La vida de Lexi Reed (27 años) y su esposo Danny (29) no era sencilla. Debían lidiar con distintos problemas por su condición. Ella pesaba 219 kilos. Él, 127. Los atormentaban las dificultades, el trato ajeno y los padecimientos de salud consecuentes de la obesidad. Hasta que, hartos de la situación, decidieron dar un rotundo giro. Se propusieron bajar de peso y llevar una vida más saludable. Lo lograron: entre ambos, adelgazaron casi 180 kilos. Y la historia se volvió viral.

El desafío comenzó en vísperas del Año Nuevo de 2016, cuando realizaron la promesa que devino en una drástica transformación corporal. La idea de cambiar abruptamente el estilo de vida la venían congeniando en los días previos y terminaron de pactarla en medio del encuentro festivo.

Desde entonces, el matrimonio comenzó a acudir al gimnasio y a comer saludablemente. La rutina la diagramaban y efectuaban en conjunto, ya que al embarcarse en la misión no contaban con recursos para obtener asesoramiento personal. "No teníamos un plan de comidas, cirugía, entrenador personal, pero lo que sí teníamos era el uno para el otro y la motivación interna para trabajar duro todos los días", recordaron.

Justamente, ambos destacaron el trabajo en equipo. Coinciden en que fue fundamental el apoyo mutuo: "En los días que no estábamos motivados, nos empujábamos mutuamente para ir al gimnasio. También comenzamos a preparar las comidas juntos, estableciendo objetivos. Hacer esto en pareja nos ha ayudado de muchas maneras", dijo Lexi.

La pareja se casó en 2015 después de siete años de noviazgo. Desde allí, cuentan que en la rutina habitual era frecuente ingerir comida rápida en vez la cocina casera con alimentos más saludables (según revelaron, en ocasiones llegaron a comer hasta 8000 calorías diarias), o sentarse a mirar televisión apenas arribaban al hogar. Estas, entre otras costumbres, quedaron en el pasado.

Los protagonistas testimoniaron que para el rotundo progreso no hubo secretos. No hubo entrenamiento mágico ni dietas milagrosas. Solo ejercicio y comida sana más la constancia sostenida por el otro.

Lexi practica zumba y otras clases de aeróbico, especialmente aquellas que varían de intensidad. Al principio, hacía 30 minutos de cardio en cuatro días a la semana. Con el tiempo fue progresando y hoy es capaz de completar una hora de sesiones de HIIT. Eso lo complementa con un plan alimentario de 1500 calorías. Por el lado de Danny, mantiene un consumo mayor de calorías y realiza preferentemente pesas, entre 5 y 6 días a la semana.

Actualmente Danny pesa 86 kilos, mientras que su esposa, 82. "Nunca esperé tener un impacto tan grande, solo quería estar saludable", confesó ella, quien pasó de talla 28 a talla 10 en tan solo dos años. Ahora están preparados para cumplir con su otro objetivo, su otra gran motivación: ser padres en el futuro y vivir una vida más larga juntos.

Ahora quieren transmitir su experiencia a los demás. Para ello, la pareja documentó el proceso en una cuenta de Instagram, en la que actualmente cuentan con más de 509 mil seguidores. Lo que en su momento empezó como una de los tantas metas para afrontar el año venidero, se convirtió de a poco en un ejemplo de inspiración. "El hecho de que podamos ayudar a otras personas a saber que es posible cambiar su propia vida o incluso salvarla nos da un propósito", concluyó Lexi a ABC News.

Los resultados no son típicos y pueden variar de persona a persona.

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