Casos de cáncer de ovario se triplicaron en mujeres mayores de 35 años, y aún no existe una prueba de detección temprana

Médicos alertan que actualmente no existe una prueba totalmente eficaz para detectar el cáncer de ovario en etapas tempranas, pese al aumento de casos en mujeres adultas en Perú

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19/09/2022 Síndrome de ovario poliquístico
SALUD 
CLÍNICA MARGEN
19/09/2022 Síndrome de ovario poliquístico SALUD CLÍNICA MARGEN

El cáncer de ovario continúa siendo una de las enfermedades ginecológicas más difíciles de detectar a tiempo debido a que sus síntomas suelen confundirse con molestias comunes o problemas digestivos. En el marco de las acciones de sensibilización por el Día Mundial del Cáncer de Ovario, especialistas de EsSalud advirtieron que los casos de esta enfermedad muestran un incremento significativo en mujeres mayores de 35 años, especialmente a partir de los 40.

De acuerdo con cifras del Seguro Social de Salud (EsSalud), entre 2024 y lo que va del 2025 se ha detectado 2728 nuevos casos de cáncer de ovario en los hospitales de la red a nivel nacional. Los registros del Sistema de Servicio de Salud Inteligente (ESSI) evidencian un aumento progresivo de incidencias conforme avanza la edad: mientras entre mujeres de 30 a 34 años se reportaron 113 casos, la cifra asciende a 351 entre quienes tienen entre 40 y 44 años, lo que refleja que los diagnósticos prácticamente se triplican en ese grupo etario.

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Un cáncer silencioso y difícil de detectar

El doctor Omar Yanque Robles, médico ginecólogo del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, explicó que uno de los principales problemas de esta enfermedad es que puede desarrollarse de manera silenciosa durante mucho tiempo, incluso en fases avanzadas.

El cáncer de ovario no suele presentar síntomas específicos en etapas tempranas. Muchas veces las pacientes sienten molestias leves que relacionan con problemas digestivos, inflamación o cambios hormonales, por lo que tardan en acudir a una evaluación médica”, señaló el especialista.

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Entre las señales más frecuentes figuran el dolor pélvico ocasional, la hinchazón abdominal persistente, sensación de llenura precoz al comer, disminución del apetito y molestias recurrentes en la parte baja del abdomen. Aunque estos síntomas también pueden aparecer en otras enfermedades menos graves, su persistencia debe motivar una consulta médica.

Los síntomas que no deben ignorarse

Especialistas de la Secretaría de Salud hicieron un llamado a las mujeres mayores de 45 años a realizarse revisiones médicas anuales. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)
Especialistas de la Secretaría de Salud hicieron un llamado a las mujeres mayores de 45 años a realizarse revisiones médicas anuales. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

Uno de los mayores retos del cáncer de ovario es precisamente su detección tardía. A diferencia de otros tipos de cáncer ginecológico, no existe actualmente una prueba de tamizaje totalmente eficaz que permita identificarlo de manera temprana en toda la población femenina. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de mantener controles ginecológicos periódicos y no minimizar cambios físicos persistentes.

El doctor Yanque Robles indicó que la ecografía transvaginal puede ser una herramienta útil dentro de los chequeos preventivos, especialmente en mujeres con antecedentes familiares de cáncer de ovario o mama, así como en aquellas que presentan factores de riesgo asociados.

Se recomienda que toda mujer tenga una evaluación ginecológica anual. En pacientes con antecedentes familiares o factores de riesgo, los controles podrían realizarse cada seis meses para mantener una vigilancia más cercana”, precisó.

Riesgo aumenta con la edad

Especialistas en salud femenina recuerdan además que el cáncer de ovario puede afectar a mujeres de distintas edades, aunque el riesgo aumenta conforme pasan los años. Factores como antecedentes genéticos, no haber tenido hijos, tratamientos hormonales prolongados o antecedentes de endometriosis también pueden elevar la probabilidad de desarrollar la enfermedad.

Las cifras de EsSalud muestran justamente ese comportamiento progresivo. Mientras los casos en mujeres jóvenes son menores, el número crece considerablemente después de los 35 años y alcanza una mayor incidencia entre los 40 y 44 años.

Pese a ello, los médicos recalcan que un diagnóstico oportuno puede marcar una diferencia importante en el tratamiento y pronóstico de las pacientes. Detectar la enfermedad en etapas iniciales incrementa considerablemente las posibilidades de éxito terapéutico y supervivencia.

La importancia de los chequeos preventivos

Frente a este panorama, EsSalud exhortó a las mujeres a no postergar sus controles médicos y acudir a evaluación especializada ante cualquier síntoma persistente. Asimismo, recordó que la prevención y el seguimiento ginecológico continúan siendo las principales herramientas para reducir el impacto de este tipo de cáncer, considerado uno de los más agresivos dentro de las enfermedades oncológicas que afectan a la población femenina.

Los especialistas remarcan que escuchar las señales del cuerpo y mantener una vigilancia periódica puede ser clave para detectar a tiempo una enfermedad que, en muchos casos, avanza silenciosamente.