El “Mono” participó en una exhibición itinerante de Boca en Morón (Manuel Cortina)
El “Mono” participó en una exhibición itinerante de Boca en Morón (Manuel Cortina)

18 de septiembre de 1988, segunda fecha de la temporada, estadio Monumental. Fernando Abramovich, Juan Simón, Richard Tavares, Enrique Hrabina; Fabián Carrizo, Claudio Marangoni, Carlos Tapia; Alfredo Graciani, Walter Perazzo y Alejandro Barberón fueron los jugadores de campo elegidos por José Omar Pastoriza, entrenador de Boca, para disputar el Superclásico de visitante. Y al arco, con 22 años, el Pato mandó a Carlos Fernando Navarro Montoya.

El joven arquero que había debutado en Vélez bajo la conducción de Alfio Basile y también había pasado por Santa Fe de Colombia se estrenaba con la camiseta azul y oro en un partido de alta tensión. Se cumplieron 30 años de esa fecha inolvidable para el Mono y del 2-0 a favor del Xeneize por los tantos de Perazzo y Graciani.

"Para mí jugar con la camiseta de Boca fue el sueño del pibe porque desde los 6 años iba a la cancha", dice Navarro Montoya, que tiene una pila de Superclásicos en el lomo y parece volver a sentir la adrenalina previa a esa clase de partidos cuando habla con Infobae.

"Yo quería jugar el Superclásico todos los fines de semana. A River hay que ganarle siempre, hasta en los amistosos", agrega casi a modo de arenga para el plantel actual que recibirá al equipo de Marcelo Gallardo en la Bombonera este domingo por la fecha 6 de la Superliga.

El nacido en Medellín hace 52 años agradece y gesticula con una sonrisa cuando lo alaban por su físico y le preguntan si está en condiciones de reemplazar al lesionado Esteban Andrada contra River. Pero al mismo tiempo aclara: "Lo que pasó es una desgracia y duele porque yo también fui futbolista. Ahora es el turno de Agustín (Rossi) nuevamente y hay que apoyarlo. Tiene una nueva oportunidad y la va a aprovechar".

Su cariño por los colores lo motiva para seguir cada compromiso del elenco conducido por Guillermo Barros Schelotto. Por eso se fija en el "muy buen nivel" que estaba teniendo Andrada y lo que le pasó. "Me han tocado lesiones así, aunque nunca antes de un Superclásico", recuerda. ¿Cuál era su receta para llegar en óptimas condiciones a los duelos ante River? "Entrenar mucho, tratar de ser mejor cada día y entender la importancia que tenía cada Superclásico".

Navarro Montoya es un emblema histórico boquense (Manuel Cortina)
Navarro Montoya es un emblema histórico boquense (Manuel Cortina)

Tuvo una fugaz experiencia como entrenador de Chacarita en 2013, cuando Rossi jugaba en las inferiores del Funebrero. El guardameta de 23 años perdió crédito en la consideración de Guillermo y fue relegado al banco por Andrada, pero el destino le guiñó el ojo en otra esperada cita y Navarro Montoya analiza su momento personal.

"Creo que el futbolista siempre está preparado psicológicamente y más el arquero. Ya ha jugado clásicos y lo ha hecho bien, por ejemplo en la cancha de River. Seguramente responderá", afirma el Mono, partícipe de un evento que reunió a hinchas y socios de Boca en el Polideportivo Municipal Gorki Grana de Morón.

Con casi 400 partidos jugados con la azul y oro, cinco títulos y el récord histórico de valla invicta (824 minutos) en el club, es palabra autorizada para aconsejar a Rossi de cara al domingo: "Que no invente nada, que se apoye en lo que sabe. Ojalá que este tiempo le haya servido para pulir algunas cosas y que por sobre todo, si ocupa el arco de Boca, es porque se lo ganó y no se lo regaló nadie. Que lo siga aprovechando".

A la espera de otra oportunidad para dirigir, hoy el Mono conduce el programa "Mano a Mano" (radio online) y sigue la evolución de su hijo Ezequiel (es arquero en la Reserva de Independiente), pero el domingo para las rotativas y concentra toda su atención con el partido que lo hizo sentir más vivo que nunca en el pasado.

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