7 consejos para manejar con lluvia y las precauciones que hay que tomar

El aumento de los riesgos en rutas mojadas obliga a adoptar estrategias diferentes, desde la preparación del vehículo hasta la forma de conducción

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Plano detalle de una rueda de auto salpicando agua (Imágen Ilustrativa Infobae)
Antes de salir a manejar con lluvia, es importante realizar un chequeo integral y analizar el entorno (Imágen ilustrativa Infobae)

El manejo bajo la lluvia exige una atención extra y la aplicación de técnicas específicas para reducir el riesgo de accidentes. Conducir en condiciones mojadas implica adaptarse a cambios en la visibilidad, la adherencia del vehículo y la dinámica del tránsito. A continuación, se presentan los consejos claves para circular de manera segura cuando llueve según la Agencia Nacional de Seguridad Vial:

Consejos para manejar con lluvia

Visibilidad: desempañar vidrios de manera eficiente

Uno de los mayores desafíos durante la lluvia es el empañamiento de los vidrios, que puede afectar gravemente la capacidad de observar el entorno. Para resolver este inconveniente, es recomendable utilizar la calefacción a temperatura alta, con el forzador en velocidad máxima y dirigiendo el aire al parabrisas.

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Una vez iniciado el desempañado, conviene distribuir el flujo hacia las ventanillas laterales. Otra opción eficaz es activar el aire acondicionado en modo cálido y mantener el forzador a velocidad alta, lo que acelera el secado de los cristales. Operar con los vidrios desempañados resulta esencial para detectar peatones y vehículos.

Persona conduciendo en un día de lluvia con tráfico de fondo  (Imágen Ilustrativa Infobae)
El empañamiento de vidrios afecta la capacidad de ver peatones y vehículos; desempañar correctamente es fundamental para transitar con seguridad bajo precipitaciones (Imágen ilustrativa Infobae)

Distancia, velocidad y anticipación

El peso de un automóvil, que suele oscilar entre 1.000 y 2.500 kilos, y el contacto reducido con el pavimento implica que la adherencia disminuye notablemente en superficies mojadas. Aumentar la distancia respecto al vehículo que circula adelante y disminuir la velocidad son medidas prioritarias en estas condiciones.

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La anticipación es también fundamental: prestar atención extra a las maniobras de otros conductores y prever movimientos inesperados, especialmente si se circula detrás de motocicletas, que enfrentan riesgos adicionales bajo la lluvia.

Manos en el volante de un coche bajo la lluvia. Parabrisas mojado con limpiaparabrisas. Un coche con luces de freno rojas delante en carretera mojada.
La anticipación a movimientos de otros conductores resulta clave para detectar maniobras inesperadas y evitar incidentes en calzadas mojadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hacer si la lluvia inicia durante el trayecto

Cuando la precipitación comienza en el viaje, lo primero es reducir la velocidad y analizar el entorno. Es importante observar el estado y comportamiento de los vehículos cercanos, con especial atención a los autos más antiguos o en mal estado, que pueden carecer de sistemas de seguridad actualizados.

Cambiar de carril puede ayudar a evitar situaciones de riesgo. Mirar más lejos de lo habitual permite anticipar frenadas o desvíos provocados por accidentes u obstáculos, y asumir que el viaje tomará más tiempo contribuye a mantener la calma y evitar decisiones apresuradas.

Auto
Analizar el entorno y los vehículos cercanos es vital cuando la precipitación comienza en el trayecto, especialmente ante autos antiguos o con fallas (Télam)

Cómo actuar ante un patinamiento

En superficies resbaladizas, la tecnología como el sistema antibloqueo de frenos (ABS) y el control de estabilidad (ESP) brinda un apoyo importante, pero no elimina el peligro de un patinamiento. Se aconseja evitar frenadas bruscas y cambios de dirección repentinos. Para autos que no cuentan con estos sistemas, ante una frenada inesperada, se debe frenar y soltar el pedal en intervalos breves, buscando recuperar la capacidad de dirección. Reducir la velocidad antes de ingresar a una curva minimiza el riesgo de deslizamiento lateral.

