Descubren patrones de actividad cerebral que podrían anticipar el riesgo de Alzheimer hasta 12 años antes de la pérdida de memoria

Un estudio de la Universidad de Stanford comparó pacientes diagnosticados con la enfermedad y a los llamados “super ancianos”, mayores de 75 años con una longevidad excepcional. Buscan predecir la probabilidad de deterioro cognitivo o neurodegeneración

Una pantalla de resonancia magnética cerebral en primer plano muestra imágenes del cerebro con regiones en azul, verde y rojo, y gráficos de datos. Al fondo, un portátil y un cuaderno.
Investigadores de Stanford desarrollaron la escala ARC a partir de resonancias magnéticas funcionales en reposo de superancianos y personas con Alzheimer. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Las fallas ocasionales de memoria o un momento de confusión no bastan para definir un diagnóstico de Alzheimer. Cuando los olvidos se repiten y afectan la vida cotidiana, pueden ser la manifestación de un proceso biológico iniciado años antes.

Un estudio de la Universidad de Stanford identificó un patrón de actividad cerebral asociado con el riesgo de Alzheimer antes de la aparición de olvidos persistentes u otras dificultades cotidianas.

PUBLICIDAD

Para desarrollar la puntuación ARC (Alzheimer’s Resilience-Vulnerability Connectome), el equipo comparó resonancias de superancianos (personas de 75 años o más con una memoria inusualmente preservada) con las de pacientes diagnosticados con Alzheimer. La escala ARC permite medir cuánto se parece la actividad cerebral en reposo de una persona al perfil de los superancianos o al de los pacientes con Alzheimer.

Identificar el riesgo 12 años antes de los síntomas

Al aplicar la escala a más de 1.300 personas de entre 55 y 70 años sin deterioro cognitivo, una puntuación próxima al perfil de Alzheimer se asoció con un descenso cognitivo más rápido, mayor acumulación de beta-amiloide y una probabilidad más alta de recibir ese diagnóstico.

PUBLICIDAD

En los seguimientos más extensos, que alcanzaron los 12 años, cuanto mayor era el parecido con el patrón de Alzheimer, mayor era el riesgo de esos resultados. Los valores cercanos al perfil de los superancianos se vincularon con una evolución más favorable.

El estudio, publicado en Science Advances, no constituye una prueba diagnóstica ni permite determinar el futuro de cada persona. Sus autores consideran que la escala deberá evaluarse en otras poblaciones antes de cualquier aplicación clínica.

Infografía con una ilustración de un cerebro iluminado, un resonador magnético, gráficos y esquemas celulares con textos informativos.
Una investigación de la Universidad de Stanford en Estados Unidos asocia patrones de actividad cerebral con el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer hasta doce años antes de los síntomas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad cerebral en reposo permitió diferenciar dos perfiles

Los investigadores analizaron resonancias magnéticas funcionales en reposo de 180 superancianos y 110 personas con Alzheimer. La técnica registra la actividad cerebral mientras la persona permanece quieta dentro de un escáner.

El análisis detectó combinaciones de menor y mayor actividad en distintas regiones que distinguían a ambos grupos. Con esos datos, el equipo desarrolló la puntuación Alzheimer’s Resilience-Vulnerability Connectome (ARC), que diferenció los dos perfiles con una precisión cercana al 85 %.

Después, los autores evaluaron ARC en adultos de 55 a 70 años que no presentaban problemas cognitivos al momento de las imágenes. Al inicio, las pruebas de memoria, atención y función ejecutiva no mostraban diferencias claras entre quienes obtenían valores altos o bajos.

Modelo de cerebro humano de perfil con una estructura de esferas y líneas azules interconectadas y puntos luminosos
Un modelo del cerebro humano integra una red de nodos y líneas interconectadas que representan la actividad neuronal. (Laboratorio de Zhang - Universidad Stanford)

La distancia entre los grupos se hizo visible en los controles posteriores. Las personas con puntuaciones más próximas al perfil de Alzheimer registraron una caída cognitiva más rápida, mientras que quienes se acercaban al patrón de los superancianos tuvieron el descenso más lento.

“Queremos abordar un desafío importante en el campo del Alzheimer: la mayoría de los estudios se concentra en biomarcadores conocidos, como el beta-amiloide o la proteína tau. Pero estos se observan en etapas relativamente tardías de la enfermedad”, afirmó Yu Zhang, profesor adjunto de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en Stanford y autor principal del trabajo.

Según Zhang, el objetivo consiste en identificar indicadores que permitan reconocer antes los cambios asociados al deterioro cognitivo y orientar intervenciones oportunas.

La escala ARC mostró capacidad predictiva comparable con otros indicadores

El equipo de investigación proyecta un ensayo clínico para comprobar si el entrenamiento cognitivo puede modificar los patrones de actividad cerebral. (Foto: Patrick Pleul/dpa)
El equipo de investigación proyecta un ensayo clínico para comprobar si el entrenamiento cognitivo puede modificar los patrones de actividad cerebral. (Foto: Patrick Pleul/dpa)

El estudio comparó el rendimiento de ARC con datos demográficos, biomarcadores de beta-amiloide y tau, y factores genéticos. Los autores informaron que la puntuación tuvo una capacidad similar o superior para anticipar la progresión hacia el deterioro cognitivo o el Alzheimer. Al combinarla con los indicadores ya disponibles, mejoró la capacidad predictiva.

“Utilizamos la puntuación ARC para predecir la probabilidad de que este paciente desarrolle un deterioro cognitivo leve o la enfermedad de Alzheimer”, explicó Kanhao (Alex) Zhao, investigador postdoctoral en Psiquiatría y autor principal del estudio.

