Un estudio asoció la inflamación crónica con daños silenciosos en la estructura del corazón

Una investigación observacional de casi 480.000 adultos del Biobanco del Reino Unido, vinculó una mayor inflamación con paredes cardíacas más gruesas y cavidades más pequeñas, incluso en personas sin síntomas ni enfermedad diagnosticada

Ilustración del sistema cardiovascular humano con el corazón, arterias rojas y venas azules dentro de un torso translúcido.
Las personas con los niveles más altos de inflamación mostraron un riesgo 43% superior de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La inflamación es “una parte normal de la respuesta del cuerpo a las lesiones e invasores (como los gérmenes). Promueve la curación y ayuda a sentirse mejor. Pero la inflamación que ocurre cuando no hay lesión ni invasor puede dañar partes sanas del cuerpo y causar una variedad de enfermedades crónicas”, define la Clínica Cleveland de Estados Unidos.

Hay dos tipos principales de inflamación: aguda y crónica. “La inflamación aguda es repentina y temporal, mientras que la inflamación crónica puede durar meses o años”, explicó la clínica.

PUBLICIDAD

Cuando esta respuesta inflamatoria se mantiene de forma crónica, puede aumentar el riesgo de enfermedades autoinmunes, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y otros trastornos metabólicos. Esta inflamación puede generarse por factores como el consumo de alcohol, tabaco, ultraprocesados, estrés crónico y falta de descanso.

En una nueva investigación, la inflamación crónica, medida mediante GlycA, se asoció con paredes cardíacas más gruesas, cavidades más pequeñas y una menor capacidad del corazón para llenarse de sangre en personas sin cardiopatía diagnosticada.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La inflamación crónica prolongada incrementa el riesgo de padecer diabetes, cáncer y trastornos cardiovasculares según la Clínica Cleveland. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio, dirigido por científicos del Laboratorio de Ciencias Médicas (LMS en inglés) del Consejo de Investigación Médica y del Imperial College de Londres, Reino Unido, sugirió que estas alteraciones silenciosas podrían contribuir con el tiempo a la insuficiencia cardíaca.

PUBLICIDAD

El análisis reunió datos de casi 480.000 adultos del Biobanco del Reino Unido e integró imágenes cardíacas, información genética y análisis de sangre. Por su diseño observacional, la investigación no permitió establecer una relación directa de causa y efecto entre la inflamación y el daño estructural del corazón.

Las personas situadas en el 20% con mayores niveles inflamatorios tuvieron un riesgo 43% mayor de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular frente al 20% con los niveles más bajos. Los autores vincularon esos niveles con la desventaja económica, la mala salud mental, el tabaquismo y el exceso de grasa corporal.

Alteraciones estructurales del corazón antes de los síntomas

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los expertos advirtieron que la inflamación oculta modifica la estructura del corazón de forma lenta y silenciosa (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inflamación ayuda al organismo a responder ante lesiones e infecciones, pero su actividad persistente y de baja intensidad podría contribuir al desarrollo de enfermedades como la diabetes y el cáncer. El trabajo reforzó la asociación entre este proceso y cambios cardíacos que pueden avanzar durante años sin señales de alerta.

El profesor Declan O’Regan, titular de la Cátedra de IA Cardiovascular de la British Heart Foundation en el Imperial College de Londres y jefe del Grupo de Imágenes Cardíacas Computacionales de la LMS, advirtió que millones de personas podrían tener una inflamación oculta que modifica lentamente el corazón y provoca daños a largo plazo.

Los factores sociales, psicológicos y de estilo de vida parecieron converger con la susceptibilidad genética frente al daño inflamatorio. O’Regan señaló que algunas personas podrían ser naturalmente más resistentes o vulnerables a ese daño según sus genes y sus hábitos.

Representación de una doble hélice de ADN con segmentos resaltados en varios colores, simbolizando la diversidad genética y las mutaciones en la secuencia.
La combinación de análisis de sangre y puntuaciones genéticas facilitará la detección temprana de la susceptibilidad al daño cardiovascular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores identificaron proteínas de las familias de la interleucina-1 y el TNF como posibles causantes del daño estructural cardíaco. Algunas ya son objeto de ensayos clínicos con fármacos, aunque serán necesarios más estudios para saber si intervenir sobre estas vías puede prevenir lesiones del corazón y reducir eventos cardiovasculares.

Bryan Williams, director científico y médico de la British Heart Foundation, afirmó que los mayores niveles inflamatorios se asociaron tanto con cambios silenciosos en la estructura cardíaca como con eventos graves, entre ellos infartos y accidentes cerebrovasculares.

La combinación de análisis de sangre para medir la inflamación con puntuaciones de riesgo genético podría ayudar a identificar a las personas con mayor susceptibilidad al daño cardiovascular. Los investigadores indicaron que aún se necesitarán estudios para determinar si ese enfoque permite seleccionar tratamientos preventivos antes de la aparición de síntomas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La maca mostró resultados en salud sexual, menopausia y rendimiento físico, según estudios

La investigación disponible se concentra en el deseo, los síntomas del climaterio y el desempeño deportivo, con hallazgos que todavía requieren evaluaciones más amplias

La maca mostró resultados en salud sexual, menopausia y rendimiento físico, según estudios

Olvidar un nombre o perder el hilo de una charla puede ser la primera señal: la complicación del hígado que llega al cerebro

Pacientes con enfermedades hepáticas relatan cómo sus familiares advirtieron cambios de conducta antes que ellos mismos. Qué síntomas conviene observar y cuál es el tratamiento, según especialistas

Olvidar un nombre o perder el hilo de una charla puede ser la primera señal: la complicación del hígado que llega al cerebro

¿Pueden cuatro minutos diarios de ejercicio mejorar la fuerza y el equilibrio después de los 65 años?

Un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania con 97 voluntarios de 74 años en promedio halló avances en fuerza, equilibrio y movilidad tras 12 semanas de una rutina breve con bandas elásticas

¿Pueden cuatro minutos diarios de ejercicio mejorar la fuerza y el equilibrio después de los 65 años?

“Observamos más casos en menores de 15 años”: la anorexia y la bulimia crecieron 71% en tres décadas

Un análisis internacional que evaluó 204 países y territorios estimó que 18 millones de personas vivían con estos trastornos alimentarios en 2023. Los especialistas alertan por consultas a edades cada vez más tempranas

“Observamos más casos en menores de 15 años”: la anorexia y la bulimia crecieron 71% en tres décadas

Cáncer de páncreas: una vacuna experimental mostró resultados alentadores en un ensayo

Un equipo de la Mayo Clinic logró activar células de defensa en el 98,9 % de los participantes, aunque aún debe probar que puede reducir las recaídas. Los detalles publicado en Nature Medicine

Cáncer de páncreas: una vacuna experimental mostró resultados alentadores en un ensayo