¿Cómo ven los votantes a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?: Encuesta Ipsos revela cambios previo a la segunda vuelta

En febrero, el 68% de los encuestados por Ipsos no conocía a Sánchez. En mayo, ese porcentaje cayó al 8%, pero el rechazo hacia él subió al 47%. La evolución del potencial electoral de ambos candidatos, según la encuesta aplicada el 16 y 17 de mayo, revela que el mayor conocimiento de Sánchez no se tradujo en mayor aceptación en todos los segmentos.

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Retrato en acuarela de Keiko Fujimori con chaqueta rosa y Roberto Sánchez con camisa blanca, ambos sonriendo frente a un fondo difuminado y colorido.
Este retrato estilo acuarela muestra a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez sonriendo, representados uno al lado del otro sobre un fondo vibrante. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de los porcentajes de intención de voto, la encuesta de Ipsos Perú incluye una medición longitudinal del potencial electoral de ambos candidatos que revela transformaciones profundas en la percepción ciudadana desde febrero hasta la víspera del balotaje. Los datos muestran trayectorias radicalmente distintas para Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, con implicaciones directas para el resultado del 7 de junio.

La transformación de Keiko Fujimori: del rechazo mayoritario a la paridad

El gráfico de potencial electoral de Fujimori muestra una de las evoluciones más llamativas del ciclo electoral. En la medición del 5 de febrero, apenas el 19% de los encuestados declaraba que “definitivamente votaría o podría votar” por ella (T2B, por sus siglas en inglés). El 76% señalaba que “definitivamente o probablemente no votaría por ella” (B2B).

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Esa brecha de 57 puntos entre potencial positivo y rechazo se fue cerrando progresivamente. El 27 de marzo, el T2B subió al 23% y el B2B bajó al 67%. El 2 de abril, días antes de la primera vuelta, el potencial positivo alcanzó el 26% y el rechazo cayó al 66%. El salto más importante ocurrió después de la primera vuelta: el 24 de abril, con Fujimori confirmada como la candidata más votada con el 17,18% de los sufragios, su T2B se disparó al 40% y su B2B cayó al 55%. En la medición del 17 de mayo, el potencial positivo de Fujimori alcanza el 44% —con un 28% que “definitivamente votaría por ella” y un 16% que “podría votarla”— mientras el rechazo cae al 48%.

En tres meses y medio, Fujimori más que duplicó su potencial electoral: de 19% a 44%. Y por primera vez en el ciclo electoral, el porcentaje de ciudadanos dispuestos a votarla (44%) se acerca al de quienes la rechazan (48%). La brecha, que en febrero era de 57 puntos, se redujo a cuatro puntos en mayo.

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La candidata derechista a la Presidencia de Perú, Keiko Fujimori, fue captada este 19 de mayo, durante un evento de campaña, en Lima (Perú). EFE/Paolo Aguilar
La candidata derechista a la Presidencia de Perú, Keiko Fujimori, fue captada este 19 de mayo, durante un evento de campaña, en Lima (Perú). EFE/Paolo Aguilar

Roberto Sánchez: del anonimato al rechazo creciente

La trayectoria de Roberto Sánchez es inversa en su punto de partida pero converge hacia un escenario similar al de Fujimori en términos de rechazo. En la medición del 5 de febrero, el 68% de los encuestados declaraba que no conocía a Sánchez. Solo el 7% señalaba que “definitivamente votaría o podría votar” por él (T2B) y el 24% lo rechazaba (B2B).

A medida que avanzó la campaña y Sánchez ganó visibilidad, el desconocimiento se redujo drásticamente. El 27 de marzo, el T2B subió al 13% y el B2B al 42%, con un 39% que aún no lo conocía. El 2 de abril, el potencial positivo alcanzó el 13% y el rechazo el 42%, con un 30% que todavía no lo conocía.

El salto más pronunciado ocurrió entre el 2 y el 24 de abril, cuando el pase a segunda vuelta de Sánchez lo convirtió en una figura nacional de primer orden. Su T2B se disparó al 39% y su B2B subió al 52%, mientras el porcentaje de quienes no lo conocían cayó del 30% al 5%. En mayo, el potencial positivo se mantiene en el 39% —con un 23% que “definitivamente votaría por él” y un 16% que “podría votarle”— pero el rechazo sube al 47%, con un 8% que aún declara no conocerlo.

FOTO DE ARCHIVO: Roberto Sánchez, candidato presidencial del partido Juntos por Perú, habla durante una entrevista con Reuters antes de las elecciones generales del 12 de abril, en Lima, Perú, 10 de abril de 2026. REUTERS/Angela Ponce/Archivo
FOTO DE ARCHIVO: Roberto Sánchez, candidato presidencial del partido Juntos por Perú, habla durante una entrevista con Reuters antes de las elecciones generales del 12 de abril, en Lima, Perú, 10 de abril de 2026. REUTERS/Angela Ponce/Archivo

¿Qué revelan estas cifras sobre el escenario del balotaje?

La comparación entre ambas trayectorias ilumina la dinámica central del balotaje. Fujimori llegó a la segunda vuelta con un rechazo histórico muy alto pero con una tendencia clara de reducción: cada semana que pasa, más ciudadanos están dispuestos a votarla o al menos a no descartarla. Su desafío es mantener esa tendencia hasta el 7 de junio.

Sánchez, en cambio, experimentó un crecimiento acelerado del potencial positivo entre abril y mayo —del 17% al 39%— pero ese crecimiento se detuvo. En la última medición, su T2B se mantiene en 39% mientras su B2B sube levemente al 47%. El mayor conocimiento del candidato no se tradujo en mayor aceptación en todos los segmentos: una parte del electorado que lo descubrió tras la primera vuelta optó por rechazarlo, no por apoyarlo.

Imagen de Keiko Fujimori a la izquierda y Roberto Sánchez a la derecha, separados por un gran símbolo 'Vs' brillante y una línea de fuego.
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez representados en un enfrentamiento político, destacando la dualidad de sus propuestas en el panorama electoral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El escenario final, a 18 días del balotaje, muestra dos candidatos con potenciales positivos similares —44% para Fujimori y 39% para Sánchez— pero con rechazos que también se aproximan: 48% para Fujimori y 47% para Sánchez. La elección del 7 de junio se decidirá en ese margen estrecho, donde los debates del 24 y 31 de mayo y la capacidad de cada candidato para movilizar a sus votantes definidos serán los factores determinantes.