La flamante ministra Elizabeth Gómez Alcorta dio su primera entrevista como funcionaria a periodistas especializadas en género (Nicolás Stulberg)
La flamante ministra Elizabeth Gómez Alcorta dio su primera entrevista como funcionaria a periodistas especializadas en género (Nicolás Stulberg)

Elizabeth Gómez Alcorta tenía pensado que 2020 iba a ser un año tranquilo. La abogada feminista planeaba comenzar con un doctorado, escribir, leer y pasar tiempo con su hijo. Pero un llamado del presidente Alberto Fernández con el ofrecimiento para dirigir el nuevo ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación cambió todos sus planes. Hoy trabaja al frente de una cartera que -según explicó en su primera entrevista con unos pocos medios de comunicación- es necesaria para “mostrar las desigualdades en las que vivimos”.

La flamante funcionaria entiende que las mujeres y las disidencias enfrentan desigualdades “estructurales” que se suceden en el ámbito laboral, educativo, en el acceso a la vivienda y en la salud. Esa desigualdad se expresa también a través de la violencia: entre el 1 de enero y el 20 de noviembre de 2019 hubo en Argentina 290 femicidios, según el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”. Para mostrar las desigualdades visibles y las que están más solapadas, Elizabeth Gómez Alcorta aceptó el cargo.

“Son desigualdades estructurales que no va a poder cambiar un solo gobierno, y para empezar a achicar esas brechas se necesitan políticas de Estado y un trabajo transversal con todos los ministerios”, explicó durante una entrevista en la que tomó y cebó mate, sonrió ante las cámaras y llamó “compañeros” a los fotógrafos que la retrataban.

La nueva ministra es abogada de la líder mapuche Moira Millán y de Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru (Nicolás Stulberg)
La nueva ministra es abogada de la líder mapuche Moira Millán y de Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru (Nicolás Stulberg)

La cartera que dirige tendrá la siguiente estructura: una Secretaría de políticas contra la violencia, a cargo de la abogada penalista Josefina Kelly; una Secretaría de políticas de igualdad y diversidad, que dirigirá Cecilia Merchán, ex diputada nacional y quien tuvo a su cargo la coordinación Comité Ejecutivo contra la Trata de Personas; y una Subsecretaría de formación, investigación y políticas culturales para la igualdad, a cargo de Diana Broggi, psicóloga feminista y parte de la Comisión Organizadora del 34º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans y Travestis que se realizó en La Plata en octubre.

Esta forma de estructurar el organismo responde a los principales ejes de trabajo que tiene la nueva cartera. Habrá una línea central que es el abordaje integral de la violencia y que se hará desde la prevención, asistencia a las víctimas y fortaleciendo el acceso a la justicia. “También trabajaremos pensando en mujeres indígenas, rurales y en contextos de encierro” explicó Gómez Alcorta, que es penalista y fue defensora de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala.

La funcionaria se define como una “militante que trabaja de ministra” y opinó que en “igualdad y diversidad sexual es en donde estamos más atrás en términos de políticas de Estado. La igualdad incluye el sistema de cuidados”, en referencia a aquellas tareas que las mujeres realizan y nadie ve ni reconoce: la atención a hijas e hijos en la casa, las tareas del hogar, el cuidado de adultos mayores.

La ministra recibió a las periodistas especializada en género en su casa (Nicolás Stulberg)
La ministra recibió a las periodistas especializada en género en su casa (Nicolás Stulberg)

“Mi vieja trabajaba, lavaba, planchaba, atendía a mi viejo y a nosotros. Y a mí eso siempre me rebeló”, recordó Gómez Alcorta para quien ésta es una de las problemáticas más invisibilizadas dentro de todas las desigualdades que sufren las mujeres. Por eso, el primer paso será mostrarla: “Vamos a pensar en un mapeo nacional”, aseguró.

“Hay una fuerte inequidad en la distribución de las tareas de cuidados. Por ejemplo cuando se habla de los jóvenes ni-ni, que no trabajan ni estudian. Y a mí me da mucha bronca porque las mujeres no son ni-ni: las adolescentes están cuidando a los hermanos, a la abuela. Están trabajando y son doblemente invisibilizadas. Hay pibas que dejaron la escuela para que su mamá pueda salir a laburar y son adolescentes de 14 años que están cuidando a sus hermanos”, dice Gómez Alcorta.

“Mi vieja trabajaba, lavaba, planchaba, atendía a mi viejo y a nosotros. Y a mí eso siempre me rebeló”

Quienes han trabajado con ella la definen como una profesional apasionada por su trabajo y sostienen que defiende con mucho compromiso las causas sociales en las que cree. “Hay que pensar en un plan nacional de cuidados. Hay que ver cómo hacemos para redistribuir de otra forma estas tareas para que no recaigan solo sobre nosotras”, dice.

Diversidad y capacitación: los otros ejes de trabajo

En términos de diversidad “en nuestro ministerio se va a asegurar el cupo laboral trans, y esto sucederá incluso antes de que exista la ley que sabemos que es una prioridad”. En 2018 se presentó en la Cámara de Diputados nacional la Ley Diana Sacayán, que propone instituir el cupo laboral travesti trans del 1% en la administración pública nacional para personas travestis, transexuales, transgéneros y masculinidades trans. Sin embargo, el proyecto que ya había sido presentado en 2016, no avanzó.

El nuevo ministerio trabajará también en la formación de las personas que trabajan en el Estado a través de la Ley Micaela, que establece la capacitación obligatoria con perspectiva de género y violencias contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública.

