Karina Jordán desarma prejuicios en ‘Las cosas que sé que son verdad’: “Hay que comenzar a escuchar al que piensa diferente”

La actriz se sumerge en la vida de Patty, una hija que desafía las expectativas familiares y sociales en una puesta en escena dirigida por K’intu Galiano. En entrevista con Infobae Perú, Karina Jordán comparte el proceso creativo detrás de su rol y reflexiona sobre los desafíos que plantea la obra.

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Karina Jordán interpreta a Patty en 'Las cosas que sé que son verdad'.
Karina Jordán interpreta a Patty en 'Las cosas que sé que son verdad'.

Patty parece tenerlo todo bajo control. Es la hija mayor de una familia que, de puertas para afuera, cumple con todos los requisitos de la estabilidad: madre protectora, padre trabajador, hermanos con proyectos propios y una carrera en ascenso. Sin embargo, Patty rompe el molde. Decide dejar a su esposo y a sus hijas para mudarse lejos, iniciar una relación con un hombre casado y, desde ese nuevo lugar, proclamar que es feliz. Su decisión sacude los cimientos familiares y abre una serie de confesiones y verdades postergadas entre hermanos y padres.

Esta es la trama que propone ‘Las cosas que sé que son verdad’, dirigida por K’intu Galiano y presentada en el Teatro La Plaza. La obra, con funciones de martes a domingo hasta el 24 de mayo, pone sobre el escenario la complejidad de los vínculos familiares y las contradicciones personales, con un elenco integrado por Mónica Sánchez, Carlos Mesta, Karina Jordán, Sebastián Ramos, Verónica Infantes y Pedro Ibáñez.

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En entrevista con Infobae Perú, Karina Jordán profundiza en la construcción de Patty y en el proceso creativo de la obra. “La palabra para definir el viaje de creación junto a K’intu sería ‘un viaje hacia el entramado de los corazones de los personajes’”, explica la actriz sobre el trabajo de ensayos e improvisación que permitió al elenco construir lazos genuinos y una dinámica familiar realista.

Dejar de lado los prejuicios para habitar al personaje

Jordán sostiene que, para interpretar a Patty, eligió dejar de lado el juicio y buscar las motivaciones profundas del personaje: “Uno tiene que buscar el camino de enamorarse de su personaje. Tratar de entender por qué está atravesando ciertas situaciones y no juzgar”.

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Enfrentada a una madre controladora, Patty defiende su derecho a crecer profesionalmente y a buscar su felicidad, más allá del juicio social. “Hay un texto muy hermoso que ella le dice a su mamá: ‘Mamá, si fuera hombre no dudarías en que deberían hacerlo. Si fueran mis hermanos, los apoyarías’”, destacó Jordán. La actriz resaltó la importancia de visibilizar el doble estándar existente respecto a las decisiones familiares de hombres y mujeres.

Patty, enfrentada a una madre controladora, defiende su derecho a crecer profesionalmente y a buscar su felicidad, más allá del juicio social
Patty, enfrentada a una madre controladora, defiende su derecho a crecer profesionalmente y a buscar su felicidad, más allá del juicio social

La obra, afirma Jordán, invita a repensar la mirada sobre la familia y la vida adulta. “Las existencias humanas son complejas, no son simples”, señala.

Confesiones que ponen a prueba a una familia

Durante la temporada, los vínculos familiares enfrentan momentos decisivos a partir de confesiones personales, laborales, afectivas e identitarias, que desmantelan la aparente solidez de la familia. Cada hermano sostiene su propia verdad y la urgencia de expresarla, buscando emanciparse de la autoridad materna. La madre, en su intento de proteger, ejerce un control que alcanza a todos y provoca el distanciamiento de quienes más aprecia.

Confesiones que ponen a prueba la estabilidad de una familia.
Confesiones que ponen a prueba la estabilidad de una familia.

“Patty es un personaje que está en un punto en el que se le ha abierto la posibilidad de trabajar fuera. Más allá de si existiera o no esta relación (extramatrimonial), ella tiene la posibilidad de crecer profesionalmente y defiende eso”, afirmó Karina sobre su personaje, cuya relación con su madre esta marcada por la distancia emocional.

Karina Jordán sostuvo que la pieza teatral invita al público a cuestionar los estereotipos y a escuchar otras perspectivas, incluso en un entorno conservador. “Creo que hacer el ejercicio de sentarse a escuchar al que piensa diferente es un ejercicio que hay que comenzar a hacer, porque la vida no es vivir en una burbuja rodeado de personas que piensan igual”, señaló. La actriz remarcó que, hasta el momento, ha notado una buena recepción del público, lo que considera una señal de apertura a nuevas discusiones.

La oportunidad de compartir escenario con Mónica Sánchez

La obra no solo le permitió reafirmar la importancia de respetar la autonomía ajena —“Dejar que el otro haga uso de su propia libertad no te quita nada en la vida”—, sino también asumir desafíos personales, como trabajar con Mónica Sánchez, quien interpreta a su madre. Jordán reconoce que esta experiencia representa más que un trabajo profesional, pues implica cumplir un sueño de juventud al encontrarse en escena con una figura que marcó su vocación: “Es muy hermoso, es como un sueño cumplido”.

Para Karina Jordán, compartir escenario con la reconocida actriz en 'Las cosas que sé que son verdad’ significa alcanzar uno de los grandes logros de su carrera. La actriz recuerda sus primeros años de formación y cómo Sánchez era un modelo a seguir desde sus días como estudiante. “Mónica es un referente en mi Karina estudiante de actriz, cuando yo estaba estudiando en la universidad. Yo quería ser como Mónica Sánchez, la vi en las obras del Teatro Municipal y era purita magia e inspiración para una chica que quería también dedicarse a esto”.

Karina Jordán y Mónica Sánchez interpretan a hija y madre en la obra 'Las cosas que sé que son verdad'
Karina Jordán y Mónica Sánchez interpretan a hija y madre en la obra 'Las cosas que sé que son verdad'

Sumado a ello, el hecho de presentar la obra en el Teatro La Plaza añade una dimensión especial al proyecto. Jordán resalta el valor humano y artístico de este espacio: “Es un lugar lindo para trabajar, porque está constituido por una red familia, diría, de gente que trabaja poniéndole el corazón y chambeando para entregar piezas artísticas de buena calidad y bien cuidadas”.

Para Karina, presentar la función en este escenario significa ofrecer al público una propuesta construida con honestidad, dedicación y un profundo respeto por el arte teatral. “Uno se sienta ahí y sabe que está yendo a ver un trabajo cuidado desde todos los ángulos. Creo que después de la obra vas a querer conversar sobre lo que acabas de ver”, afirma.

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