
La compañía alimenticia Mondelez —fabricante de los chocolates Milka y las galletitas Oreo y Terrabusi, entre otros— negoció una exención de cargas impositivas y dio marcha atrás con su plan de suspender por seis meses a 500 empleados de sus plantas de la localidad de Pacheco y Victoria. El pasado 12 de noviembre, la compañía había presentado formalmente a la Secretaría de Empleo un pedido de Procedimiento Preventivo de Crisis de Empresa (PPCE).
La empresa, el Gobierno y el sindicato acordaron que desde diciembre hasta mayo de 2020 se da carácter no remunerativo para la base de cálculo de las contribuciones de seguridad social al 90% de cualquier concepto remunerativo de todo el personal de la empresa. Como contraparte, la compañía se compromete a no realizar suspensiones ni despidos hasta el 31 de mayo del año próximo, tal como se firmó esta mañana en las oficinas de la Secretaría de Trabajo.
“Se llegó a un acuerdo en el marco del procedimiento preventivo de crisis solicitado el pasado 14 de noviembre. Como parte del acuerdo no se llevarán adelante suspensiones en ninguna de las plantas de la compañía. Esta decisión permitirá subsanar el impacto de la caída del consumo y de la desaceleración de ventas, y concentrarnos en seguir impulsando los planes de crecimiento en el país. Confiamos en que se tomó la mejor decisión para evitar medidas más extremas”, informaron desde la empresa.
“Estamos conformes porque nuestro objetivo era que no haya suspensiones ni despidos”, explicó a Infobae Jorge Penayo, representante de la comisión interna.

En su pedido de procedimiento preventivo, la multinacional había detallado que como consecuencia de la crisis económica atraviesa una “caída no previsible en las ventas” que genera un “deterioro constante y creciente en la economía y las finanzas de la empresa”. También destacó que están trabajando por debajo de su punto de equilibrio.
Ante esta situación, la propuesta presentada por la empresa había sido suspender a 350 trabajadores de la planta de Pacheco y 150 de la planta de Victoria. Fue calificada por ellos mismos como una medida de “sobrevivencia". En ambos establecimiento productivos se desempeñan en total más de 2.300 empleados. Allí se producen, entre otros productos, los chocolates Milka y las golosinas Mantecol, Tita y Rhodesia; los alfajores Terrabusi; las galletitas Oreo, Pepitos, Lincoln, Manón, Express, Cerealitas y Mayco.
Según la comisión interna de la planta, durante la semana pasada solo trabajaron cuatro líneas de producción sobre un total de ocho que la fábrica tiene en total. Y el lunes el número se redujo a tres líneas. “La caída de ventas y producción que vemos es real. Más teniendo en cuenta que estamos cerca de las fiestas y en el depósito hay pan dulces Terrabusi y Canale y stock de Mantecol”, agregó Penayo.
Como grupo internacional, Mondelez concentra a las marcas que pertenecieron a Kraft Foods creadora de productos globales como Suchard, Milka, Oreo, Royal, Philadelphia, Tang, Clight, Ritz, Club Social y Lacta. En el mercado argentino, Mondelez sumó a varias marcas de empresas locales como Terrabusi, Canale, Mayco y Capri, con productos históricos del mercado como Tita, Rhodesia, Express, Cerealitas, Melba, Duquesa, Manón, Bay Biscuit y las galletitas Variedad. La empresa también participa en el negocio de los jugos en polvo, que produce en la ciudad de Villa Mercedes, en San Luis, con las marcas Tang y Clight.
Pero el caso de Mondelez no es un hecho aislado en el sector. En los últimos meses, varias de las grandes empresas alimenticias atraviesan situaciones complicadas. Arcor, por ejemplo, discontinuó su producción en una fábrica de conservas de vegetales La Campagnola en Mendoza y de conservas de tomate en Choele Choel, de Río Negro. Por su parte, Unilever cerró una de sus plantas en La Rioja, donde se producían salsas y aderezos, y despidió a 120 empleados.
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