Descubren qué le ocurre al cerebro durante el sueño profundo y cuál es el vínculo con la demencia

Un equipo de la Universidad de Rochester publicó en Science que los ritmos nocturnos operan durante la fase no REM y que factores como la edad avanzada o las enfermedades psiquiátricas reducen su eficacia

Guardar
Google icon
Mujer durmiendo de lado en la cama con una almohada. Una ventana abierta de madera blanca muestra una luna llena y estrellas, con una cortina fina ondeando
Una investigación de la Universidad de Rochester en Estados Unidos relaciona la calidad del sueño profundo con un mejor funcionamiento del sistema glinfático (Imagen ilustrativa Infobae)

Un equipo de la Universidad de Rochester en Estados Unidos presentó un trabajo en el que destaca que el sueño profundo activa un sistema que elimina toxinas del cerebro y podría influir en el riesgo de demencia. La investigación, difundida en la revista científica Science, se enfoca en los efectos de la calidad del descanso sobre la salud cerebral y su vínculo con trastornos neurodegenerativos.

En el informe, la neurocientífica danesa Maiken Nedergaard y su equipo proponen que la función del sueño va más allá del simple descanso. De acuerdo con los expertos, el sueño constituye un estado biológico organizado que combina la actividad cerebral, los movimientos de los vasos sanguíneos y el flujo del líquido cefalorraquídeo para favorecer la limpieza nocturna del órgano central del sistema nervioso.

PUBLICIDAD

Según Infosalus, portal especializado en salud, el artículo explica que el estrés crónico, la depresión, las enfermedades cardiovasculares, la falta de sueño y la edad avanzada pueden alterar el ritmo cerebral nocturno y afectar la capacidad de eliminar desechos. Así, estos factores, aparentemente distintos, convergen en un mismo mecanismo biológico que incide en el riesgo de demencia.

Cómo el cerebro se limpia mientras dormimos

El equipo científico plantea que la identificación temprana de cambios en los ritmos cerebrales y cardíacos asociados al sueño podría abrir la puerta a intervenciones preventivas frente al deterioro cognitivo de origen neurodegenerativo
El equipo científico plantea que la identificación temprana de cambios en los ritmos cerebrales y cardíacos asociados al sueño podría abrir la puerta a intervenciones preventivas frente al deterioro cognitivo de origen neurodegenerativo

La investigación recuerda el descubrimiento del sistema glinfático en 2012 (con investigaciones y repercusiones clave consolidándose en 2013), una red que moviliza el líquido cefalorraquídeo a través del tejido cerebral para eliminar residuos metabólicos. Este sistema, descrito por el laboratorio de Nedergaard, resulta especialmente activo durante el sueño y se ha convertido en un pilar en el estudio de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.

PUBLICIDAD

El artículo señala que el sueño no representa un estado de quietud: “Durante el sueño, el cerebro adopta un ritmo coordinado que parece sustentar una de sus funciones de mantenimiento más importantes”, afirmó Nedergaard, citada por Science. Los ritmos cerebrales sincronizados impulsan el sistema glinfático mediante movimientos lentos de los vasos sanguíneos, un proceso llamado vasomoción. Estos cambios permiten el flujo del líquido cefalorraquídeo y la eliminación de sustancias tóxicas, incluidas las proteínas beta-amiloide y tau, asociadas a la demencia.

Las claves biológicas del proceso

El texto se detiene en los neuromoduladores, sustancias químicas como la norepinefrina, serotonina, dopamina y acetilcolina, que regulan el estado de ánimo, la atención y el aprendizaje. Durante el sueño no REM, estos compuestos se sincronizan en oscilaciones lentas. Este fenómeno se asocia con variaciones en la frecuencia cardíaca, la respiración y la actividad de los vasos sanguíneos.

“Muchos trastornos que aumentan el riesgo de demencia también alteran los ritmos del sueño”, destacó la neurocientífica en declaraciones recogidas por Infosalud. El equipo considera que estos procesos no ocurren de manera independiente, sino que se conectan mediante la capacidad del cerebro para limpiar desechos durante la noche.

