
El promedio mundial de atención sostenida en una sola tarea descendió a solo 40 segundos, según estudios recientes citados por National Geographic. Este dato refleja una reducción marcada respecto a los 2 minutos y medio registrados a comienzos del siglo XXI, evidenciando una transformación en la capacidad de concentración en el trabajo y la vida diaria.
Desde los primeros años de la década de 2000, especialistas en neurociencia como Gloria Mark, autora de “Attention Span”, siguieron de cerca este fenómeno.
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Sus investigaciones, inicialmente basadas en observaciones en oficinas y luego en programas de monitoreo informático, revelan que mientras en 2003 las personas permanecían enfocadas en una tarea durante dos minutos y medio, en los últimos cinco años el tiempo cayó a 40 segundos antes de cambiar de actividad.
Mark explicó en National Geographic que estos registros corresponden a entornos laborales habituales, donde la convivencia con dispositivos electrónicos y notificaciones es constante. Los expertos sostienen que este descenso no implica una pérdida permanente de la capacidad intelectual, sino que refleja la frecuencia con la que el enfoque se interrumpe en la rutina diaria.
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Multitarea y cultura de la urgencia
La llamada “cultura de la urgencia”, caracterizada por interrupciones continuas, modificó la forma en que las personas gestionan sus responsabilidades.
Amishi Jha, profesora de psicología especializada en atención, señaló en National Geographic: “El cerebro no puede realizar verdaderamente varias tareas a la vez; lo que hacemos es alternar el enfoque rápidamente, y eso reduce la eficiencia”.
La multitarea, lejos de ser una habilidad genuina, consiste en una sucesión rápida de cambios de objetivo.
Esto obliga al cerebro a crear nuevos esquemas mentales ante cada interrupción, lo que agota los recursos atencionales en poco tiempo. Las consecuencias de estos cambios frecuentes afectan la productividad y la salud mental.
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Investigaciones recientes indican que alternar tareas puede reducir el rendimiento hasta en 40% frente a la realización secuencial, además de aumentar los errores y el nivel de estrés.
Mark define este fenómeno como “residuos de atención”, comparándolo con una pizarra en la que permanecen huellas de tareas anteriores. Estos rastros mentales compiten con la nueva información y dificultan mantener la concentración.
Jha afirma que el cerebro humano evolucionó para priorizar información relevante y que la priorización cognitiva es esencial: solo puede mantener el enfoque mental en un estímulo a la vez.
El mito de la multitarea se explica como una rápida sucesión de ajustes cognitivos que terminan agotando la capacidad real de atención.

Cómo entrenar la atención en la vida moderna
A pesar de esta tendencia, los científicos insisten en que la atención puede entrenarse. Mark recomienda organizar las tareas más complejas según el cronotipo personal —el patrón individual de energía y fatiga— para reservar los momentos de máxima concentración a actividades clave.
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Sugiere también diseñar un “mapa personal de atención” que identifique los propios ritmos diarios y minimizar las interrupciones silenciando notificaciones o restringiendo el uso de redes sociales en esos períodos.
Otra estrategia respaldada por la evidencia es el método pomodoro: trabajar durante 25 minutos con concentración, seguido de una pausa de cinco minutos.
Este sistema ayuda a mantener la atención y facilita la recuperación mental. Las pausas intencionales, preferentemente con actividad física o al aire libre, favorecen la recuperación cognitiva.

Jha destaca la utilidad de las prácticas de atención plena para fortalecer la autogestión mental. Según lo reportado por National Geographic, dedicar 12 minutos a ejercicios de atención plena al menos cuatro días a la semana contribuye a mejorar la memoria, la resiliencia ante el estrés y la capacidad de concentración, incluso bajo presión.
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La clave está en detectar la distracción y reenfocar el pensamiento, como si se entrenara un músculo mental.
Así, del mismo modo que el ejercicio físico resulta esencial para el cuerpo, los expertos sostienen que incorporar rutinas que entrenen la mente es fundamental para mantener y recuperar la atención en la vida contemporánea.
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