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Laurita Fernández cautivada por el encanto de Florencia: turismo urbano con amigas y una escapada a la playa

Mientras se prepara para encarar la gira de La cena de los tontos, la actriz compartió postales típicas de la ciudad toscana. Selfies, gastronomía y el sabor único de la primera vez

Mujer con sombrero, blusa negra y pantalones cortos claros apoyada en una baranda metálica, con una ciudad histórica, un río y colinas de fondo.
Desde un mirador de Florencia, Laurita Fernández sumó vistas de la Torre di San Niccolò y la Basílica de la Santa Croce (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Laurita Fernández no para. Mientras se prepara para girar con La cena de los tontos, el éxito del último año en la cartelera argentina con Martín Bossi y Gustavo Bermúdez, la actriz reparte sus compromisos laborales con postales de sus viajes por diferentes partes del mundo. Y después de disfrutar de París, la bailarina se hizo un tiempo para recorrer las mágicas calles de Florencia con sus amigas y también hacerse una escapada a la playa

El itinerario arrancó en la Piazza della Signoria, uno de los centros neurálgicos de la ciudad, con la imponente mole del Palazzo Vecchio al fondo y la Fuente de Neptuno en primer plano. Ahí, Laurita eligió quedarse de espaldas a la cámara, como si la estatua del dios del mar le ganara el protagonismo, en una postal que resume bien el espíritu del viaje: dejarse absorber por la ciudad.

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Para su recorrida la bailarina lució un short beige con cinturón marrón, zapatillas blancas y sombrero de paja de ala ancha con cinta negra
Para su recorrida la bailarina lució un short beige con cinturón marrón, zapatillas blancas y sombrero de paja de ala ancha con cinta negra
Laurita y sus amigas en el Ponte Vecchio, el puente más famoso de Florencia sobre el río Arno
Laurita y sus amigas en el Ponte Vecchio, el puente más famoso de Florencia sobre el río Arno

A pocos metros, frente a la cúpula de Brunelleschi —la gran Cattedrale di Santa Maria del Fiore— el grupo posó junto a la fachada de mármol blanco, verde y rosa. Las tres amigas, con looks de verano, sonreían en medio del tumulto de turistas que, bajo el sol del mediodía toscano, llenaban la piazza. Laurita, con top negro de tiritas, short beige con cinturón marrón, zapatillas blancas y sombrero de paja de ala ancha que la acompañó durante todo el recorrido, también se animó a una selfie en las calles aledañas al Duomo, con el viento moviendo su cabello rubio y una mirada cómplice a la cámara.

La misma catedral volvió a aparecer desde otro ángulo: la bailarina caminó sola frente a la cúpula de tejas rojizas, bolso en mano, como si le sobrara la ciudad. Un primer plano entre las callecitas de piedra completó esa secuencia más íntima del paseo, con los ojos verdes bien abiertos y el sombrero como marca registrada del viaje.

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Laurita Fernández combinó el turismo urbano con una tarde de sol en Cinque Terre
Laurita Fernández combinó el turismo urbano con una tarde de sol en Cinque Terre
El grupo disfrutó de unos cocteles y de la gastronomía típica de la región
El grupo disfrutó de unos cocteles y de la gastronomía típica de la región

El ritual gastronómico llegó a la altura de los escenarios. Las chicas se detuvieron en I Fratellini, el bar más antiguo de Florencia, donde desde 1875 despachan vino y bocadillos por una ventanita en la Via dei Cimatori. Con un aperitivo en mano y los sándwiches envueltos en papel blanco, las tres posaron para una selfie apretada, con el local repleto de gente detrás. Después, la escena más florentina de todas: Laurita y una amiga se sentaron en el empedrado, frente a una zapatería, a comer tranquilas, sin apuro, como lo haría cualquier local.

Al atardecer, el Arno tiñó todo de naranja. Las tres amigas se fotografiaron con el Ponte Vecchio de fondo, ese puente del siglo XIV que lleva joyerías encima desde la época de los Médici. La luz dorada de la última hora del día les cayó de lleno en la cara, y Laurita volvió a aparecer con su sombrero, esta vez flanqueada por sus compañeras de aventura en una imagen que parece sacada de una película italiana. Desde las alturas del Oltrarno, otro encuadre completó la postal: de pie sobre un mirador con vistas al Arno, con la Torre di San Niccolò y la Basílica de la Santa Croce al fondo, la actriz señaló el horizonte florentino con una sonrisa.

Una foto casual en la Catedral de Santa María del Fiore, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad
Una foto casual en la Catedral de Santa María del Fiore, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad
Laurita en las calles de Florencia con el Duomo de fondo
Laurita en las calles de Florencia con el Duomo de fondo
Aquí en la Fontana del Nettuno en la Piazza della Signoria, con el Palazzo Vecchio al fondo
Aquí en la Fontana del Nettuno en la Piazza della Signoria, con el Palazzo Vecchio al fondo

El viaje también tuvo playa. A una hora y media de tren desde Florencia, el grupo llegó a Cinque Terre, el archipiélago de pueblos de colores colgados sobre los acantilados de Liguria. Laurita se recostó en la arena oscura con el Mediterráneo de fondo, en bikini rojo a lunares, con las montañas que caen al mar como telón. Una selfie relajada, sin filtros ni poses, cerró ese capítulo del viaje. “La primera vez en Florencia”, escribió la conductora en italiano", una frase que encierra la gratitud de la visita y, al mismo tiempo, una promesa implícita en regresar.

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