Los seguimientos variaron entre las distintas bases de datos. Los más extensos alcanzaron los 12 años, aunque la mayoría duró entre cinco y seis. Zhao señaló que el modelo mostró una capacidad predictiva comparable o superior a otros marcadores y que podría aportar información en una fase previa.

La escala todavía no permite diagnosticar Alzheimer

Persona mayor utilizando una computadora, notebook, computer, con problemas de memoria, enfermedad mental, síntomas de Alzheimer, desorientación - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La consulta con un neurólogo es crucial ante la aparición de síntomas, especialmente si existen antecedentes familiares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores subrayaron que ARC es una herramienta en desarrollo para observar el estado cognitivo y no sirve para diagnosticar Alzheimer. Una puntuación refleja una situación puntual, no un destino inevitable.

El envejecimiento, las lesiones cerebrales y los trastornos neuropsiquiátricos pueden modificar los patrones de actividad. Además, aún se desconoce si cambiar esa actividad puede alterar el curso del deterioro cognitivo o prevenir la enfermedad. Intervenciones como el entrenamiento cognitivo o la estimulación magnética transcraneal podrían orientar esos patrones hacia un perfil de mayor resiliencia. Esa posibilidad no fue evaluada en este trabajo.

El equipo prepara un ensayo que medirá la escala ARC antes y después de un programa de entrenamiento cognitivo. El trabajo contó con la participación de investigadores del Children’s National Hospital, la Universidad de Texas en Austin, la Universidad de Lehigh, la Facultad de Medicina de Penn State, la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York y la Universidad de California en Los Ángeles.

Los cambios persistentes que afectan la autonomía requieren evaluación profesional

Resonancia magnética de perfil de una cabeza humana que muestra el cerebro en tonos amarillo, azul y rojo sobre un fondo negro.
La persistencia de problemas para hallar palabras o la desorientación en lugares conocidos marcan la necesidad de una consulta médica frente a los olvidos aislados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los hallazgos de este estudio se inscriben en una recomendación frecuente de los especialistas: consultar cuando los olvidos o los cambios de conducta persisten y afectan la vida cotidiana.

El doctor Guido Dorman, jefe del Departamento de Neurología Cognitiva de INECO, explicó a Infobae que “los cambios biológicos vinculados con la enfermedad de Alzheimer pueden comenzar muchos años antes de que aparezcan las primeras manifestaciones clínicas. Durante ese período, una persona puede no presentar dificultades cognitivas evidentes y llevar adelante su vida con normalidad”.

En la misma nota, el doctor Ignacio Flores, neurólogo del Centro de la Memoria del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, señaló: “Si bien hoy es una patología que no tiene cura y es lentamente progresiva, el Alzheimer tiene tratamiento. El diagnóstico temprano realizado por profesionales especializados junto con el tratamiento adecuado ayudan a enlentecer la progresión de la enfermedad y a mejorar la calidad de vida de los pacientes y las familias”.

Los olvidos aislados tampoco confirman por sí solos la enfermedad. Si un problema resulta levemente molesto, pero no afecta la capacidad para realizar las actividades cotidianas, es poco probable que sea un síntoma de demencia.

Las dificultades persistentes de memoria, orientación, lenguaje o planificación que interfieren con la vida diaria sí justifican una evaluación profesional.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Chernóbil, 40 años después: los perros que sobrevivieron al desastre nuclear son genéticamente distintos, según un estudio

La investigación analizó los genomas de 63 animales y halló variaciones en más de 100 zonas del ADN vinculadas con el cáncer, la reparación celular y la respuesta inmunitaria del organismo

Chernóbil, 40 años después: los perros que sobrevivieron al desastre nuclear son genéticamente distintos, según un estudio

Dientes de un cementerio inglés sugieren que el clima contribuyó a enfermar a los niños durante la Revolución Industrial

Un estudio liderado por la Universidad de Durham analizó piezas dentales de Coach Lane y halló que los choques climáticos naturales pudieron agravar la deficiencia de vitamina D en la infancia durante los siglos XVIII y XIX

Dientes de un cementerio inglés sugieren que el clima contribuyó a enfermar a los niños durante la Revolución Industrial

Cáncer de mama temprano: una terapia combinada reduce casi 20% el riesgo de muerte

Los resultados a seis años del estudio NATALEE, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica 2026, mostraron que ribociclib junto al tratamiento endócrino, disminuyó un 19,1 % la mortalidad relativa frente a la estrategia hormonal sola en pacientes con tumores RH+/HER2- de alto riesgo de recaída

Cáncer de mama temprano: una terapia combinada reduce casi 20% el riesgo de muerte

Después de las expediciones científicas marinas, el CONICET transmitirá una expedición arqueológica en vivo

Los investigadores Aylén Capparelli y Guillermina Couso adelantaron en Infobae a las nueve que participarán de una expedición al Shincal de Quimivil, en Catamarca. Mostrarán una excavación arqueológica en tiempo real

Después de las expediciones científicas marinas, el CONICET transmitirá una expedición arqueológica en vivo

Cáncer de próstata: qué controles ayudan a detectarlo a tiempo y cuándo influyen los antecedentes familiares

Si bien la mortalidad cayó un 26%, la enfermedad sigue siendo el tumor más frecuente entre los hombres. En el marco de Noviembre Azul, una guía sobre factores de riesgo y estudios para una consulta oportuna

Cáncer de próstata: qué controles ayudan a detectarlo a tiempo y cuándo influyen los antecedentes familiares