Vuelve Uber Eats a la Argentina y reaviva la competencia entre las aplicaciones de reparto

La aplicación de delivery había tenido un intento de desembarco en el mercado local en 2018. Ahora regresa con nuevas condiciones

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Uber Eats llegó al mercado
Uber Eats llegó al mercado local en 2018

La aplicación de delivery Uber Eats vuelve a la Argentina. Después de más de cinco años de su ingreso frustrado al mercado local, la empresa de entrega de comida a domicilio retomará operaciones en el país para competir con otros jugadores ya consolidados. También busca ser la única aplicación que combine movilidad y delivery.

La decisión se da en un contexto distinto al de su salida en 2020, cuando la compañía se retiró como parte de una reestructuración global para concentrarse en mercados donde tenía mayor escala y liderazgo.

Ahora, el regreso coincide con un mercado de delivery más maduro y con la expectativa de un nuevo marco laboral, en momentos en que el Gobierno avanza en una reforma laboral que busca simplificar las regulaciones para la contratación de trabajos temporales y de plataformas digitales.

Uber Eats había desembarcado en la Argentina a fines de 2018, en plena expansión regional. Comenzó a operar en Mendoza y luego se extendió a Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, con miles de restaurantes adheridos y una estrategia agresiva de promociones para ganar participación. Sin embargo, la competencia con PedidosYa y Rappi, sumada a un mercado todavía en desarrollo, limitó su escala.

En octubre de 2020, en medio de la pandemia, la compañía anunció que discontinuaría su servicio de delivery en la Argentina y Colombia. La salida se concretó en noviembre de ese año y respondió a una decisión que tuvo impacto global. Uber Eats resolvió retirarse de los mercados donde no había logrado liderazgo, para concentrar inversiones en regiones más rentables. La aplicación de transporte de pasajeros continuó operando en el país, pero el negocio de envíos quedó en manos de sus competidores.

Alrededor de 160.000 personas trabajan
Alrededor de 160.000 personas trabajan en el sector en la Argentina (Freepik)

Desde entonces, el mercado local de delivery siguió creciendo y se consolidó. El hábito de pedir comida a domicilio se volvió estructural, se amplió la oferta gastronómica y las plataformas profundizaron su capilaridad, tanto en grandes centros urbanos, como en el interior del país.

Reforma laboral

El Gobierno convocó en los últimos días a sesiones extraordinarias en el Congreso para tratar tres temas clave. Entre ellos, una reforma laboral que incluye cambios orientados a simplificar la contratación de trabajos temporales y de la economía de plataformas.

De hecho, entre los ejes en discusión figuran esquemas más flexibles para este tipo de actividades, con reglas claras para empleadores y trabajadores, menor carga administrativa y mayor previsibilidad legal.

Para las empresas de delivery, ese punto es clave. La falta de un marco específico fue históricamente uno de los principales riesgos del negocio, tanto por la judicialización como por los costos laborales potenciales.

La competencia, sin embargo, será intensa. PedidosYa y Rappi cuentan con una fuerte presencia territorial, acuerdos consolidados con restaurantes y una base amplia de repartidores. A esa lista se sumó el año pasado Mercado Libre, con la posibilidad de comprar comida, tanto a través de la propia aplicación de la compañía de comercio electrónico, así como la de su billetera virtual, Mercado Pago.

En América del Sur, Brasil se ubica como el principal mercado de delivery de comida. De acuerdo con un relevamiento de Statista Market Insights, en 2024 el país vecino alcanzó ingresos superiores a los USD 8.400 millones en este rubro. México también presenta cifras destacadas, con una facturación de USD 2.530 millones.

En tanto, la Argentina se posicionó en un punto intermedio, con ingresos por USD 1.860 millones en 2024. La inserción de esta actividad -y modalidad de consumo- tuvo algunas dificultades en el mercado local.

Pero, durante la pandemia de Covid-19, el delivery fue declarado actividad esencial, lo que aceleró su adopción y multiplicó la cantidad de repartidores. El mayor salto de crecimiento se registró entre 2020 y 2021, con incrementos de entre 20% y 78% en la cantidad de trabajadores activos. Para 2025, se estima que alrededor de 160.000 personas participan en este segmento.