Hrabina obtuvo cuatro títulos oficiales con la camiseta “xeneize” (Manuel Cortina)
Hrabina obtuvo cuatro títulos oficiales con la camiseta “xeneize” (Manuel Cortina)

¿Cómo hubiera sobrevivido al "tecnológico" fútbol de nuestros días un tipo temperamental y aguerrido como Enrique Hrabina? Después del episodio del VAR en Boca-Cruzeiro por la Copa Libertadores y a pocas horas del Superclásico en la Bombonera, el propio Ruso opina en Infobae sobre estas innovaciones que probablemente lo hubieran llevado a modificar su juego o directamente cerrado las puertas de su deporte predilecto.

"Si tengo que elegir, me quedo con el fútbol de mi época, sin tecnología. Ahora se pierde la esencia… Uno convive con el error propio, de los compañeros, del contrario, del árbitro y los asistentes. Hay que tener buena fe, eso es lo principal", afirma Hrabina, profesional de 12 años de trayectoria que levantó cuatro trofeos con la camiseta de Boca.

Los más grandes podrán contarles a los chicos que la vehemencia de Quique al disputar cada pelota era total. Y que si hoy recorriera el lateral izquierdo, tendría problemas a menudo con el VAR por estar siempre al límite del reglamento.

Sobre el nivel del arbitraje actual, expresa: "Cuando los errores son demasiado groseros, empiezan las dudas y se crean todas estas cuestiones que nos encontramos hoy, con diez árbitros opinando y seguro cada uno haciéndolo de forma diferente".

Esboza una risa y dice que se hubiera adaptado a la metodología de la revisión por repeticiones, pero perteneciente a otra generación, no la termina de digerir: "Cada vez hay más réferis. Antes era uno, después tres, después cinco y ahora 28. No es la cantidad, lo que hay que tener son réferis que vean las cosas como son y no cometan tantos errores".

Hrabina participó del evento Boca en tu Municipio en Morón y sintió la calidez que los fanáticos le demuestran en cada acontecimiento de este tipo. La entrega que ofreció en cada compromiso que usó la camiseta azul y oro marcó a fuego su vida personal.

Hoy, desde el lugar de hincha, se ilusiona con que el equipo de Guillermo Barros Schelotto gane la Libertadores y analiza varios aspectos del plano futbolístico. "En la Copa no hay monstruos que digas 'este va a ser campeón', cualquiera le puede ganar a cualquiera. Boca tiene un grupo de jugadores importante, un buen plantel. Incluso para subsanar cualquiera de las bajas sensibles que se le presentaron ahora", argumenta.

El “Ruso” se sacó fotos con fanáticos de Boca en un evento del municipio de Morón (Manuel Cortina)
El “Ruso” se sacó fotos con fanáticos de Boca en un evento del municipio de Morón (Manuel Cortina)

El lesionado Esteban Andrada y Carlos Izquierdoz fueron vitales para darle un salto de calidad a la defensa xeneize, según su visión, y celebra la llegada de Lucas Olaza, a quien ve un poco mejor que Emmanuel Mas. "(Olaza) es más completo porque tiene más marca, pero Mas tiene proyección y buen juego aéreo. Se compensan. Creo que son de Selección", asegura el ex marcador de punta zurdo que también vistió las camisetas de Atlanta y San Lorenzo.

Por estos días, Hrabina le da forma a un proyecto para tener una escuela de técnicos en Boca, dirige al equipo Senior (no se anima a ponerse los cortos porque "hay más jóvenes y se pone picante") y acude a peñas en el interior del país. "¿Si me gustaría jugar un rato contra River? No, ya pasé mi momento. Es un gran recuerdo, lo más lindo que me pasó en la vida, pero es una etapa superada y no lo extraño para nada", revela.

Cambian los tiempos y las modas, pero las sensaciones que invaden a los protagonistas en la previa a un Superclásico se mantienen. El Ruso da su punto de vista: "Siempre se vive diferente. Yo me cuidaba mucho porque dependía de mi físico y, si no lo hacía, no rendía. Los jugadores tienen que tratar de evitar la ansiedad porque eso desgasta antes de tiempo. A medida que pasa el tiempo lo vas manejando mucho mejor".

Jugó una incontable cantidad de duelos frente River y son tres los primeros que se le vienen a la memoria. 1) El 3-3 del torneo de verano en Mar del Plata con su gol agónico que le dio el título al equipo de César Luis Menotti. 2) El 2-0 de Boca en el Monumental, año 88, con tantos de Perazzo y Graciani sobre el final. 3) El 4-3 por la Libertadores 91 remontando dos tantos de ventaja gracias a las conquistas de Diego Latorre -dos-, Blas Giunta y Víctor Marchesini. "Fueron espectaculares, todos muy emotivos", recuerda.

A los 56 años, no descarta aceptar otro desafío como entrenador y se anima a aconsejar al Mellizo de cara al cotejo con River: "Boca no debería descubrirse tanto desde el primer momento sino ir con recaudos. Ellos se hacen fuertes en defensa y aprovechan los errores, no hay que darles esa posibilidad. Sí ser protagonistas y tratar de ganar… Los detalles te harán ganar o perder el partido y la verdad la tienen los jugadores".

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