La alimentación adecuada acelera la recuperación durante la gripe y problemas estomacales

Especialistas de Very Well Health y The Ohio State University destacan la importancia de elegir frutas suaves, líquidos y grasas saludables para aliviar síntomas, evitar complicaciones y favorecer el bienestar general durante episodios de enfermedad

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Los especialistas destacan que una
Los especialistas destacan que una alimentación adecuada durante la gripe o el malestar estomacal acelera la recuperación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener una alimentación adecuada durante episodios de gripe o malestar estomacal puede ser determinante para la recuperación, debido al efecto que ciertos alimentos ejercen sobre la hidratación y el bienestar general.

Incluir frutas suaves y ricas en agua como parte de la dieta puede aportar alivio, nutrientes y energía, incluso cuando el apetito escasea.

Según especialistas de Very Well Health y The Ohio State University, elegir correctamente los alimentos no solo contribuye a aliviar síntomas, sino que también ayuda a prevenir complicaciones por deshidratación o una digestión difícil.

Hidratación y bebidas recomendadas

La hidratación es fundamental cuando se presentan enfermedades con fiebre, náuseas o diarrea. Ambas fuentes recomiendan el consumo regular de agua, caldos y bebidas con electrolitos para reponer líquidos y minerales perdidos.

La hidratación adecuada resulta esencial
La hidratación adecuada resulta esencial durante enfermedades que cursan con fiebre, náuseas o diarrea, según expertos en salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con The Ohio State University, las sopas a base de caldo ayudan a restaurar el sodio y mantener el cuerpo hidratado. Por su parte, Very Well Health destaca como opción el agua de coco, fuente natural de electrolitos y azúcares apropiados para quienes experimentan debilidad.

Las dos entidades advierten sobre el riesgo de consumir cafeína y alcohol, ya que ambos pueden agravar la deshidratación y empeorar molestias digestivas.

Frutas y grasas saludables

Incorporar frutas resulta especialmente favorable por su aporte de vitaminas y su fácil digestión. Very Well Health subraya que la sandía es una excelente fuente de agua y nutrientes, recomendada para personas propensas a la deshidratación.

Además, señala los frutos rojos por su riqueza en antioxidantes, compuestos que, como indica esta fuente, “ayudan a reducir la inflamación y proteger las células del daño”.

Además, los cítricos como la naranja o el limón destacan por su elevado contenido en vitamina C, esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico y para reducir molestias asociadas al resfriado.

La sandía, recomendada por Very
La sandía, recomendada por Very Well Health, destaca como fruta ideal para combatir la deshidratación por su alto contenido de agua y nutrientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frutas como la banana y la pera también son recomendadas debido a su textura suave y características nutricionales. Según Very Well Health, la primera aporta potasio y fibras solubles, elementos que ayudan a reponer sales minerales y pueden aliviar la diarrea.

En tanto, la sandía y el melón, por ser ligeros y de fácil digestión, se recomiendan a quienes presentan náuseas o poco apetito.

En cuanto a las fuentes de grasas saludables, la palta destaca como opción relevante. Very Well Health señala que sus grasas monoinsaturadas, especialmente el ácido oleico, contribuyen a reducir la inflamación y proporcionan energía en una textura blanda, adecuada para molestias de garganta o estómago.

Por tal motivo, incluirlo en preparaciones sencillas, como tostadas integrales o batidos, facilita su ingestión sin irritar el sistema digestivo.

Alimentos a evitar y recomendaciones durante la recuperación

Las dos fuentes coinciden en advertir sobre el consumo de determinados productos durante la enfermedad. Se aconseja limitar o evitar productos lácteos, comidas rápidas, frituras, alimentos ultra procesados y bebidas azucaradas, ya que pueden aumentar la inflamación o provocar malestares.

Las comidas rápidas y frituras
Las comidas rápidas y frituras se asocian a un aumento de la inflamación durante periodos de enfermedad, informan las fuentes médicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

The Ohio State University enfatiza que la cafeína y el alcohol intensifican la deshidratación y pueden agravar náuseas o trastornos gastrointestinales. Además, se recomienda evitar comidas muy grasas o ricas en fibra apenas se reintroducen sólidos, dando prioridad a opciones como pan tostado, galletas saladas o pretzels por su fácil digestión.

Durante la recuperación, es clave mantener una estrategia gradual y cuidadosa. Ambas entidades sugieren optar por comidas pequeñas y frecuentes en lugar de grandes volúmenes para evitar la sobrecarga digestiva y facilitar el retorno al apetito. Se debe progresar desde líquidos claros y alimentos blandos hasta reincorporar la dieta habitual a medida que los síntomas disminuyen.

El objetivo final, de acuerdo con los expertos, es mantener el estómago moderadamente ocupado mediante porciones reducidas repartidas a lo largo del día. Escoger alimentos suaves y nutritivos puede evitar molestias adicionales y favorecer una recuperación más eficaz.