Durante años, la conversación sobre sostenibilidad estuvo centrada en reducir impactos negativos. Hoy, el desafío es demostrar resultados concretos. Frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad los sistemas agroalimentarios necesitan producir más alimentos, pero también hacerlo de manera más eficiente y responsable, aseguran desde la Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS), al celebrarse hoy el Día Mundial del Medio Ambiente, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1972, para sensibilizar a la población mundial sobre la importancia de proteger la naturaleza y promover la acción política para la preservación de los ecosistemas
La Agenda 2030 plantea avanzar hacia modelos productivos que combinen seguridad alimentaria, protección ambiental y resiliencia climática. En este contexto, la certificación y la medición adquieren un rol cada vez más relevante.
PUBLICIDAD
“La sostenibilidad ya no puede limitarse a declaraciones de intención. Los mercados, los consumidores y la sociedad demandan evidencia concreta sobre los impactos que generan las prácticas productivas”, señaló Marina Muscolo, directora ejecutiva de RTRS, organización que desde hace más de dos décadas trabaja para transformar principios de sostenibilidad en herramientas prácticas para productores, empresas y cadenas de suministro.
En ese contexto, se ubica el Sistema de Incentivos Regenerativos (RIS), un proyecto impulsado para promover la adopción de prácticas regenerativas. La iniciativa ya fue implementada en cinco establecimientos agrícolas de Brasil que abarcan cerca de 15.000 hectáreas, con resultados alentadores: los campos participantes alcanzaron un puntaje agregado del 67%, obteniendo una clasificación de nivel avanzado según el Protocolo de Agricultura Regenerativa RTRS.
PUBLICIDAD

"El proyecto confirmó que la agricultura regenerativa puede generar beneficios medibles, pero también que es necesario adaptar las herramientas a distintas realidades productivas y facilitar la recopilación de datos para ampliar su adopción”, explicó Muscolo.
Uno de los principales aprendizajes fue el creciente interés de los mercados por comprender y cuantificar los resultados de estas prácticas, especialmente en materia de reducción de emisiones y huella de carbono.
PUBLICIDAD

La Mesa Redonda de Soja Responsable explora, al mismo tiempo, oportunidades para el desarrollo de cadenas de suministro vinculadas a soja de menor huella de carbono, particularmente en sectores en expansión como la acuicultura en América Latina.
“Estamos convencidos de que la sostenibilidad del futuro será cada vez más colaborativa, más basada en evidencia y más orientada a resultados. El desafío ya no es solamente comprometerse, sino demostrar impacto”, subrayó Muscolo.
PUBLICIDAD
Y agregó que “los próximos años exigirán sistemas capaces de demostrar avances verificables en materia de clima, biodiversidad, salud del suelo, uso eficiente del agua y resiliencia productiva”. “La sostenibilidad ya no se mide únicamente por metas declaradas, sino por la capacidad de generar evidencia concreta sobre los resultados alcanzados”, concluyó la directora ejecutiva de RTRS.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Impulsada por Vaca Muerta, Neuquén ya es la tercera provincia exportadora de la Argentina
Su participación en las ventas externas argentinas pasó del 0,25% al 8,7% en poco más de una década

Reproductores bovinos: la campaña 2026 comenzó con precios firmes. ¿Se consolidarán en septiembre?
Rosgan detectó una mayor demanda de reproductores y fuertes indicios de retención de hembras por parte de los criadores

El maíz pisa el acelerador: arrancó la siembra 2026/27
La siembra del cereal ya cubre el 1,5% del área prevista. En tanto, la cosecha anterior entró en la recta final y alcanza el 92,5% de la superficie implantada

Lubricantes y neumáticos lideraron las subas de costos del transporte de cargas
El índice de FADEEAC aumentó 1,66% en agosto, el menor incremento del año

Alfalfa: la pastura que puede guardar hasta un 25 % más de carbono en el suelo
Un estudio del INTA en San Luis destaca el aporte de sus raíces para mejorar la sustentabilidad de los sistemas semiáridos



