Calibrar mal su temperatura, dejar la puerta abierta y más errores que aumentan el consumo del refrigerador

Organizar bien los alimentos, evitar la escarcha y mejorar la ubicación del electrodoméstico son factores clave para reducir el gasto de energía en el hogar

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EL cuidado de la nevera
EL cuidado de la nevera requiere varios hábitos para prolongar su vida útil y prolongar su impacto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso cotidiano del refrigerador puede derivar en prácticas que, de forma inadvertida, incrementan el gasto energético en los hogares. Acciones aparentemente inofensivas, como ajustar incorrectamente la temperatura o abrir la puerta más de lo necesario, pueden disparar el consumo eléctrico.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), ciertos hábitos frecuentes impactan en la eficiencia del electrodoméstico y generan costos adicionales en la factura de luz.

La OCU advierte que, sumado a la elección del modelo, el comportamiento del usuario resulta decisivo en el rendimiento del refrigerador. Factores como la ubicación, el mantenimiento y el almacenamiento de alimentos influyen en el consumo energético.

Las pautas del organismo se centran en evitar errores habituales que pueden prevenirse con información adecuada y pequeñas modificaciones en la rutina doméstica.

Por qué no conviene calibrar la temperatura a valores excesivamente bajos

Configurar temperaturas inferiores a las
Configurar temperaturas inferiores a las adecuadas eleva el consumo sin mejorar la conservación de los alimentos. (Imagen ilustrativa Infobae)

Uno de los errores más frecuentes consiste en seleccionar una temperatura interior muy baja. La OCU sugiere mantener el refrigerador a 5°C y el congelador a -17°C , valores suficientes para conservar la mayoría de los alimentos.

Exceder estos límites no solo no mejora la conservación, sino que incrementa el consumo eléctrico de manera innecesaria. El exceso de frío obliga al motor a trabajar más tiempo, lo que repercute en la durabilidad del aparato y en la factura de electricidad.

Además, algunos alimentos pueden deteriorarse si se almacenan a temperaturas inferiores a las recomendadas. La clave está en respetar estos parámetros y evitar la tentación de enfriar de más, porque el beneficio es nulo y el gasto es real.

Qué sucede al dejar la puerta abierta del refrigerador sin necesidad

Cada apertura innecesaria obliga al
Cada apertura innecesaria obliga al motor a trabajar más y dispara el gasto energético. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Abrir la puerta del refrigerador de forma reiterada o prolongada genera una subida inmediata de la temperatura interior. Cada vez que esto ocurre, el motor debe activarse para recuperar el nivel óptimo, lo que se traduce en un gasto extra de energía.

El hábito de revisar el contenido sin una razón concreta o dejar la puerta entreabierta para decidir qué tomar es una de las conductas más comunes y contraproducentes.

La OCU señala que este comportamiento puede pasar inadvertido, pero sus consecuencias son concretas. La pérdida de frío es mayor cuanto más tiempo permanece abierta la puerta, y el aparato necesita un esfuerzo adicional para restablecer la temperatura, con el consiguiente incremento en el consumo.

Cómo impacta el hielo y la escarcha en el gasto energético

La acumulación de escarcha en
La acumulación de escarcha en el congelador dificulta la refrigeración y puede aumentar el consumo hasta un 30%. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La formación de escarcha en las paredes del congelador constituye otro error frecuente. Según la OCU, solo tres milímetros de escarcha pueden aumentar el consumo energético hasta en un 30%.

El organismo sugiere descongelar el compartimento de forma regular y revisar el estado de las gomas de la puerta. Si el hielo reaparece rápidamente tras la limpieza, puede ser señal de un cierre defectuoso, lo que exige una reparación.

Qué pasa si se almacenan alimentos calientes en el refrigerador

Introducir alimentos calientes directamente en el refrigerador o el congelador representa un error de manejo habitual. La OCU advierte que esta práctica obliga al aparato a trabajar más para reducir la temperatura de los productos recién ingresados, lo que genera un consumo energético superior.

Introducir productos calientes altera la
Introducir productos calientes altera la temperatura interna y exige mayor esfuerzo del compresor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ingreso de calor al interior del electrodoméstico afecta el equilibrio térmico y puede comprometer la conservación del resto de los productos. Además, el incremento de humedad favorece la formación de escarcha y la aparición de bacterias.

Cómo influye la ubicación y la ventilación del refrigerador en su consumo energético

La localización del refrigerador dentro de la vivienda determina su rendimiento. La OCU aconseja no instalarlo cerca de fuentes de calor, como radiadores, hornos o cocinas eléctricas, ni exponerlo a la luz solar directa, porque el calor exterior obliga al motor a operar durante más tiempo.

Asimismo, el espacio alrededor del electrodoméstico resulta esencial para que el aire circule y se disipe el calor generado por el compresor. No colocar el refrigerador pegado a la pared y dejar unos centímetros libres facilita una mejor ventilación y evita el recalentamiento de los componentes.