Con menos intervención oficial bajaron todas las cotizaciones del dólar, pero la caída de reservas no cede

El precio del dólar tal vez esté algo retrasado, pero eso no sería un problema si no existiese una alto grado de desconfianza en la gestión política y económica

FOTO DE ARCHIVO. Imagen de ilustración de billetes dólar estadounidense de distintas denominaciones. 12 de febrero de 2020. REUTERS/José Luis González
FOTO DE ARCHIVO. Imagen de ilustración de billetes dólar estadounidense de distintas denominaciones. 12 de febrero de 2020. REUTERS/José Luis González

El Banco Central siguió perdiendo reservas. Esta vez la caída fue mínima comparada con las cinco ruedas anteriores. Las reservas cedieron USD 39 millones a 39.827 millones y redondean una baja de 2.554 millones en octubre, de los cuales USD 720 millones se fueron en las últimas seis ruedas.

El goteo de depósitos de los bancos, que el lunes pasado perdieron USD 81 millones, llevó el stock de los bancos a 14.853 millones y son una de las principales causas de la pérdida de más de USD 800 millones en lo que va del mes. La guerra contra el dólar ayer cerró otro capítulo con intervenciones combinadas de entidades estatales y una docena de empresas amigables que vienen acompañando el movimiento desde que empezó.

El Estado copó ayer el 40% del mercado de bonos. Hay que admitir que la plaza ayer, a diferencia de otros días, redujo considerablemente el movimiento, porque no les gusta el seguimiento puntual que hace el gobierno de cada transacción de dólares alternativos entre privados que no toca los dólares de libre disponibilidad de las reservas.

El problema es el efecto psicológico de los precios que marcan los dólares alternativos. Pero este efecto no debería existir si el Central proveyera de dólares a quienes lo necesitan para no paralizar la actividad privada. Los importadores y las empresas endeudadas en dólares, que en su momento los liquidaron en el Banco Central, son los demandantes y no hay forma de abastecerlos porque el Gobierno no genera divisas. La imposibilidad de tomar deuda en dólares y la reticencia de los exportadores a liquidar sus saldos porque esperan una devaluación, son los causantes de esta escasez. El precio oficial del dólar, tal vez esté algo retrasado, pero no parecería que fuera tanto a no ser por la desconfianza que hay en la gestión política y económica.

Con la desocupación de ayer de un campo y terrenos usurpados en la provincia de Buenos Aires, intentaron demostrar un giro ideológico para recuperar la confianza del mercado. Pero al gobierno se le reclaman otras medidas que son incapaces de brindar por la falta de una conducción clara. La reforma laboral, la impositiva y la baja del gasto público es lo que espera el sector privado.

De todas maneras, todos los días van ganando terreno en el control del precio del dólar, aunque el sistema tiene corta vida y está ayudado por la cercanía del fin de mes que es temporada de venta de dólares para afrontar los gastos estacionales como el pago de sueldos e impuestos. Entre los ahorristas, la necesidad de cancelar expensas, patentes y otros gastos corrientes, los convierten en vendedores de dólares libre o “blue”.

El resultado de este movimiento fue que el “blue” perdió $ 3 y cerró en $ 175 y quedó vendedor para hoy a $ 174. Los dólares alternativos tuvieron volúmenes de negocios muy bajos. En el dólar Bolsa o MEP se operaron USD 28 millones, 10 millones menos que los días anteriores, y el precio bajó 81 centavos a $ 144,04. En tanto, en el contado con liquidación las transacciones sumaron USD 65 millones (en las ruedas previas negoció más de USD 80 millones) y el retroceso fue de $ 1,08 a % 151,22.

En la plaza mayorista el dólar quedó sin cambios en $ 78,31, con lo que la divisa subió en lo que va del mes apenas 2,10%. Los negocios fueron de USD 216 millones y esta vez hubo liquidaciones de exportadores para cubrir las necesidades de fin de mes, por lo que al Banco Central le quedó un saldo a favor de USD 5 millones.

Pero la caída de 0,64% del oro a USD 1.867 por onza troy, influyó en las reservas junto a la pérdida de depósitos en dólares en los bancos. Las reservas quedaron USD 40.827 millones. El Banco Central tiene casi 70 toneladas del metal precioso por eso la baja del oro las afecta.

El sacrificio de bonos para contener el precio de los dólares alternativos provocó una nueva baja en los títulos con ley extranjera que hizo que el riesgo país aumentara 8 unidades (+0,5%) a 1.481 puntos básicos.

Las acciones se recuperaron de tres ruedas de fuertes pedidas donde acumularon bajas por más de 18%. El S&P Merval, el indicador de las acciones líderes subió 3,17%. El repunte empezó al mediodía cuando el índice tocó un piso de -0,17% y rebotó hasta cerrar en el máximo del día. Los negocios no acompañaron la recuperación. Se operaron $ 741 millones, la mitad de una rueda habitual.

En una rueda sin bajas, las alzas más importantes fueron las de Transportadora Gas del Sur (+7.46%), Cresud (+6,92%) y Banco Supervielle (+6,90%).

Los ADR’s argentinos -certificados de tenencias de acciones que cotizan en Wall Street y se utilizan para las operaciones de contado con liquidación- tuvieron una rueda favorable donde IRSA sorprendió con un aumento de 16,02% e YPF lo siguió con 4,99%.

No es difícil predecir que la calma seguirá hasta que termine el mes o sea hasta el lunes. La semana que viene se jugará otro capítulo y el Banco Central deberá seguir librando batallas épicas si quiere impedir la suba de los dólares alternativos. Los controles no alcanzan. Pronto el mercado encontrará la forma de minimizarlos.

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