Primer plano de una rueda de coche con neumáticos gastados, salpicando agua sobre asfalto mojado. Los surcos del neumático son apenas visibles.
En caso de patinamiento, evitar frenadas bruscas o giros abruptos y entender el funcionamiento del ABS y ESP ayuda a retomar el control del auto (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cruce por calles inundadas

Antes de atravesar una calle anegada, es imprescindible evaluar el nivel del agua. Si supera el centro de las ruedas, no se debe avanzar para evitar daños graves al motor. Si la altura lo permite, se recomienda circular despacio, entre 10 y 20 km/h, manteniendo velocidad constante y evitando detenerse.

Al salir de la zona inundada, es útil frenar suavemente varias veces para secar los frenos. Si el motor se detiene, verificar que el escape no quede sumergido antes de intentar arrancar; en caso contrario, dejar el motor apagado y solicitar asistencia, permaneciendo dentro del vehículo con las balizas encendidas.

Antes de cruzar calles anegadas, es esencial evaluar la altura del agua para proteger el motor y asegurar la propia integridad física (EFE/Mauricio Torres)
Antes de cruzar calles anegadas, es esencial evaluar la altura del agua para proteger el motor y asegurar la propia integridad física (EFE/Mauricio Torres)

Uso correcto de luces y balizas

Durante lluvias intensas, las balizas deben emplearse únicamente en caso de detención o cuando la detención sea inminente. Para mejorar la visibilidad, se aconseja utilizar las bajas o de niebla, que permiten al resto del tránsito detectar el vehículo a mayor distancia. El uso de balizas durante la marcha puede generar confusión y debe evitarse.

Vista frontal de un coche en la oscuridad bajo una lluvia torrencial, con los faros delanteros y las luces de emergencia naranjas intensamente encendidos.
Mantener luces de cruce o de niebla encendidas mejora la visibilidad para todos los vehículos, pero el uso de balizas solo corresponde si hay detención inminente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué cosas hay que chequear en el auto antes de manejar con lluvia

Además de tomar los consejos de la entidad estatal, es fundamental realizar una revisión integral del vehículo para minimizar riesgos y garantizar un desplazamiento seguro.

El estado de los neumáticos cobra especial relevancia, ya que son el único contacto con el asfalto: deben presentar un dibujo profundo y uniforme, sin desgastes excesivos ni cortes, y contar con la presión adecuada según indica el fabricante. Una correcta adherencia reduce notablemente las posibilidades de perder el control en superficies mojadas y además los surcos permiten el drenaje del líquido.

El sistema de limpiaparabrisas merece atención prioritaria. Es imprescindible comprobar que las escobillas funcionen bien, no estén secas ni presenten daños, y que limpien el parabrisas de forma eficaz. Además, el depósito de agua debe estar lleno y contener líquido adecuado, lo que ayuda a mantener la visibilidad despejada incluso cuando la lluvia arrastra suciedad o barro.

El sistema de frenos exige una revisión detallada porque la distancia de frenado tiende a incrementarse en el asfalto mojado. Es recomendable inspeccionar el estado y el grosor de las pastillas y discos, así como verificar el nivel del líquido. Un sistema en condiciones óptimas contribuye a una respuesta eficiente ante cualquier imprevisto.

Persona atravesando un charco con su auto en un día de lluvia (Imágen Ilustrativa Infobae)
El chequeo del sistema de limpiaparabrisas, los neumáticos, los frenos y el sistema eléctrico es prioritario antes de circular en condiciones de lluvia (Imágen ilustrativa Infobae)

Las luces externas y el sistema eléctrico también deben ser revisados antes de salir. Todas las luces tienen que funcionar correctamente para facilitar tanto la visión del conductor como la visibilidad del vehículo para los demás. Revisar los fusibles y las conexiones eléctricas ayuda a evitar fallos inesperados en pleno trayecto.

Por último, el estado de los vidrios y el correcto funcionamiento del sistema desempañador son claves para mantener una visión clara. Los cristales deben estar limpios y sin rayaduras, mientras que el desempañador debe ser capaz de eliminar rápidamente cualquier empañamiento que limite la observación del entorno. Realizar estas comprobaciones previas permite enfrentar la conducción bajo la lluvia con mayor seguridad y confianza.

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