La vida diaria está atravesada por estímulos constantes, pero no todos reciben la misma atención. Un reciente análisis del especialista en neurociencia Ralph Adolphs permite comprender el papel de las emociones como mecanismos de filtrado que influyen en la percepción, la toma de decisiones y la interpretación de situaciones de la vida cotidiana.
Según detalló el experto en el Huberman Lab Podcast, las emociones no solo influyen en el ánimo, sino que cumplen un rol determinante en la forma en que las personas reaccionan ante el entorno.
PUBLICIDAD
“Las emociones son estados funcionales que toman el control del comportamiento ante ciertos desafíos ambientales”, explicó el profesor de psicología y neurociencia.

Esta afirmación establece el eje de un fenómeno que va mucho más allá de la experiencia subjetiva y plantea un interrogante central para la ciencia ¿Hasta qué punto las emociones deciden por cada individuo?
La prioridad emocional y la captura de la atención
Uno de los puntos destacados por Adolphs fue la capacidad de las emociones para interrumpir y redirigir la atención, a veces de manera automática. “Tienen prioridad porque pueden tomar el control de tu conducta. Si te sorprende un oso, no puedes evitar correr o protegerte”, señaló.
PUBLICIDAD
Este mecanismo, conocido como prioridad emocional, asegura que ciertos estímulos se vuelvan imposibles de ignorar, desplazando cualquier otra tarea o pensamiento en curso.

La atención selectiva que generan las emociones se observa en situaciones cotidianas, como el enojo al volante. El propio Adolphs compartió una experiencia personal: tras habituarse a la exposición al frío extremo, su respuesta automática de enojo ante el claxon de otro conductor se redujo de forma notable.
Decisiones bajo el dominio de las emociones
La influencia de las emociones no se limita al plano atencional. Según el experto, los estados emocionales actúan como un filtro que afecta la evaluación de alternativas y la toma de decisiones.
PUBLICIDAD
“Si no tienes emociones, como muestran ciertos estudios en pacientes con lesiones frontales, no puedes decidir ni organizar tu vida”, expuso, en referencia a los trabajos de Antonio Damasio.
Las emociones, en este sentido, otorgan valor a las opciones disponibles y permiten seleccionar el camino más adaptativo en contextos de incertidumbre.

La intensidad de una emoción puede modificar el modo en que se perciben los riesgos y beneficios de una situación. El miedo, por ejemplo, tiende a focalizar la atención en amenazas, mientras que el entusiasmo amplía el rango de alternativas evaluadas.
Interpretación del entorno: el color de la emoción
El estado emocional no solo determina el foco de la atención o las decisiones, también influye en la interpretación de los hechos. Según Adolphs, existe una dimensión conocida como “valencia”, que clasifica a las emociones según su tono agradable o desagradable.
PUBLICIDAD
“Algunas emociones agrupan conductas similares, como la ira, el asco y el miedo, mientras que otras, como la felicidad, se ubican en el extremo opuesto”, explicó en la entrevista con Andrew Huberman.

Este filtro emocional puede llevar a sobreinterpretar situaciones ambiguas como amenazantes o favorables, según el estado de ánimo predominante. El fenómeno no es exclusivo de los seres humanos y, de acuerdo con el experto, muchos animales cumplen con los criterios funcionales para experimentar emociones que afectan su percepción.
La regulación emocional y sus estrategias
El control de las emociones es uno de los campos que más interés genera en la actualidad. “La capacidad de monitorizar y regular las propias emociones es probablemente única en los humanos”, señaló Adolphs.
PUBLICIDAD
Esta habilidad permite elegir cuándo y cómo expresar una emoción, lo que resulta clave en contextos laborales, familiares y sociales. El investigador citó el concepto de “granularidad emocional”, desarrollado por Lisa Feldman Barrett, como la capacidad de distinguir matices emocionales de forma precisa.

Ese punto también recibió respaldo empírico reciente en Estados Unidos. Un estudio en Nature Neuroscience, identificó cuatro sistemas cerebrales vinculados con la reevaluación cognitiva de emociones negativas a partir de dos investigaciones independientes con resonancia magnética funcional.
El trabajo distinguió redes asociadas a la generación de la emoción y otras ligadas a su regulación, y además halló vínculos entre esos patrones y las diferencias individuales en la eficacia para regular estados emocionales.
PUBLICIDAD
El cuerpo como escenario de la emoción
Las emociones no solo se viven en la mente. Adolphs repasó estudios que muestran cómo diferentes emociones se asocian a sensaciones físicas en distintas partes del cuerpo.
“Hay mapas corporales subjetivos de la emoción, aunque todavía falta evidencia concluyente sobre si corresponden a cambios fisiológicos específicos”, apuntó el especialista.

Algunas investigaciones han recurrido a imágenes de resonancia magnética funcional para identificar patrones de activación cerebral y corporal durante experiencias emocionales intensas.
La relación entre las respuestas físicas y la experiencia consciente de la emoción sigue siendo objeto de estudio. El experto destacó el papel de la ínsula, una región del cerebro que integra señales del cuerpo y contribuye a la percepción de los estados emocionales.
PUBLICIDAD
“El vínculo entre el cerebro y el cuerpo es muy estrecho. Es razonable suponer que existen firmas fisiológicas complejas para cada emoción, aunque aún se requieren más estudios para confirmarlo”, afirmó.
La investigación sobre emociones continúa ampliando el conocimiento sobre la influencia que ejercen en la vida cotidiana. Las aportaciones de Adolphs y de otros referentes en el campo permiten comprender mejor el delicado equilibrio entre mente, cuerpo y entorno en la experiencia emocional humana.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cuál es la principal causa de muerte en Argentina, según el Ministerio de Salud
Un informe oficial analizó las 376.405 defunciones notificadas durante 2024, las diferencias por edad, sexo y jurisdicción, y la evolución de los indicadores desde 1997

Un baño de 30 minutos en agua caliente redujo más la presión arterial que el ciclismo moderado en adultos con obesidad, según un estudio
La investigación de la Universidad de Australia Occidental asoció ese descenso con una mayor circulación cutánea y evaluó su potencial como complemento para personas con movilidad limitada

Por qué la somnolencia de la tarde no es pereza ni culpa del almuerzo
Los ritmos internos, las horas acumuladas de vigilia y la calidad del reposo nocturno explican la caída de concentración al promediar la jornada

Cáncer de mama: un estudio argentino halló una secuela en las arterias que puede persistir años después de superar la enfermedad
Los investigadores descubieron mayor rigidez arterial en mujeres con antecedente de cáncer de mama, aun sin enfermedad cardiovascular previa y con factores de riesgo comparables. Qué se sabe sobre esta alteración y por qué el seguimiento debe extenderse más allá del tratamiento oncológico, según explicó a Infobae uno de los autores del trabajo

Peste neumónica en Siberia: qué es, cómo se contagia y por qué los científicos la estudian en laboratorio
La muerte de una técnica en un instituto de investigación ruso encendió las alertas de la OMS y devolvió la atención a una de las enfermedades más letales del mundo, que aún circula de forma activa en reservorios animales


