El desplome de importaciones permitió recuperar el superávit comercial. (Adrián Escandar)
El desplome de importaciones permitió recuperar el superávit comercial. (Adrián Escandar)

Mediante el Decreto 332/2019, el Poder Ejecutivo incrementó la "tasa de estadística", que grava a todas las importaciones y cuya alícuota pasa de 0,5 a 2,5 por ciento.

El decreto generaliza la tasa a todas las compras externas, incluso aquellas que se encontraban excluidas, como las de origen intra Mercosur y las importaciones temporarias. Además, modifica los topes máximos que se cobran por cada operación de importación.

"La medida fue presentada con el objetivo de incrementar la recaudación fiscal y aparece como una contraprestación por servicios de estadística. Su impacto es similar a una suba generalizada de aranceles ad valorem y profundiza los problemas de falta de competitividad e inflación de la economía argentina, al encarecer los bienes e insumos importados en el mercado doméstico", cuestionaron desde la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).

"La mayor tasa de estadística sube el precio de los bienes importados, lo que impacta negativamente sobre las cantidades comerciadas y sobre la competitividad de la economía, considerando que casi 80% de los bienes extranjeros se usan en procesos productivos", agregó el comunicado de CIRA.

"Además, grava una base imponible en brusca caída, debido a la significativa reducción de las compras externas que viene ocurriendo durante ocho meses, tanto en valor como en cantidades debido a la recesión y la modificación de precios relativos entre bienes transables y no transables que se dio con el salto del tipo de cambio real durante 2018 y la primera parte de 2019″, subrayó CIRA.

La recuperación del superávit comercial (USD 2.016 millones en el primer trimestre de 2019) se produjo en buena medida por el desplome de las importaciones, que en tres meses acumularon un retroceso interanual de 27,9%, a 12.171 millones de dólares.

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