Mejoraron en julio los términos del intercambio: los precios de exportación subieron 11,1% y los de importación 6,5 por ciento (Adrián Escandar)
Mejoraron en julio los términos del intercambio: los precios de exportación subieron 11,1% y los de importación 6,5 por ciento (Adrián Escandar)

Luego de que en junio la fuerte contracción de importaciones posibilitara una apreciable baja del déficit comercial, y se constituyera en el más bajo en lo que va del año, durante julio, mes de alta concentración de las ventas de la cosecha gruesa, no pudo sostenerse la disminución del saldo negativo de divisas, por efecto de la drástica caída de los excedentes que provocó la peor sequía en 50 años.

El total exportado subió 1,7%, a USD 5.385 millones, mientras que las importaciones aumentaron 2,2%, a USD 6.174 millones. De ahí surgió un déficit de USD 789 millones, informó el Indec.

La menor cosecha se reflejó en una caída del 32,6% en la cantidad de productos primarios exportados; y del 12,3% en las manufacturas de ese origen.

Por el contrario, resultó auspiciosa la dinámica exportadora de manufacturas de origen industrial, con 9,7% en cantidades y 14,5% en valor, al sumarse el efecto de un leve repunte de los precios internacionales.

También cobraron impulso las ventas de combustibles y energía, al punto de que virtualmente se triplicaron en valor, al ascender a USD 350 millones, a un ritmo de más de USD 4.000 millones al año, al más que duplicarse las cantidades vendidas y elevarse 40% los precios.

Las ventas de manufacturas industriales y de combustibles y energía neutralizaron el efecto de la contracción de las exportaciones de productos primarios y de manufacturas de ese origen

Mientras tanto, las importaciones continúan reflejando un comportamiento inercial luego de que el mes pasado marcara la primera caída en lo que va del año.

El efecto de la suba de la cotización del dólar influyó  en ese retroceso, pero el aumento del promedio de precios internacionales en 6,5% respecto de un año antes determinó que en valor las compras externas pasaran a crecer 2,2% respecto de un año atrás.

El efecto de mayores costos de las importaciones no fue suficiente para revertir la demanda de importados, tanto para uso intermedio en la producción (crecieron 10,8% en cantidad respecto del año pasado) como para consumo final (11,1%).

Además, hubo un fuerte componente energético, con un incremento en las importaciones de combustibles minerales por USD 240 millones, destacado por el salto de los precios externos en más de 42 por ciento.

El arrastre de un déficit comercial en el tiempo es uno de los rubros más apuntados por analistas al listar causas de la debilidad cambiaria del país frente a la salida neta de dólares de la economía que eso implica. Particularmente, fue foco en un análisis del BNP Paribas sobre el país que la consideraba como una "debilidad adicional".

Frente a una recuperación de la economía brasileña, que en julio concentró un 78,5% de las exportaciones argentinas al Mercosur, la expectativa es que se logre instalar un flujo de entrada de divisas al país.

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