El ministro Nicolás Dujovne ya cuenta con los números para intentar convencer a los inversores que pueden confiar en la Argentina (REUTERS)
El ministro Nicolás Dujovne ya cuenta con los números para intentar convencer a los inversores que pueden confiar en la Argentina (REUTERS)

En la tarde de ayer la Secretaría de Finanzas, a cargo de Santiago Bausili, dio a luz el Plan Financiero 2019, luego de que un par de semanas atrás diera a conocer la "Estrategia Financiera" para el año, en el que anticipara como principal postulado que no se podrán suscribir Letras de la Tesorería en dólares con pesos, sino únicamente contra entrega de moneda extranjera.

Se trata de Necesidades de Financiamiento por un total de USD 47.600 millones, para lo cual prevé contar con fuentes por USD 48.500 millones, que se nutrirán "sin la necesidad de recurrir al financiamiento privado en el mercado internacional de capitales"; y el supuesto conservador que en 2018  logró sobrecumplir de renovar sólo el 70% de los vencimientos de corto plazo.

En ese caso, la propuesta contempla como caso extremo consumir casi la totalidad del saldo de caja de USD 10.900 millones proveniente del año anterior, ya que quedaría reducido a un mínusculo USD 900 millones, para el comienzo del próximo gobierno.

La propuesta contempla como caso extremo consumir casi la totalidad del saldo de caja de USD 10.900 millones proveniente del año anterior, ya que quedaría reducido a un mínusculo USD 900 millones, para el comienzo del próximo gobierno

La contrapartida de ese resultado, según los números de Bausili, es que de los vencimientos de Letes por equivalente a USD 19.100 millones, desagregados casi en partes iguales por los nominados en pesos y en divisas, sólo logre renovar el equivalente a USD 8.800 millones.

"Si el refinanciamiento de corto plazo en el 2019 fuese igual o mayor al 70% el saldo de caja acumulado al cierre del año permitirá eliminar las necesidades de financiamiento neto en 2020", resalta Finanzas. En el caso que lograr renovar la totalidad de los vencimientos, el saldo de caja para el 2020 se podría mantener en los USD 10.900 millones iniciales.

Saldos remanentes del Acuerdo con el FMI

La principal fuente de financiamiento para el corriente año, que parte del supuesto del cumplimiento del objetivo de déficit fiscal primario cero, serán los desembolsos remanentes del acuerdo ampliado con el Fondo Monetario Internacional, unos USD 22.500 millones.

Esos recursos se destinarán principalmente al pago de intereses de la deuda pública por USD 14.200 millones; y vencimientos de capital con el sector privado por USD 10.100 millones, los cuales se desagregan en USD 2.800 millones del bono Global 2019 por USD USD 2.800 millones, y títulos domésticos (Bonar 24, Argduo 19, Argcer 19; Argbon Badlar+250, entre otros); Repo de bancos locales de capital extranjero por otros USD 3.500 millones, los cuales tiene asegurada la renovación por USD 1.500 millones.

Mientras que de organismos multilaterales de crédito, principalmente Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial y Corporación Andina de Fomento (CAF), proyecta recibir préstamos por USD 4.600 millones para obras de infraestructura y cancelaciones netas con esos organismos internacionales, y USD 1.700 millones con el Club de París.

El FMI desembolsará USD 22.500 millones, y otros organismos de crédito multilateral aportarán USD 4.600 millones para obras y renovación de vencimientos

Sobre esa base, los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, junto al presidente del Banco Central, Guido Sandleris, buscarán convencer al mundo de los negocios y de los grandes inversores que asistirán al Foro Económico Mundial de Davos, entre el 22 y el 25 de enero, de la solvencia del nuevo plan económico y financiero de la Argentina, para que vuelvan a confiar en la política del gobierno de Mauricio Macri.

Supuestos macroeconómicos

Las claves del Plan Financiero para el 2019 contemplan notables diferencias con los supuestos del Presupuesto que se votó en el Congreso poco meses atrás:

1. Déficit fiscal cero:

2. Baja de 2 puntos del PBI del gasto público consolidado, a 37% del PBI;

4. Caída del consumo privado 0,9 por ciento:

5. Baja del consumo del sector público 4,6% respecto del año anterior;

6. Nueva contracción de la Inversión Bruta Interna Fija 10,5% interanual;

7. Repunte del 16,3% de las exportaciones;

8. Contracción del 2,7% de las importaciones.

Se trata de una previsión más optimista en términos de variación del PBI en el promedio del año, de una baja de 0,5% a un estancamiento, con lo que se alejó más de la proyección de caída de 1,6% que estiman los técnicos del FMI.

La base principal de la corrección positiva se centra en exclusiva en la expectativa de una más moderada contracción del consumo privado, y también de la inversión bruta interna.

Por el contrario, la Secretaría de Finanzas asumió una mayor disminución del consumo del sector público; caída de las importaciones en lugar de moderado aumento, y menor tasa de recuperación del total de las exportaciones.

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