
La ciencia ha comprobado mediante varios estudios los daños a la salud provocados por la polución del aire.
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó un listado de enfermedades vinculadas a la contaminación. Incluyó la demencia, la diabetes tipo 2, asma infantil, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), infarto agudo de miocardio, ataque cerebrovascular, hipertensión, cáncer de pulmón y algunos trastornos del espectro autista.
PUBLICIDAD
Una nueva investigación profundizó su relación con la demencia y comprobó que la exposición sostenida a partículas finas PM2.5 presentes en la contaminación del aire incrementa el riesgo de Alzheimer en personas mayores.
El estudio, realizado por un equipo de la Universidad Emory y publicado en PLOS Medicine, revisó datos médicos de más de 27,8 millones de adultos de al menos 65 años en Estados Unidos.
PUBLICIDAD
Los resultados apuntan a un vínculo directo entre la polución y la demencia, incluso tras considerar otros factores de riesgo habituales.

Durante 18 años de seguimiento, los especialistas relacionaron el estado de salud de los participantes con los niveles regionales de contaminación, calculados por código postal.
PUBLICIDAD
Al comparar la incidencia de Alzheimer con los promedios de exposición a PM2.5 en los cinco años anteriores al diagnóstico, encontraron una correlación significativa: la contaminación actúa de manera independiente respecto a otras enfermedades asociadas.
El análisis concluyó que la exposición a partículas finas se asoció con un mayor riesgo de Alzheimer, “principalmente a través de vías directas en lugar de mediadas por comorbilidad”, según el equipo de la Universidad Emory.
PUBLICIDAD
Esto significa que el riesgo derivado de la polución no depende de otros problemas que podrían provocar el Alzheimer, como la hipertensión o la depresión, sino que puede afectar de forma autónoma al cerebro.
Anteriormente, científicos de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis de estudios para examinar más a fondo el problema.
PUBLICIDAD
Encontraron más pistas sobre el riesgo de que las personas padezcan demencia, que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje y el comportamiento.
En su trabajo, que fue publicado en la revista The Lancet Planetary Health, aportaron datos que permiten entender mejor la asociación positiva y significativa entre una mayor exposición a tres contaminantes específicos y el aumento del riesgo de desarrollar demencia en la etapa adulta.
PUBLICIDAD
La investigación estuvo liderada por Clare Best Rogowski y Christiaan Bredell. Explicaron: “Sobre la base de la evidencia existente, nuestros resultados muestran que el PM2,5, el NO₂ y el hollín son factores de riesgo para la aparición de demencia”. Este resultado refuerza la idea de que reducir la contaminación no solo protege los pulmones, sino también el cerebro.
Cómo la contaminación afecta el cerebro

Según los investigadores, existen varios mecanismos que explicarían la influencia de la contaminación en la neurodegeneración. Entre ellos destacan la inflamación sistémica, el daño directo al tejido cerebral y la acumulación de proteínas asociadas a la enfermedad.
PUBLICIDAD
Además, otro hallazgo interesante del estudio fue que quienes habían sufrido un AC Vtenían un riesgo ligeramente mayor de desarrollar Alzheimer.
Esto sugiere que los ACV pueden hacer que el cerebro sea más vulnerable a la contaminación atmosférica.
“La modificación del efecto observada por el accidente cerebrovascular puede reflejar una vulnerabilidad biológica subyacente en las vías cerebrovasculares. El daño neurovascular relacionado con un accidente cerebrovascular puede comprometer la barrera hematoencefálica, facilitando la translocación de partículas PM2.5 o sus mediadores inflamatorios asociados al cerebro”, detallaron los autores.
PUBLICIDAD

Resaltan que el estudio es de tipo observacional y por ello no puede establecer una relación causal directa.
La medición se basó en estimaciones medioambientales y no contempló exposiciones específicas en residencias o lugares de trabajo, lo que introduce limitaciones en la interpretación de los resultados.
La enfermedad de Alzheimer representa la causa más común de demencia y constituye una inquietud pública creciente ante el envejecimiento de las poblaciones. Los hallazgos suman relevancia al debate sobre la importancia de limitar la contaminación ambiental para prevenir el deterioro cognitivo en adultos mayores.
Desde el ámbito psicológico, la especialista Simone Reppermund, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, enfatizó que el entorno inmediato juega un papel determinante en la salud cognitiva, particularmente en la vejez. A medida que las personas pasan más tiempo en su comunidad durante esta etapa vital, la exposición a factores ambientales como la contaminación adquiere mayor peso en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Crean un anillo inteligente que mide glucosa y otros biomarcadores en la transpiración
El dispositivo de la Universidad de California en San Diego realiza un seguimiento bioquímico continuo en la vida cotidiana y analiza hasta cuatro compuestos a la vez, con datos enviados por Bluetooth al celular

Cuál es la enfermedad que convierte los tejidos blandos en hueso y cómo tratarla
Investigadores de 15 países elaboraron por primera vez una guía médica global sobre el trastorno. Qué recomendaron sobre las vacunas, la actividad física, las visitas al dentista y el manejo del dolor cotidiano

Investigadores desarrollan un nuevo método para preservar órganos fuera del cuerpo y mejorar los trasplantes
Según informó MIT Technology Review, un equipo científico presentó una estrategia experimental que busca extender la viabilidad de tejidos destinados a intervenciones médicas, con el objetivo de ampliar las opciones para pacientes que esperan una donación

Brote de ciclosporiasis por consumo de hojas verdes en Estados Unidos: “La cocción elimina al parásito”
En una entrevista exclusiva en Infobae a las Nueve, Claudia Degrossi, especialistas en bromatología y microbiología, analizó los casos de diarrea en ese país. Alertó por la posibilidad de transmisión local

Qué revela la velocidad al caminar sobre la longevidad y el estado del organismo
Un estudio demuestra que, por cada 0,1 metros por segundo que aumenta el ritmo de la marcha, el riesgo de muerte se reduce un 12%. Expertos sostienen que este simple parámetro logra anticipar enfermedades crónicas y deterioro cognitivo



