¿Quién se queda con la mascota tras una separación? Conciliaciones crecen en Perú para definir su custodia

Desde perros y gatos hasta cuyes y mini pigs, las separaciones también generan disputas por mascotas consideradas parte de la familia. Conoce cómo funcionan las conciliaciones legales para evitar conflictos y definir su custodia

Guardar
Google icon
Un perro Labrador de pelaje dorado es acariciado por una mano humana. El perro tiene una lágrima visible en su ojo derecho, mirando ligeramente hacia arriba.
Una mano acaricia a un perro Labrador de pelaje dorado que presenta una lágrima visible en el ojo, sugiriendo un momento de emoción o tristeza compartido con su dueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las mascotas han dejado de ser vistas únicamente como animales de compañía para convertirse en miembros fundamentales de muchas familias peruanas. Perros, gatos y hasta conejos o mini pigs ocupan hoy un lugar emocional tan importante que, cuando una relación termina, su destino puede generar discusiones tan intensas como la repartición de bienes o incluso la tenencia de los hijos.

En medio de este escenario, las conciliaciones extrajudiciales han comenzado a ganar terreno en el Perú como una alternativa rápida y menos conflictiva para decidir quién se quedará con la mascota tras una separación. Aunque actualmente la legislación peruana aún considera a los animales como “bienes” dentro de la sociedad de gananciales, especialistas advierten que en la práctica el componente afectivo suele pesar más que cualquier criterio patrimonial.

PUBLICIDAD

Mascotas aún son consideradas “bienes” ante la ley

Una persona de espaldas sostiene las patas de un golden retriever a la izquierda y un gato atigrado a la derecha, ambos animales miran a la persona con cariño.
Una persona de espaldas al espectador sostiene las patas de un perro y un gato, quienes la miran con afecto en un entorno natural bañado por la luz del sol. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El conciliador extrajudicial Manuel Valdivieso explicó a la Agencia Andina que, jurídicamente, las mascotas forman parte de los bienes que deben dividirse cuando una pareja pone fin a su relación. Sin embargo, reconoció que este tema viene evolucionando debido al fuerte vínculo emocional que existe entre las personas y sus animales de compañía.

Según indicó, en muchos casos las parejas priorizan decidir el futuro de sus mascotas incluso antes que departamentos, autos u otros bienes materiales. “Hay personas que se refieren a la mascota como un integrante más de la familia y buscan garantizar su bienestar”, señaló.

PUBLICIDAD

Conciliaciones pueden resolverse en pocas semanas

A diferencia de un proceso judicial que podría prolongarse durante meses o años, una conciliación para definir la custodia de una mascota suele resolverse en aproximadamente tres semanas.

Además, estos acuerdos tienen valor legal y pueden incluir reglas específicas sobre:

  • Régimen de visitas.
  • Tiempo compartido entre ambas partes.
  • Pago de alimentos y medicinas.
  • Gastos veterinarios.
  • Responsabilidad sobre cuidados diarios.

Especialistas remarcan que, si una de las partes incumple lo pactado, el acuerdo conciliatorio puede ejecutarse legalmente sin necesidad de iniciar un largo juicio.

Casos incluyen perros, gatos y hasta mini pigs

Minipig pequeño en un ambiente doméstico, mostrando su comportamiento amigable y tierno - (Imagen Ilustrativa Infobae).
Un minipig disfrutando de su entorno, ideal como mascota en el hogar - (Imagen Ilustrativa Infobae).

Aunque la mayoría de disputas involucran perros y gatos, los centros de conciliación también han registrado acuerdos relacionados con cuyes, loros, hámsters, conejos e incluso cerdos mini pig.

No obstante, existe una limitación importante: los animales silvestres protegidos por ley no pueden formar parte de estos procesos, ya que su tenencia está prohibida en el país.

“No deben ser usados como botín de guerra”

Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que algunas personas utilizan a las mascotas como una forma de venganza tras la ruptura. Frente a ello, expertos recomiendan priorizar siempre el bienestar del animal y mantener acuerdos saludables entre ambas partes.

La experiencia de parejas que han compartido la tenencia de sus mascotas demuestra que estos acuerdos pueden funcionar cuando existe disposición y respeto mutuo. En algunos casos, incluso se establecen periodos rotativos de convivencia para evitar afectar emocionalmente al animal.

Cuando hay hijos, las mascotas suelen quedarse con ellos

Niño sentado en el suelo acariciando a un conejo blanco, con puerta abierta y jardín al fondo.
Un niño acaricia a su conejo en el salón de su casa en una zona rural de Córdoba, Argentina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En familias con niños, los conciliadores señalan que generalmente las mascotas permanecen junto a los menores, especialmente para ayudarlos a afrontar el impacto emocional de la separación.