Un biomarcador para anticipar el riesgo

Silueta de perfil con cerebro semitransparente que muestra fragmentos oscuros que se transforman en formas luminosas y suaves, sobre fondo oscuro.
La investigación confirma que la actividad cerebral sincronizada durante el descanso impulsa la circulación del líquido cefalorraquídeo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El artículo subraya la utilidad de la variabilidad de la frecuencia cardíaca como posible indicador de la salud cerebral relacionada con el sueño. Según el artículo, los dispositivos de consumo permiten ya monitorizar este parámetro, que muestra cambios sutiles entre los latidos del corazón a lo largo de la noche. Los investigadores observaron que esas fluctuaciones se encuentran estrechamente ligadas a los mismos ritmos cerebrales que regulan la limpieza de toxinas.

De acuerdo con la investigación, la medición de la variabilidad de la frecuencia cardíaca podría convertirse en una herramienta sencilla y no invasiva para anticipar el deterioro cognitivo y detectar a las personas con mayor riesgo de desarrollar demencia antes de que surjan los síntomas.

Implicancias para el futuro de la prevención

De acuerdo con la experta, cuando los ritmos del sueño se alteran por envejecimiento, estrés, enfermedades psiquiátricas o cardiovasculares, el cerebro pierde eficacia en la eliminación de proteínas tóxicas. El grupo plantea la hipótesis de que la identificación precoz de alteraciones en estos ritmos permitiría implementar estrategias preventivas frente al deterioro cognitivo.

La investigación de la Universidad de Rochester abre una vía para comprender la relación entre descanso nocturno y salud cerebral, lo que podría derivar en nuevas formas de evaluación y prevención de enfermedades neurodegenerativas, según el estudio.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

El 35% de los adolescentes ya probó vapeadores: la advertencia de la Sociedad Argentina de Cardiología

Especialistas de la SAC remarcaron que estos dispositivos, consumidos sobre todo por jóvenes y adolescentes, no son inocuos ya que vehiculizan nicotina y compuestos tóxicos, lo que puede dañar la salud cardiovascular y respiratoria a corto y largo plazo

El 35% de los adolescentes ya probó vapeadores: la advertencia de la Sociedad Argentina de Cardiología

Estrategias recomendadas por médicos para el control efectivo del dolor crónico de la endometriosis en diferentes etapas

Opciones personalizadas marcan la diferencia entre el alivio y la persistencia de molestias físicas. Descubrir nuevos enfoques podría transformar la experiencia diaria de quienes padecen esta condición

Estrategias recomendadas por médicos para el control efectivo del dolor crónico de la endometriosis en diferentes etapas

El entrenamiento de alta intensidad puede afectar el ritmo cardíaco y la función del corazón en deportistas mayores de 35 años

Las principales sociedades de cardiología en el mundo identifican cinco enfermedades cardíacas frecuentes en adultos que superan los 300 minutos semanales de actividad física y participan en competencias deportivas

El entrenamiento de alta intensidad puede afectar el ritmo cardíaco y la función del corazón en deportistas mayores de 35 años

Un modelo matemático identifica por primera vez cuántas calorías aporta la microbiota intestinal al organismo

El sistema, llamado DAMM y publicado en PLOS One, estima que los ácidos grasos producidos por bacterias del colon equivalen al 7,4% del total de energía disponible en el organismo

Un modelo matemático identifica por primera vez cuántas calorías aporta la microbiota intestinal al organismo

Ginseng y adaptógenos: ¿moda o ayuda real para el manejo del estrés?

Expertos advierten que estas plantas tradicionales no reemplazan tratamientos médicos, pero pueden apoyar la respuesta del cuerpo ante situaciones exigentes, según la evidencia clínica disponible

Ginseng y adaptógenos: ¿moda o ayuda real para el manejo del estrés?