Emprender en tecnología tiene un costo: la Generación Z sacrifica relaciones personales y el amor

Jóvenes emprendedores en Silicon Valley priorizan el éxito empresarial y renuncian a la vida sentimental

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La Generación Z tecnológica redefine
La Generación Z tecnológica redefine el equilibrio entre vida personal y trabajo en Silicon Valley. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Generación Z en Silicon Valley está redefiniendo el equilibrio entre la vida laboral y personal. Un creciente número de jóvenes emprendedores tecnológicos han optado conscientemente por sacrificar relaciones personales y amorosas en favor de maximizar su productividad y acelerar el crecimiento de sus empresas.

Este fenómeno ha alcanzado tal intensidad que muchos fundadores han adoptado un estilo de vida donde el trabajo y el rendimiento empresarial ocupan el lugar central, relegando el desarrollo social y emocional a un plano secundario.

Entre estos jóvenes destaca Mahir Laul, fundador de la startup Velric, quien explicó en declaraciones recogidas por Business Insider: “Lo que más me importa son dos cosas: el gimnasio y mi trabajo”.

El crecimiento profesional desplaza las
El crecimiento profesional desplaza las relaciones afectivas en los nuevos emprendimientos tecnológicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con apenas 18 años, Laul admitió que su vida amorosa quedó relegada, mientras su obsesión por el trabajo guía la mayor parte de sus decisiones diarias. Este patrón se repite entre sus colegas: para muchos, crear el próximo unicornio tecnológico exige jornadas extensas, comunicación constante por Slack y reuniones continuas con inversores, lo que deja poco o ningún espacio para el ocio o las relaciones románticas.

La fundadora de Build Club, Annie Liao, considera que su tiempo es tan valioso que salir de noche representa una pérdida. “El coste de oportunidad es muy alto. Cada noche que pasas fuera es tiempo que podrías haber usado para construir tu startup”, explicó Liao, resumiendo la percepción generalizada de que el ocio resta competitividad en el entorno tecnológico de San Francisco.

Las aplicaciones de citas también son vistas como una distracción: los compañeros de piso de Liao sostienen que estas plataformas desvían la atención de lo que consideran prioritario, que es hacer crecer su proyecto empresarial.

Muchos jóvenes fundadores consideran las
Muchos jóvenes fundadores consideran las relaciones personales solo si aportan valor inmediato a sus proyectos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta mentalidad ha dado lugar a una especie de “celibato consciente”, donde los vínculos sociales solo se consideran valiosos si generan un retorno inmediato, similar a una inversión comercial. Según Amy Andersen, directora ejecutiva de Linx Dating, los jóvenes fundadores buscan “biohackear el amor”, evaluando las relaciones afectivas en términos de utilidad y resultados rápidos, como si se tratara de un producto más dentro de su portafolio de negocio.

No obstante, algunos emprendedores que ya tenían pareja cuando fundaron sus empresas también aplican una lógica empresarial a su vida sentimental. Yang Fan Yun, cofundador de Composite, mantiene una relación a distancia con su novia, quien reside en Nueva York mientras él desarrolla su startup en San Francisco. Para él, tener pareja le resulta útil porque su novia es la primera en probar sus productos y ofrecerle comentarios directos.

El costo de esta entrega total al emprendimiento no se limita al plano social. Investigaciones realizadas por la Universidad Estatal de Pensilvania evidencian que la soledad crónica y la falta de vínculos afectivos duraderos pueden perjudicar el desarrollo de la memoria y el razonamiento en adultos jóvenes, acelerando el envejecimiento mental incluso cuando existen contactos laborales o amistades superficiales.

La falta de vínculos emocionales
La falta de vínculos emocionales profundos impacta la salud mental y emocional en la industria tecnológica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la ausencia de lazos emocionales profundos duplica el riesgo de padecer depresión grave y de morir de forma prematura, ya que el cerebro requiere conexiones genuinas para gestionar el estrés cotidiano.

El impacto del celibato consciente también ha sido examinado por el equipo de la Universität Braunschweig y el Instituto Leibniz en Alemania. Sus estudios muestran que la falta de relaciones íntimas y románticas disminuye los niveles de hormonas como la oxitocina y las endorfinas, indispensables para el bienestar emocional.

Esta carencia favorece la acumulación de estrés y el aumento de la ansiedad, lo que, con el tiempo, puede reducir la autoestima y aumentar la vulnerabilidad a trastornos mentales.

El auge de la Generación Z en la industria tecnológica ha traído consigo una cultura donde el éxito profesional se persigue a toda costa, incluso si eso implica renunciar voluntariamente a la vida sentimental y social. La búsqueda de productividad máxima y resultados rápidos ha transformado las relaciones personales en un recurso que debe justificar su valor de manera inmediata.