La sorpresa de Camila Galante y sus hijos para recibir a Leandro Paredes

Luego de salir subcampeón en el Mundial 2026, la empresaria eligió celebrar el triunfo con un recibimiento especial para el jugador de Boca

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Cinco personas, un hombre, una mujer y tres niños, posan sentados en el césped. Hay globos de colores y el número 33 al fondo. Es de noche
La sorpresa de Camila Galante y sus hijos para recibir a Leandro Paredes (Instagram)

El domingo 20 de julio, España se consagró campeona del Mundial 2026 al imponerse sobre Argentina en la final disputada en Nueva York. La Scaloneta regresó al país como subcampeona, con la tristeza del objetivo no cumplido y 40 días de torneo a cuestas. En las horas siguientes, los jugadores empezaron a volver a sus casas, y con ellos llegaron también los primeros gestos de sus familias. Leandro Paredes fue uno de los que regresó junto a la caravana de jugadores. Lo esperaban en casa Camila Galante, su pareja, y sus tres hijos: Victoria, Giovani y Lautaro. La recepción que le prepararon no dejó nada librado al azar.

La fachada de la casa lo decía todo antes de que Paredes cruzara la puerta. Un cartel vertical con los colores de la Selección cubría la entrada principal con una sola frase: “Gracias Leandro por tanto”. A los costados, columnas de globos celestes, blancos y plateados alternaban con pelotas de fútbol infladas. En la parte baja de la entrada, letras luminosas formaban la palabra “Bienvenido”. Paredes posó ahí mismo, con uno de sus hijos en brazos, antes de entrar.

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Adentro, la decoración continuaba. El comedor había sido ambientado con el mismo esquema de colores: paredes a rayas celestes y blancas, globos plateados y azules de gran tamaño colgando del techo y una mesa preparada para la ocasión. Sobre ella, una caja de bombones llevaba impresa la leyenda “Siempre con ustedes, gracias”.

Un hombre sostiene a un niño pequeño frente a una casa. Una bandera argentina cuelga de la fachada y letras luminosas deletrean 'BIENVENIDO'. Hay globos de fútbol y celestes
Camila preparó una sorpresa para Leandro
Collage de fotografías muestra la decoración de un recibimiento. Banderas argentinas, globos celestes y blancos, un cartel "BIENVENIDO", balones inflables y cajas con dulces
La decoración fue toda en los colores de la selección argentina

El detalle más personal estaba apoyado sobre un caballete en un rincón del salón. Un cuadro de gran formato con tratamiento artístico reproducía una jugada de Paredes durante el Mundial: el mediocampista en pleno esfuerzo sobre el campo, con la camiseta argentina, en una imagen que condensaba los 40 días del torneo en una sola escena.

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Camila registró todo en sus historias de Instagram antes de que llegara Paredes, con la “Intro de Himno Nacional” de Ciro y los Persas como música de fondo. Las imágenes mostraban el exterior de la casa con la decoración completa, los detalles del interior y los regalos preparados para el regreso.

La frase que eligió para acompañar el collage de fotos fue: “Un orgullo que no entra en el corazón”. Y en otra historia, dirigiéndose al equipo que organizó la decoración, escribió: “Gracias por tanto amor”.

Cuadro enmarcado de un futbolista pateando un balón en un partido de fútbol, sobre un caballete de madera. Fondo con globos y telas celestes y blancas
Galante también mando a hacer un cuadro de la salvada que hizo el jugador de Boca en el partido ante Suiza

Pero horas antes, cuando la derrota todavía era fresca, Camila ya había publicado algo distinto. Las fotos que eligió para acompañarlas mostraban al mediocampista en dos momentos de la final. En una, con la camiseta del número 5 en pleno partido, el pelo mojado y la mirada fija hacia adelante. En la otra, parado en el campo del MetLife Stadium una vez terminado el encuentro, los ojos vidriosos, las manos en la cintura y la mirada hacia arriba, con la medalla de subcampeón colgada al cuello.

Camila arrancó reconociendo el peso de lo vivido: “Hay momentos en la vida que quedan grabados para siempre, y este Mundial va a ser uno de ellos. No porque haya salido como todos soñábamos, sino porque tanto vos como este grupo demostró una vez más lo enormes que son”.

Sobre lo que vio en él durante el torneo fue precisa: “Dejaste el alma en cada partido, en cada minuto, defendiendo esta camiseta que tanto amás. Llegar a una final del mundo no lo hace cualquiera pero con todo el sacrificio y disciplina ustedes lo lograron una vez más”.

Luego sumó algo que excedía lo deportivo: “Vieron cómo representaste a un país entero con garra y corazón, cómo defendiste nuestros colores”. Después llegaron los hijos. Los dos mayores, que ya entienden lo que significa ver a su padre jugar un Mundial, fueron los primeros en aparecer en el texto: “No sabés el orgullo que tienen al hablar de vos, te miran con los ojos llenos de admiración, ansiosos esperan cada partido para alentarte y después correr a abrazarte, en cualquier parte del mundo. Saben de un papá que lucha por sus sueños, que nunca deja de creer y que nunca bajó los brazos”.

Para Lautaro, el más chico, reservó unas líneas aparte. Le dijo a Paredes que se lo contarían, que tendrían millones de historias y anécdotas, pero que él ya sabía “el amor que tiene en cada abrazo y no querer soltarse de vos”.

El centro de la carta fue la distinción entre Paredes como jugador y Paredes como persona: “Para nosotros no necesitás una copa para ser grande. Tu grandeza está en los valores que nos transmitís, en el ejemplo que das, en la persona que sos cuando estás adentro de casa. Y eso lo sabemos solo los que te conocemos. Porque cualquiera puede admirar a Leandro el jugador, pero quienes tenemos la suerte de conocerte te admiramos todavía más como persona”.

Hacia el final, Camila se incluyó a sí misma en el relato: “Gracias por permitirnos acompañarte en este camino, disfruto cada paso, aunque a veces sea un poco agotador. Solo tengo palabras de admiración para vos y estoy inmensamente orgullosa, ya te lo dije muchas veces pero me siento muy afortunada”.

Cerró con una dedicatoria que incluyó a todo el plantel: “Gracias por enseñarnos a que hay que darlo todo sin guardarse nada y en seguir adelante aunque el dolor sea grande. Acá los esperan con la cabeza arriba porque ustedes ya son campeones de TODO. Te amamos con todo el corazón papotito. Siempre vos”.

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