Independiente viajaba a desde Aeroparque al Estadio Libertadores de América en el característico micro descapotable con la inscripción preparada para el "campeón de la Copa Sudamericana 2018".

El viaje transcurría con normalidad, pero cuando estaban por cubrir los últimos kilómetros de los casi 18 que realizó el plantel en compañía de los fanáticos ocurrió un inesperado hecho que le puso un poco de diversión al momento de alegría.

El ómnibus se detuvo en medio de la Autopista 9 de julio sur, justo encima de la Estacio Constitución. El gerente de marketing del club, Gustavo Lema, tomó el rol protagonista, se bajó y comenzó a meter mano en el motor del vehículo para intentar arreglarlo.

El directivo falló en su misión y debieron aguardar por la aparición de otro micro, trasladar a toda la delegación y ahí sí, nuevamente partir rumbo a Avellaneda, donde esperaba una buena cantidad de simpatizantes para celebrar.

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