
España entera sigue atenta al avance del fuego por la península ibérica. El país, que ya ha visto arder 172.000 hectáreas y 35 grandes incendios forestales este año, pelea contra el que es ya el mayor incendio de la historia del país, con más de 77.000 hectáreas arrasadas y 100.000 evacuados entre Madrid, Toledo y Ávila. Mientras, en Castellón, el siniestro ha afectado a más de 8.500 hectáreas y ha obligado a desalojar a más de 16.000 personas.
Los bomberos luchan de forma incansable contra las llamas, pero el clima no da tregua: aunque las temperaturas han bajado el fin de semana, el viento ha logrado avivar el fuego. Este miércoles, el país entra en su cuarta ola de calor del verano, que complicará todavía más las labores de extinción.
PUBLICIDAD
“Lo que estamos viviendo no es una sucesión de episodios aislados, es la expresión más dolorosa de una emergencia climática”, ha aseverado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Es algo con lo que los expertos concuerdan: un estudio elaborado por el grupo científico internacional World Weather Attribution (WWA) apunta que el cambio climático hizo 40 veces más probables los grandes incendios forestales (aquellos que superan las 500 hectáreas) en España y Portugal.
Vegetación seca, olas de calor y sequías prolongadas
“Los grandes incendios forestales son el resultado de la combinación de muchos factores”, explica a Infobae Lourdes Hernández, experta en incendios de la organización WWF. “El primero y, quizás, uno de los factores más determinantes, es la crisis climática”, afirma. Según la especialista, “las altas temperaturas, sequías prolongadas y las olas de calor, que cada vez son más frecuentes y duraderas, hacen que, en caso de incendio, las propagaciones sean mucho más rápidas”.
PUBLICIDAD
En 2025, el 72% de los grandes incendios forestales se produjeron en ola de calor. Las altas temperaturas en sí no despiertan los incendios, pero secan la vegetación del país y la convierten en combustible para el fuego. “Esta crisis climática está llevando a las masas forestales al límite, las tiene enormemente estresadas, en un estado de sequedad y de debilitamiento muy grande. Esto hace que, en caso de incendio, la propia vegetación esté mucho más seca y sea más proclive a arder", indica Hernández.

Este año, la sequía no ha sido protagonista en España. Todo lo contrario, el país ha vivido la primavera más lluviosa de su historia, un fenómeno que ha sido contraproducente: el agua ha hecho crecer la vegetación, lo que supone más combustible disponible para arder una vez llega el calor.
PUBLICIDAD
Otro efecto inesperado del cambio climático, pero que algunos expertos empiezan a advertir, es el aumento de las tormentas eléctricas en algunas regiones. “Se está viendo una mayor probabilidad de que haya rayos en algunas zonas, que es la única causa natural de incendio”, dice Hernández. La portavoz de WWF indica que estas tormentas suelen derivar casi siempre en ggrandes incendios, “porque no suele caer casi nunca un único rayo, sino que caen muchos de forma simultánea, originan muchos focos y complican enormemente la extinción”.
Del gran incendio al megaincendio: las peores consecuencias del cambio climático

En lo que va de año, España ha vivido 35 grandes incendios forestales, frente a los 11 registrados el año pasado. Pero los que ahora arrasan el país pertenecen a una categoría superior, los conocidos como megaincendios o incendios de sexta generación. “Es aquel en el que no solamente se atiende al tamaño, sino que se atiende al comportamiento extremadamente intenso, extremadamente virulento del comportamiento del fuego, y son incendios en los que estamos hablando de más de 5.000-10.000 hectáreas", explica Hernández. “Este tipo de incendios, cada vez más virulentos, se van a convertir en la norma a partir de ahora”, añade.
PUBLICIDAD
La especialista recuerda que “los tres peores incendios de la historia forestal española han sucedido entre el año pasado y este verano”, un dato que recuerda lo apremiante de la emergencia climática. “Al final no hay causas nuevas, la comunidad científica lleva avisando en los últimos diez años que esto iba a pasar”, lamenta.
Hernández espera que estas imágenes sirvan de “punto de inflexión” para que las autoridades actúen. “El cambio climático no puede ser una excusa para no actuar. Se sabe cuál es el problema, se sabe cuáles son las soluciones y lo que hace falta es una voluntad política, que todas las fuerzas se pongan de acuerdo con una política de Estado”, concluye.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Zaragoza: el pronóstico del clima para este 28 de julio
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Última hora de los incendios en España, en directo: la emergencia persiste en los focos de Ávila-Madrid y Vall d’Uixó
Miles de personas siguen fuera de sus hogares mientras los operativos refuerzan sus esfuerzos para contener los incendios activos

La simultaneidad de los grandes incendios en el sur de Europa desborda el escudo de emergencias de la UE
Miles de personas han debido evacuar sus hogares mientras la falta de recursos aéreos y la fragmentación de los operativos dificultan el control de los focos activos en España, Francia e Italia.

El viaje nómada de Natalia Gómez a través de la España vaciada que le devolvió su identidad: “Miras al corzo y te das cuenta de que para vivir necesitas casi lo mismo que él, poca cosa”
La madrileña Natalia Gómez del Pozuelo habla con ‘Infobae’ sobre los aspectos más íntimos del camino que le llevó a escribir ‘La mirada del corzo’

El síndrome del viajero o por qué los trayectos largos aumentan el peligro de trombosis: “El riesgo no termina cuando te bajas del avión o del coche”
La hematóloga Mariana Canaro explica a ‘Infobae’ en qué consiste el síndrome de la clase turista y qué hacer para prevenirlo



