Aranguren también organizó reuniones con diputados para defender el esquema tarifario
Aranguren también organizó reuniones con diputados para defender el esquema tarifario

El ministro de Energía Juan José Aranguren había presentado su renuncia el año pasado. El presidente Mauricio Macri no la aceptó. "Si renunciás me mentiste, porque me habías dicho que venías a cambiar la Argentina", dijo para convencerlo de mantener el rumbo.

Su figura fue la que sufrió mayor exposición y desgaste ante la ciudadanía en general. Más allá de que las repetidas actualizaciones de tarifas formaban parte del programa económico del gobierno, Aranguren fue su cara mediática. 

Las críticas de Carrió nunca aliviaron su situación. La líder de la Coalición Cívica incluso llegó a decir que no seguiría en su cargo si ella fuera presidente. La estocada había sido motivada por una de las declaraciones menos felices del Vasco. "Todavía sigo teniendo mi dinero en el exterior, veré el momento de repatriarlo", dijo en referencia a la falta de confianza que le generaba la situación económica del país.

Los dichos también generaron incomodidad en otros miembros del Gabinete que tuvieron que salir a defender políticamente una postura fácilmente atacable por casi cualquier opositor.

(Martín Rosenzveig)
(Martín Rosenzveig)

"Yo nunca tuve depósitos en el extranjero", se diferenció Carrió en aquella oportunidad. No obstante, destacó su "autenticidad" y su "sinceridad brutal".

En 2016, Carrió y Aranguren ya había tenido su primer cruce. La diputada cuestionó que mantuviera acciones de la empresa Shell (de la cual era CEO) y que al mismo tiempo estuviera obligado a controlarla y que le adjudique licitaciones. "Hay conflicto de intereses", denunció.

Incluso al Oficina Anticorrupción, que dirige Laura Alonso, le recomendó al entonces ministro desprenderse de las acciones o "adoptar alguna medida patrimonial", tal como la constitución de un fideicomiso ciego de administración y disposición.

A su vez, en los últimos dos años varios referentes de la UCR también manifestaron su descontento con Aranguren y la política tarifaria. "Le ha hecho meter la pata a este Gobierno", dijo el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, en abril. Más gradualismo fue el pedido político.

Alfredo Cornejo
Alfredo Cornejo

"Hace rato debería haber renunciado o deberían haberle pedido la renuncia", le disparó el titular de la Convención Nacional de la UCR, Jorge Sappia. Ricardo Alfonsín acompañó los cuestionamientos.

"No me importa quién esté enojado, yo sigo haciendo mi trabajo. A mí me designa el Presidente y sigo como siempre", fue la respuesta del Vasco.

En enero, Cornejo, Sappia, Ángel Rozas y Mario Negri le habían enviado una carta para oponerse a la venta de las acciones de la empresa Transporte Eléctrico en Alta Tensión TRANSENER. Más allá de las críticas, la venta se concretaría en 2019.

Los recientes cambios en el Gabinete y el BCRA responden a una estrategia de la mesa chica de Cambiemos, que busca oxigenar y dinamizar la gestión del Gobierno de cara a esta nueva etapa marcada por el acuerdo con el FMI.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, el alcalde porteño, Horario Rodríguez Larreta, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se afianzan como los funcionarios más influyentes.

Aún es una incógnita si la llegada de Javier Iguacel, quien resultó recompensado por su eficiente gestión en Vialidad Nacional, significará una ruptura con el plan de incrementos de tarifas. La reciente escalada del dólar tal vez no le deje demasiadas alternativas.

El sábado, con las cartas ya echadas, Aranguren tuvo una última jornada algo particular: vio el debut de Argentina en el Mundial ante Islandia acompañado nada menos que por el secretario de Energía de Donald Trump, Rick Perry, quien publicó una foto del encuentro. "Esta foto fue tomada claramente antes del pitido final", comentó el periodista y editor del Financial Times Ed Crook.