
Durante décadas, la carne de cerdo ha estado en el centro del debate nutricional. Pese a ser muy apreciada por su sabor y su versatilidad culinaria (del cerdo se comen hasta los andares, reza el popular dicho español), también se ha cuestionado mucho por su contenido graso.
La Fundación Española de la Nutrición (FEN) aclara que uno de los aspectos clave de la carne de cerdo es su variabilidad nutricional. Su composición en macronutrientes depende de factores como la edad de sacrificio del animal, su alimentación y la pieza elegida. Las partes más magras contienen alrededor de 8 gramos de grasa por cada 100 gramos, mientras que las más grasas pueden alcanzar casi los 30 gramos, lo que claramente obliga a diferenciar entre cortes a la hora de valorar su impacto en la dieta.
PUBLICIDAD
Desde el punto de vista proteico, la FEN señala que la carne de cerdo semigrasa aporta en torno a un 17 % de proteínas, una cifra ligeramente inferior a la media del conjunto de las carnes, pero con una ventaja importante: se trata de proteínas de alto valor biológico, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales en cantidades adecuadas para las necesidades humanas. Además, como ocurre con todas las carnes, no contiene hidratos de carbono, ya que el glucógeno presente en el músculo del animal se destruye tras el sacrificio.
Las grasas del cerdo
El apartado de las grasas es, sin duda, el más controvertido. En promedio, la carne de cerdo contiene alrededor de un 23 % de grasa, incluyendo grasa saturada y colesterol, como cualquier alimento de origen animal terrestre.
PUBLICIDAD
No obstante, la FEN subraya un dato relevante: la grasa monoinsaturada representa aproximadamente el 42 % del total, predominando el ácido oleico, el mismo que caracteriza al aceite de oliva. La grasa saturada, por su parte, se sitúa en torno al 32 %. Esta composición explica la popular expresión de que el cerdo es “un olivo con patas”, e incluso contiene más grasa insaturada que la carne de ternera. En el caso del cerdo ibérico, esta proporción es aún mayor y puede superar el 50 %, gracias a su alimentación específica.
La carne de cerdo, la más rica en vitamina B1
En cuanto a micronutrientes, la carne de cerdo destaca como una fuente valiosa de zinc, con una biodisponibilidad superior a la de los alimentos vegetales. También aporta cantidades significativas de potasio, fósforo y selenio, minerales esenciales para la función muscular, ósea e inmunitaria. A nivel vitamínico, es una de las carnes más ricas en tiamina (vitamina B1) y contribuye de forma relevante a la ingesta de vitamina B12, vitamina B6 y niacina, todas ellas clave para el metabolismo energético y el sistema nervioso.
PUBLICIDAD
No obstante, la FEN insiste en la importancia de la moderación y la elección adecuada. Para mejorar el perfil calórico de la dieta actual, se recomienda priorizar los cortes magros y reservar las piezas más grasas para un consumo ocasional. De este modo, la carne de cerdo puede integrarse sin problemas en una alimentación equilibrada.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
España: el pronóstico del tiempo en Valencia este 31 de mayo
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Juan Pablo II fue el primero en verla, Benedicto XVI abrió el culto y Francisco bautizó su segunda torre: las visitas de los papas a la Sagrada Familia antes de León XIV
La visita del papa a Barcelona este 10 de junio también será especial porque inaugurará y bendecirá la torre de Jesucristo de la basílica

Jubilaciones más tardías, menos brecha de género y pensiones más altas: así será España en 2070 con 19 millones de pensionistas
Las proyecciones de la Seguridad Social anticipan que el gasto se situará en el 14,2% del PIB, la pensión media real alcanzará los 1.714 euros y el 26% habrá retrasado voluntariamente la jubilación

¿Por qué somos ‘adictos’ al azúcar?: “Los alimentos ultraprocesados han sido diseñados para que la persona sienta el mayor placer posible”
La nutricionista María del Mar Silva analiza para ‘Infobae’ qué hay detrás de la adicción más dulce

España encara la campaña de incendios con peores cifras que en 2025, el año más devastador del siglo: “No basta con apagar, hay que evitar que empiecen”
Greenpeace recuerda que la mayoría de los fuegos tienen origen humano y requieren intervenciones en el territorio, inversión en investigación y una respuesta coordinada entre las administraciones



