Beneficios y riesgos del ayuno intermitente a partir de los 60: la clave está en el equilibrio

La restricción alimentaria equilibrada favorece el peso y la salud cerebral en personas mayores, aunque los excesos pueden resultar peligrosos

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Un adulto mayor de cabello gris con suéter azul mira un reloj de arena en una mesa de madera, junto a un plato vacío, un vaso de agua y plantas en el fondo
Un análisis reciente muestra que el ayuno moderado favorece la pérdida de peso y la salud cardiovascular en adultos mayores de 60 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un análisis reciente determinó que ayunar de forma moderada puede ser beneficioso para personas mayores de 60 años al contribuir a la pérdida de peso y a la mejora de parámetros cardíacos y cognitivos, aunque advierte que las prácticas extremas de ayuno elevan el riesgo de mortalidad cardiovascular, informó el portal de divulgación científica Science X.

La revisión, publicada en la revista científica Nutrients , sintetizó 31 estudios sobre ayuno intermitente en adultos mayores —siete de ellos ensayos controlados aleatorizados y 24 de diseño observacional o pre-post—. Si bien esa práctica ha ganado popularidad como estrategia para perder peso y mejorar el metabolismo en adultos jóvenes, sus consecuencias en personas de mayor edad varían de forma considerable debido a los cambios fisiológicos propios del envejecimiento.

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Los mayores que siguieron modalidades moderadas —en particular el protocolo 16:8, que implica 16 horas de ayuno y ocho de alimentación diaria dentro de un esquema de alimentación restringida en el tiempo (TRE), y el ayuno Sunnah islámico— registraron los mejores resultados en pérdida de peso y conservación de masa muscular magra. Ambas modalidades mostraron un perfil de seguridad aceptable a corto plazo en los ensayos controlados analizados.

Los resultados publicados en la revista científica indicaron que el ayuno Sunnah islámico produjo una pérdida promedio de 2,36 kg de peso corporal y una reducción de 0,81 kg/m² en el índice de masa corporal (IMC), mientras que el TRE 16:8 registró una pérdida de 1,92 kg y una reducción de 1,01 kg/m² de IMC, ambos sin pérdida de masa muscular magra.

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Infografía sobre ayuno en mayores. Muestra un hombre dividido en estado saludable y con dolor, acompañado de relojes, gráficos e íconos de salud y riesgos.
Esta infografía detalla cómo el ayuno intermitente moderado beneficia la salud de adultos mayores, mientras que protocolos extremos aumentan el riesgo de mortalidad cardiovascular y deterioro cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunos estudios incluidos en la revisión identificaron, además, que el ayuno intermitente “puede mejorar factores de riesgo cardíaco e incluso estimular la memoria en personas mayores”, un descubrimiento que apunta a su potencial como herramienta complementaria no farmacológica para promover un envejecimiento saludable. La publicación original especificó que esas mejoras cognitivas se midieron mediante instrumentos validados de rendimiento estandarizado —es decir, pruebas diseñadas para producir resultados comparables entre distintas poblaciones y estudios— lo que otorga mayor solidez a esos hallazgos.

Riesgos de los protocolos extremos

No todos los protocolos de ayuno producen los mismos resultados en adultos mayores. Aquellos que son demasiado restrictivos —como limitar la ventana alimentaria a menos de 10 horas o prolongar el ayuno más allá de 12,38 horas diarias— se asociaron a una reducción de la función cognitiva y a un 58% más de mortalidad cardiovascular en mayores de 60 años, según los datos recopilados por los autores del estudio.

La investigación subrayó que ese riesgo acentúa la importancia de los enfoques moderados en esta población. La evidencia indica que un patrón moderado de ayuno no solo facilita la reducción de peso, sino que también contribuye a mantener la fuerza muscular y puede mejorar la presión arterial y ciertos parámetros metabólicos.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las prácticas de ayuno excesivamente restrictivas, como limitar la alimentación a menos de 10 horas, aumentan la mortalidad cardiovascular en mayores de 60 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones para mayores de 60 años

Para quienes superan los 60 años, la principal recomendación del estudio es aplicar el principio de moderación. Uno de los autores, de acuerdo con el portal, indicó que el ayuno es un proceso conservado evolutivamente, orientado originalmente a fortalecer al individuo, y que los hábitos modernos pueden alterar ese equilibrio natural.

Quienes deseen experimentar el ayuno intermitente después de los 60 años deberían comenzar con una ventana de alimentación diaria de 10 horas y observar las respuestas del organismo.

Los autores no aconsejan periodos de ayuno diarios que superen las 14 horas ni ayunos prolongados durante varios días consecutivos. Antes de modificar sustancialmente los hábitos alimenticios, enfatizaron la necesidad de consultar a un profesional de la salud, en especial para quienes presentan fragilidad o patologías previas.

La revisión enfatizó la necesidad de nuevos estudios a largo plazo para comprender el impacto de las distintas formas de ayuno en adultos mayores con diferentes grados de salud y fragilidad.

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