-Las termoeléctricas generaron polémica entre los vecinos de Pilar y una serie de presentaciones judiciales. Ahora que dependen de su firma, ¿cuál es su posición como intendente de Pilar?

-Hay tres etapas. La primera es reconocer que Pilar, la Argentina y la provincia de Buenos Aires tienen un problema energético. El año pasado tuvimos cortes 149 días del año. Este año seguimos teniendo cortes. Tenemos un problema de falta de inversión e infraestructura energética. ¿Qué tratamos de hacer? Primero, iniciamos acciones judicialmente contra Edenor para aumentar la inversión en la transmisión y, a la vez, venimos en conversaciones con la Nación para ver cómo se podía mejorar el sistema en general. Pilar tiene un parque industrial que consume casi lo mismo que toda la población junta (del distrito). Cuando las dos cosas están a pico, no alcanza el sistema.
Se tomó una decisión a nivel país de generar más producción energética. En Pilar tenemos tres termoeléctricas, una en el parque industrial, y dos en Villa Rosa, porque hay una subestación eléctrica que está ahí hace diez años, y ya produce 50 MW.
Siempre que hay diferencias entre los vecinos, entre los que piden una solución para no vivir con cortes, y los que dicen 'no la pongas acá', lo mejor es que lo dirima la Justicia. Eso es parte de un proceso institucional y sano.

-¿No era posible ubicarlas en otro lugar?

-Quizás era deseable en algún momento, pero los tiempos que necesita la Argentina te requerían aprovechar los lugares que ya tenían la infraestructura armada. La decisión del Ministerio de Energía fue poner esto en funcionamiento lo antes posible. Se avanzó por los lugares donde se podía inyectar fácilmente la red. Esa es la única justificación de Matheu.
Entiendo que generó la inquietud de muchos de los vecinos de la zona. Yo trato de explicarles que está el caso de Central Costanera, que son 1500 MW, a menos de 3 kilómetros de la Casa Rosada, y el caso de Campana, que tiene 850 MW. No es una situación que ponga en riesgo la vida de miles de habitantes, como quieren hacer creer aquellos que más temores tienen. Si estas plantas en algún momento pudieron tener algún riesgo para alguien, no funcionarán. Hoy por hoy, tienen la última tecnología y van a ser las plantas más monitoreadas.

La decisión del Ministerio de Energía fue poner esto en funcionamiento lo antes posible. Se avanzó por los lugares donde se podía inyectar fácilmente la red.

Si uno tiene que compararlas con otras actividades productivas, las termoeléctricas consumen menos agua que las canchas de golf que hay en Pilar. Toda industria consume algún recurso energético. Éstas tendrían que consumir lo menos posible.

¿Qué hacemos con el ruido? Existen barreras físicas, desde paredes hasta líneas de árboles, para que sea el ruido aceptable.

-Una de las demandas judiciales fue presentada por el intendente de Escobar. En una entrevista con Infobae, el intendente dijo que hubo una "rezonificación en tiempo récord". ¿Cuál es su respuesta?

-Es falso, no conoce el proceso. En junio-julio se avanzó en una sesión del Concejo Deliberante, y recién en noviembre-diciembre empezamos a tener preocupaciones con el tema de la zonificación y del lugar. Es un proceso que se hizo abierto a la comunidad, aún con las disidencias. Hay una enorme parte de la comunidad que quiere la energía. La mayoría de los vecinos no están en contra de las termoeléctricas, están en contra que estén instaladas en ese lugar.

Estas termoeléctricas tiene contrato por cinco años (en realidad los contratos hablan de un plazo de diez años). Ojalá la Argentina salga de la crisis energética y no hagan falta más estos generadores.

El equipo de investigación de Infobae estuvo integrado para este trabajo por Mariel Fitz Patrick, Nicolás Pizzi, Fabio Ferrer y Laura Rocha.