La contaminación ambiental aumenta el riesgo de Alzheimer en adultos mayores

Los datos surgen de un análisis sobre 27 millones de personas de más de 65 años en Estados Unidos. La exposición sostenida a partículas finas PM2.5 eleva la probabilidad de desarrollar demencia, de forma independiente a otros factores de salud

Guardar
Ilustración de un cerebro humano afectado por partículas de contaminación y humo industrial al fondo.
La exposición a partículas finas PM2.5 presentes en el aire se asocia con un mayor riesgo de Alzheimer en mayores de 65 años, según un gran estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ciencia ha comprobado mediante varios estudios los daños a la salud provocados por la polución del aire.

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó un listado de enfermedades vinculadas a la contaminación. Incluyó la demencia, la diabetes tipo 2, asma infantil, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), infarto agudo de miocardio, ataque cerebrovascular, hipertensión, cáncer de pulmón y algunos trastornos del espectro autista.

Una nueva investigación profundizó su relación con la demencia y comprobó que la exposición sostenida a partículas finas PM2.5 presentes en la contaminación del aire incrementa el riesgo de Alzheimer en personas mayores.

El estudio, realizado por un equipo de la Universidad Emory y publicado en PLOS Medicine, revisó datos médicos de más de 27,8 millones de adultos de al menos 65 años en Estados Unidos.

Los resultados apuntan a un vínculo directo entre la polución y la demencia, incluso tras considerar otros factores de riesgo habituales.

Contaminación ambiental y ozono, cambio climático y calidad del aire, impacto ambiental de las emisiones, preocupación por la salud pública, protección del medio ambiente, medidas para la sostenibilidad, contaminantes en el aire, efecto invernadero y contaminación, ozono y calidad del aire, consecuencias de la contaminación, lucha contra la contaminación ambiental, preocupaciones ambientales globales, ozono y salud pública - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La contaminación atmosférica actúa como factor independiente en el desarrollo de Alzheimer sin depender de otras enfermedades asociadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante 18 años de seguimiento, los especialistas relacionaron el estado de salud de los participantes con los niveles regionales de contaminación, calculados por código postal.

Al comparar la incidencia de Alzheimer con los promedios de exposición a PM2.5 en los cinco años anteriores al diagnóstico, encontraron una correlación significativa: la contaminación actúa de manera independiente respecto a otras enfermedades asociadas.

El análisis concluyó que la exposición a partículas finas se asoció con un mayor riesgo de Alzheimer, “principalmente a través de vías directas en lugar de mediadas por comorbilidad”, según el equipo de la Universidad Emory.

Esto significa que el riesgo derivado de la polución no depende de otros problemas que podrían provocar el Alzheimer, como la hipertensión o la depresión, sino que puede afectar de forma autónoma al cerebro.

Anteriormente, científicos de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis de estudios para examinar más a fondo el problema.

Encontraron más pistas sobre el riesgo de que las personas padezcan demencia, que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje y el comportamiento.

En su trabajo, que fue publicado en la revista The Lancet Planetary Health, aportaron datos que permiten entender mejor la asociación positiva y significativa entre una mayor exposición a tres contaminantes específicos y el aumento del riesgo de desarrollar demencia en la etapa adulta.

La investigación estuvo liderada por Clare Best Rogowski y Christiaan Bredell. Explicaron: “Sobre la base de la evidencia existente, nuestros resultados muestran que el PM2,5, el NO₂ y el hollín son factores de riesgo para la aparición de demencia”. Este resultado refuerza la idea de que reducir la contaminación no solo protege los pulmones, sino también el cerebro.

Cómo la contaminación afecta el cerebro

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El seguimiento de 18 años permitió comparar la incidencia de Alzheimer con los promedios de exposición a partículas PM2.5 en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según los investigadores, existen varios mecanismos que explicarían la influencia de la contaminación en la neurodegeneración. Entre ellos destacan la inflamación sistémica, el daño directo al tejido cerebral y la acumulación de proteínas asociadas a la enfermedad.

Además, otro hallazgo interesante del estudio fue que quienes habían sufrido un AC Vtenían un riesgo ligeramente mayor de desarrollar Alzheimer.

Esto sugiere que los ACV pueden hacer que el cerebro sea más vulnerable a la contaminación atmosférica.

“La modificación del efecto observada por el accidente cerebrovascular puede reflejar una vulnerabilidad biológica subyacente en las vías cerebrovasculares. El daño neurovascular relacionado con un accidente cerebrovascular puede comprometer la barrera hematoencefálica, facilitando la translocación de partículas PM2.5 o sus mediadores inflamatorios asociados al cerebro”, detallaron los autores.

Contaminación ambiental y ozono, cambio climático y calidad del aire, impacto ambiental de las emisiones, preocupación por la salud pública, protección del medio ambiente, medidas para la sostenibilidad, contaminantes en el aire, efecto invernadero y contaminación, ozono y calidad del aire, consecuencias de la contaminación, lucha contra la contaminación ambiental, preocupaciones ambientales globales, ozono y salud pública - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los científicos de Cambridge identificaron que PM2,5, NO₂ y hollín aumentan el riesgo de desarrollar demencia en la etapa adulta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Resaltan que el estudio es de tipo observacional y por ello no puede establecer una relación causal directa.

La medición se basó en estimaciones medioambientales y no contempló exposiciones específicas en residencias o lugares de trabajo, lo que introduce limitaciones en la interpretación de los resultados.

La enfermedad de Alzheimer representa la causa más común de demencia y constituye una inquietud pública creciente ante el envejecimiento de las poblaciones. Los hallazgos suman relevancia al debate sobre la importancia de limitar la contaminación ambiental para prevenir el deterioro cognitivo en adultos mayores.

Desde el ámbito psicológico, la especialista Simone Reppermund, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, enfatizó que el entorno inmediato juega un papel determinante en la salud cognitiva, particularmente en la vejez. A medida que las personas pasan más tiempo en su comunidad durante esta etapa vital, la exposición a factores ambientales como la contaminación adquiere mayor peso en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.