Aeolus es un satélite de observación de la Tierra revolucionario que ofrecerá información sobre el perfil del viento casi en tiempo real
Aeolus es un satélite de observación de la Tierra revolucionario que ofrecerá información sobre el perfil del viento casi en tiempo real

Si hay algo de los que nos quejamos cotidianamente los mortales es del tiempo y la poca acertada predicción del mismo por parte de las distintas agencias de meteorología del mundo.

Todo esto está a punto de cambiar gracias a uno de los avances más innovadores en materia espacial; la construcción y lanzamiento del nuevo satélite para la detección del viento Aeolus de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) lanzado con éxito desde Kourou hace pocos días.

El satélite Aeolus construido por Airbus ­­­­­fue lanzado con éxito desde Kourou, en la Guayana Francesa tendrá la capacidad de "llevar a cabo una observación del perfil de los componentes del viento a escala mundial, diariamente y casi en tiempo real", según describen desde la compañía aérea.

La misión tendrá tres años de vida operativa y cuenta con un instrumento llamado Aladin que estudiará los vientos de la Tierra
La misión tendrá tres años de vida operativa y cuenta con un instrumento llamado Aladin que estudiará los vientos de la Tierra

Nicolas Chamussy, responsable de Space Systems en Airbus, afirmó a Infobae: "Hemos logrado alcanzar otra primicia con Aeolus suministrando un satélite de observación de la Tierra revolucionario que ofrecerá información sobre el perfil del viento casi en tiempo real. Estos datos mejorarán los pronósticos meteorológicos y ayudarán a trasladar las ventajas del espacio a todos los habitantes de la Tierra".

La misión tendrá tres años de vida operativa y cuenta con un instrumento llamado Aladin que estudiará los vientos de la Tierra. "Debido a este objetivo, ha sido bautizado como el 'guardián de los vientos' en la mitología griega, Aeolus", confesó Chamussy.

La información de Aeolus proporcionará datos fiables del perfil del viento a escala mundial que necesitan los meteorólogos para seguir mejorando la precisión de las previsiones del tiempo y los climatólogos para entender mejor las dinámicas mundiales de la atmósfera terrestre

Aeolus orbitará 15 veces al día alrededor de la Tierra y proporcionará datos a los usuarios dentro de los 120 minutos siguientes a la medida más antigua en cada órbita. El ciclo de repetición de órbita del ingenio espacial será de 7 días (cada 111 órbitas) y su vida útil será de tres años.

¿Para qué servirá Aeolus?

La sonda subirá hasta 32 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra y desde allí observará en tiempo real la velocidad del viento, lo que hará que los científicos aprendan más sobre el viento, la presión, la temperatura y la humedad, según explican desde la ESA.

La sonda subirá hasta 32 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra y desde allí observará en tiempo real la velocidad del viento
La sonda subirá hasta 32 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra y desde allí observará en tiempo real la velocidad del viento

Esto ayudará a mejorar la precisión meteorológica y a avanzar en los conocimientos sobre la dinámica y los procesos tropicales relevantes para la variabilidad climática.

"Tener una mayor precisión meteorológica no solo puede ayudar a los sectores de la agricultura, pesca o transporte sino que puede salvar vidas y proteger las propiedades ante una situación de emergencia. Pero para ello se necesitan dato aún más fiables que los que ya tenemos. De ahí la importancia de Aeolus en el estudio de los vientos en tiempo real", precisaron desde la compañía.

Aunque el receptor de los datos será la estación terrestre situada en Svalbard, Noruega, cualquier estación terrestre con una antena de más de 2,4 metros de ancho podrá recibir los datos de la sonda si estos son necesarios, por ejemplo ante una emergencia. También se enviarán los datos a varias oficinas meteorológicas para su uso en pronósticos del tiempo.

Además, con la idea de conocer los vientos en tiempo real, la ESA ha diseñado un procesamiento de datos para que estos sean entregados y leídos de la manera más rápida posible.

El valioso e innovador instrumento Aladin

La nave espacial, de 1,4 toneladas de peso, incorpora un instrumento LIDAR (Light Detection And Ranging, detección y localización mediante ondas luminosas) denominado Aladin, que utiliza el efecto Doppler para determinar la velocidad del viento a diferentes alturas.

Aladin emite un potente impulso láser de luz ultravioleta a la Tierra a través de la atmósfera y recoge la luz retrodispersada utilizando un telescopio de 1,5 metros de diámetro. A continuación, unos receptores altamente sensibles analizan esta luz a bordo para calcular el efecto Doppler de la señal procedente de capas a distintas altitudes de la atmósfera.

"El sistema láser emite pulsos cortos y potentes de luz ultravioleta hacia la atmósfera. El telescopio recoge la luz que se retrodispersa de las moléculas de aire, las partículas de polvo y las gotas de agua. Y el receptor analiza el desplazamiento Doppler de la señal retrodispersada para determinar la velocidad del viento a varias altitudes debajo del satélite", explicaron los especialistas en un comunicado.

La familia de las misiones Earth Explorer de la ESA crece con este nuevo lanzamiento. Estas cinco misiones buscan resolver los retos científicos sobre la Tierra y, sobre todo, está muy ligado al estudio del cambio climático y sus efectos. Además, lo hacen con una avanzada tecnología en técnicas de observación. En este caso, esta tecnología es Aladin.

Las otras cuatro misiones son el CryoSat (sobre el hielo); Proba-V (vegetación), SMOS (agua) y Swarm (escudo magnético). Aunque también se encuentran dentro de las observaciones terrestres los satélites Sentinel (1, 2, 3 y 5-P) dentro del programa Copernicus de la ESA, que se dedican a fotografiar de diferentes formas nuestro planeta, también para tener más información sobre la Tierra. La idea es que estas sondas proporcionen información sobre las interacciones entre la atmósfera, la biosfera, la hidrosfera, la criosfera y el interior de nuestro planeta. Esto ayudará a los científicos a entender mejor cómo funciona el planeta como sistema.

En 2020 se lanzará Biomass, que estudiará el estado de los bosques y cómo están cambiando.

La familia continuará creciendo con diversos lanzamientos ya programados hasta 2022, aunque para ver el próximo habrá que esperar, como mínimo, hasta 2020. Este año está previsto que se envíe la misión Biomass, que tendrá como objetivo estudiar el estado de los bosques y cómo están cambiando.

Para la ESA se trata del programa de monitorización ambiental "más grande del mundo", según señala la propia agencia espacial. "El programa está haciendo un cambio radical en la forma en que gestionamos el medioambiente, entendemos y abordamos los efectos del cambio climático, y salvaguardamos la vida cotidiana", explican a través de su portal online.

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