Cuáles son los 10 ejercicios que deberían priorizar los hombres después de los 40 años para ganar músculo

Un informe de Men’s Health, basado en el análisis del entrenador Tom Ragusa, detalló qué tipo de movimientos conviene incorporar para fortalecer el cuerpo, reducir el impacto articular y sostener una rutina eficaz a largo plazo

Guardar
Hombre de 40 años, sudoroso, realiza zancadas inversas con mancuernas en un gimnasio. Viste ropa deportiva oscura, sobre un suelo de goma, con ventanales al fondo.
El entrenamiento a partir de los 40 años prioriza la fuerza, la protección articular y la prevención de lesiones para una vida activa (Imagen Ilustrativa Infobae)

A partir de los 40 años, el entrenamiento físico deja de centrarse únicamente en la estética o en el rendimiento inmediato. La prioridad pasa a sostener la fuerza, proteger las articulaciones y evitar lesiones que comprometan la continuidad, lo que exige una selección precisa de los ejercicios, ya que no todos ofrecen el mismo equilibrio entre resultados y desgaste físico.

Un informe de la revista especializada en fitness Men’s Health destacó esta etapa de la vida y propuso una serie de movimientos esenciales para quienes buscan mantenerse activos con el paso del tiempo.

La propuesta se basa en la perspectiva del entrenador certificado Tom Ragusa, quien afirma que el secreto no es aumentar la intensidad, sino optimizar cada sesión de entrenamiento.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los ejercicios para después de los 40 buscan maximizar resultados con el menor desgaste físico posible y mantener la constancia (Imagen Ilustrativa Infobae)

La lista elaborada reunió 10 ejercicios que combinan eficiencia, seguridad y transferencia funcional, es decir, utilidad en las actividades cotidianas:

  • Press inclinado con mancuernas / press de suelo
  • Farmer’s carry (caminar con peso)
  • Peso muerto rumano con mancuernas
  • Dominadas o jalones al pecho
  • Sentadillas (con cajón o con mancuerna)
  • Zancadas inversas / sentadillas divididas
  • Remo con apoyo en el pecho
  • Empuje o arrastre de trineo
  • Press de hombros con mancuernas
  • Caminar

Priorizar resultados con menor desgaste

La planificación del entrenamiento en esta etapa exige un enfoque estratégico. Según Ragusa, después de los 40 lo más importante es priorizar ejercicios que aporten beneficios sin someter al cuerpo a un desgaste excesivo.

El especialista también subrayó mantener rutinas sostenidas a lo largo del tiempo: “Estos son los movimientos básicos que desarrollan músculo, protegen las articulaciones, se trasladan a la vida real y permiten entrenar de forma constante durante años”.

Trabajo del tren superior y estabilidad

Entre los movimientos destacados aparecen el press inclinado con mancuernas o el press de suelo. Estas opciones permiten trabajar el pecho y los brazos con un patrón más natural, lo que disminuye la tensión en los hombros y favorece su cuidado a largo plazo.

(Imagen ilustrativa Infobae)
El press inclinado con mancuernas y el press de suelo cuidan los hombros y mejoran la fuerza del tren superior en adultos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El press de hombros con mancuernas también integra la lista gracias a un beneficio similar. El uso de peso libre amplía el rango de movimiento y reduce el estrés asociado a estructuras más rígidas.

Otro ejercicio relevante es el remo con apoyo en el pecho, diseñado para fortalecer la espalda alta sin sumar carga excesiva a la columna.

Fuerza funcional y postura

El farmer’s carry, caminar sosteniendo peso, se posiciona como uno de los movimientos más completos. Permite desarrollar el agarre, mejorar la estabilidad del core y reforzar la postura en una sola ejecución.

La caminata de granjero, el sencillo ejercicio que transforma la fuerza de todo el cuerpo
El farmer’s carry y las dominadas refuerzan la postura, la estabilidad y la musculatura dorsal en un entrenamiento funcional (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el mismo sentido, las dominadas y los jalones al pecho trabajan la musculatura dorsal, ayudan a compensar el efecto del sedentarismo y favorecen una alineación corporal equilibrada.

Desarrollo de la cadena posterior

El trabajo sobre glúteos e isquiotibiales es clave para proteger la zona lumbar. En este aspecto, el peso muerto rumano con mancuernas se ofrece como una alternativa para trabajar la cadena posterior con menos carga sobre la espalda baja.

Las sentadillas, tanto con cajón como con mancuerna, mantienen el patrón de movimiento bajo control de impacto, permitiendo el desarrollo de fuerza en las piernas y la estabilidad del tronco.

Un hombre de mediana edad con camiseta oscura y pantalones cortos negros realiza sentadillas con una mancuerna sostenida frente a su pecho en un gimnasio.
El peso muerto rumano y las sentadillas con mancuerna desarrollan la cadena posterior y protegen la columna lumbar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Equilibrio y trabajo unilateral

Las zancadas inversas y las sentadillas divididas aportan variedad y precisión al entrenamiento. El trabajo unilateral fortalece las rodillas y ayuda a corregir asimetrías que se vuelven más visibles con el paso de los años.

Por su parte, el empuje de trineo combina intensidad y menor demanda de recuperación, mejorando la condición física general y la fuerza de las piernas respecto a otros ejercicios exigentes.

Un hombre de 40 años con camiseta gris y pantalones cortos azules empuja un trineo con pesas sobre una alfombra verde en un gimnasio.
El empuje de trineo es un movimiento de alta intensidad con menor impacto articular, orientado a mejorar la resistencia y la fuerza de las piernas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un hábito subestimado

En la lista figura una práctica cotidiana a menudo olvidada: caminar. Ragusa resaltó su utilidad para la recuperación activa, el sostén de la actividad física diaria y como apoyo al control del peso corporal.

Base sólida y adaptabilidad

El enfoque propuesto no se limita a una única ejecución. La elección de variantes depende de factores tales como la experiencia, las condiciones físicas y los objetivos personales. La base está en construir un fundamento sólido con movimientos funcionales que puedan sostenerse en el tiempo sin perjudicar la salud.

De acuerdo con el informe de Men’s Health, tras integrar estos 10 ejercicios, el entrenamiento puede completarse con movimientos de aislamiento, dirigidos a grupos musculares como bíceps o tríceps, aunque el foco se mantiene en estos patrones, que concentran los beneficios principales en fuerza, rendimiento y longevidad física.