“Eli”, como la llaman sus amigos y compañeros de militancia, brindó su primera entrevista como funcionaria a días de que el sanitarista Ginés González García, flamante Ministro de Salud, anunciara el nuevo Protocolo para el aborto no punible. El Protocolo ILE no crea nuevos derechos pero sí ofrece claridad y certeza a la comunidad médica respecto a cómo proceder frente a casos de peligro para la vida o la salud de la mujer, o cuando el embarazo fuese producto de una violación; además de evitar obstáculos innecesarios a las mujeres y niñas que buscan acceder a la práctica del aborto en los servicios de salud.

Si bien sonaron los nombres de Victoria Donda y Malena Galmarini, Alberto Fernández la eligió luego de escucharla hablar sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en el mundo de la política.
Si bien sonaron los nombres de Victoria Donda y Malena Galmarini, Alberto Fernández la eligió luego de escucharla hablar sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en el mundo de la política.

En sus primeros días de gestión Alcorta se reunió con la investigadora y socióloga Dora Barrancos, quien presidirá el consejo asesor que tendrá la nueva cartera. También mantuvo encuentros con Victoria Donda y Malena Galmarini, quienes junto a Barrancos sonaron como posibles nombres para ocupar el cargo en el que finalmente fue nombrada Gómez Alcorta.

Al presidente Alberto Fernández, Alcorta lo había visto solo en dos oportunidades y siempre en contextos públicos. El último encuentro que tuvieron fue en el marco de una reunión del grupo de Puebla. Allí Alcorta realizó una exposición sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en el mundo de la política y cuestionó los privilegios de los varones en ese universo. Después de escucharla en esa actividad, el presidente la convocó a sus oficinas y le dijo que él junto a Cristina Kirchner habían pensando en ella para que ocupara un cargo que es inédito en nuestro país. La abogada feminista aceptó sin dudar.

Gómez Acorta y Díaz, además de ser funcionarias públicas en el área de género, comparten otro espacio: ambas integran el Comité por la Libertad de Milagro Sala, del que forman parte más de 200 organizaciones sindicales, sociales, políticas y académicas.

La ministra custodiada por su perra Berta, nombre que eligió en honor a Rigoberta Menchú, la líder indígena de Guatemala. (Nicolás Stulberg)
La ministra custodiada por su perra Berta, nombre que eligió en honor a Rigoberta Menchú, la líder indígena de Guatemala. (Nicolás Stulberg)

“Tenemos que pensar un nuevo plan para la erradicación de las violencias contra las mujeres, porque el que se hizo en 2016 vence ahora. A ese plan queremos hacerlo de modo participativo: tiene que ser federal y allí será clave el Consejo Federal que ya existía en el marco del Instituto Nacional de las Mujeres (INAM). Nosotros vamos a reimpulsarlo en diálogo con los y las gobernadoras”, explicó la funcionaria en una entrevista que concedió en su casa, custodiada por su perra Berta, nombre que eligió en honor a Rigoberta Menchú, la líder indígena de Guatemala.

La primera actividad de la titular del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad fue pasar por las dependencias en las que funcionaron las instalaciones del ya disuelto INAM y por el edificio en el que funciona la línea 144, de atención a mujeres en situación de violencia, que también forma parte de la cartera que desde la semana pasada dirige Alcorta.

Durante la gestión anterior, el INAM estuvo a cargo de Fabiana Túñez, una de las fundadoras de la ONG “La casa del encuentro”, y con el cambio de gobierno pasó a ser parte del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

“Con Fabiana me reuní el lunes temprano y la reunión estuvo muy bien, nos respondió todas las preguntas que llevamos y nos dio informes de gestión”, contó Alcorta, aunque aseguró que su gestión al frente del ministerio será completamente distinta a la de Túñez. “El INAM tenía como eje erradicar la violencia” que por “restricciones presupuestarias” no pudo llevar adelante. El nuevo ministerio -explicó- tendrá una perspectiva mucho más amplia.

A diferencia de muchos de los nuevos ministros que fueron al anuncio del nuevo gabinete con sus choferes, Gómez Alcorta llegó manejando su propio auto (Gustavo Gavotti)
A diferencia de muchos de los nuevos ministros que fueron al anuncio del nuevo gabinete con sus choferes, Gómez Alcorta llegó manejando su propio auto (Gustavo Gavotti)

Con el objetivo de erradicar la violencia, durante la gestión de Mauricio Macri se hizo foco en la construcción de refugios para mujeres víctimas de violencia. Más allá de que se construyeron muchos menos espacios de los proyectados, Alcorta asegura que los refugios u hogares tienen que ser pensados en función del territorio. “No tiene sentido que se hagan alejados del lugar donde la víctima tiene a su familia” o a sus vínculos más cercanos.

La ministra se declara “fanática de San Lorenzo” y contó que de todas las marchas, convocatorias y debates que surgieron en los últimos años en el movimiento de mujeres el que más la conmovió fue #NiUnaMenos. “Nos están matando a una por día y la idea de que no nos maten más es un reclamo radical” al que nadie, por más conservador que sea puede oponerse o cuestionar.

La abogada penalista de 47 años entiende que el Ministerio de las Mujeres "es una conquista de la calle, más allá de una demanda” y que para ella, además, representa un desafío: el de mostrar que “las mujeres hacemos política de otra manera: a través de redes, de escucha, con un ministerio de puertas abiertas”.

Durante la entrevista una de las palabras que más utiliza es “potencia”. Con un tono suave pero firme, la potencia forma parte de su modo de expresarse. Y, al parecer, busca que ese estilo fuerte y transformador se imprima también en su gestión. “El desafío que tengo es enorme y hermoso. Más allá de que no estaba en mis planes acepté este cargo porque está bueno cambiar los planes cuando los que se avecinan son estos”, dice y sonríe detrás de sus lentes de marco amarronado.

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