"El terror de mis relatos proviene de la densa oscuridad de mi corazón", confesó alguna vez Edgar Allan Poe ¿Hay algo más humano que las emociones?, ¿que el miedo? No sólo sentirlas, sino también poder despertarlas, ha sido siempre patrimonio exclusivo de la creatividad del Hombre.

¿Podremos algún día usar la inteligencia artificial para enseñarle a las máquinas a invadir nuestras vísceras con suspenso, humor o drama? Este desafío es especialmente significativo en un momento en el que el mundo debate los límites de la inteligencia artificial. Y es también la gran pregunta que está por detrás de "Nightmare Machine" (La máquina de pesadillas) diseñada por un grupo de investigadores del Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)

La máquina de pesadillas aprendió a crear caras terroríficas mediante un algoritmo. El trabajo investiga un campo novedoso: la inteligencia artificial aplicada al estudio de las emociones. Imagen: MIT
La máquina de pesadillas aprendió a crear caras terroríficas mediante un algoritmo. El trabajo investiga un campo novedoso: la inteligencia artificial aplicada al estudio de las emociones. Imagen: MIT

Semillero de ideas

Confieso que pocos lugares han llamado tanto mi atención como el Media Lab del MIT, en Cambridge, EE.UU. Se trata de un edificio muy luminoso y lúdico en el que conviven los proyectos más locos e innovadores que uno pudiera imaginar.

Un verdadero semillero de ideas. Un lugar en donde se da rienda suelta a la creatividad y a la "locura", porque de ellas surge la verdadera innovación.

La originalidad de las investigaciones restringe las fotografías y poder dar a conocer detalles no autorizados sobre lo que se ve allí. Solo diré que llaman la atención los equipos internacionales e interdisciplinarios y las formas en que hacen convivir, en un mismo espacio, proyectos diversos que terminan retroalimentándose. Es fascinante.

Parte del equipo de la Máquina de Pesadillas del Media Lab del MIT: “Queríamos saber si la inteligencia artificial podía desestabilizar a los humanos de forma creativa y deliberada”, explican
Parte del equipo de la Máquina de Pesadillas del Media Lab del MIT: “Queríamos saber si la inteligencia artificial podía desestabilizar a los humanos de forma creativa y deliberada”, explican

La inteligencia artificial, la gran estrella

Si hay que hablar de las nuevas herramientas del avance tecnológico, una visita a los distintos sectores del MIT basta para dejar muy claro quién es la vedette de estos tiempos: la inteligencia artificial, un componente clave del futuro.

"La inteligencia artificial permite que las máquinas comprendan, aprendan e interactúen con el mundo exterior sin la necesidad de que los seres humanos tengan que decirles qué hacer", explica Nidhi Chappell, directora del departamento de aprendizaje automático de Intel.

El "aprendizaje automático", permite que las computadoras "piensen" por medio de funciones de recolección de datos, para luego crear reglas en función de esa información. Con este avance, el "aprendizaje profundo" (deep learning) utiliza un conjunto de reglas llamadas "red neuronal". Se trata de programas modelados a partir del cerebro humano.

 SEGUI LEYENDO:

Así, el equipo – conformado por Pinar Yanardag, post doctora en MIT Media Lab; Manuel Cebrian, investigador principal científico en CSIRO Data61; Iyad Rahwan, profesor asociado en MIT Media Lab y Nick Obradovich, investigador científico en el MIT Media Lab – decidió armar computadoras que aprendieron a aterrorizar a las personas. Mediante una secuencia de algoritmos, generan imágenes perturbadoras y grotescas, como monstruos, gente muerta o paisajes aterradores.

Los usuarios pueden mirar las imágenes en el sitio web http://nightmare.mit.edu  y votar por lo que los asustó. "¿Te asustan?", "¡ Ayuda a nuestro algoritmo a aprender!", reza la página.

El algoritmo fue entrenado para un propósito: provocar terror. Imagen: MIT
El algoritmo fue entrenado para un propósito: provocar terror. Imagen: MIT
 

Pero ¿Por qué la Máquina de Pesadillas despierta el interés de los medios más prestigiosos del mundo y revistas especializadas, si solo parece producir imágenes con "estética de Halloween"? Porque, en realidad, es mucho más que eso. Se  trata de un experimento que, en última instancia – y tal como aclara uno de sus creadores – "tiene el objetivo es comprender las barreras de la cooperación entre humanos y máquinas."

Otras experiencias

Pero esta no es la primera vez que se utiliza inteligencia artificial para aterrorizar a los humanos. Para el asombro de todos, IBM Watson fue capaz de crear un tráiler de la película de suspenso para "Morgan", de 20Th Century Fox.

Para hacer este fragmento, la computadora fue alimentada con más de 100 trailers de películas de terror y así seleccionar los momentos de miedo más adecuados para incluir. El resultado fue increíble.

La casa Mila (Barcelona( estilo “matadero”. El sistema convierte imágenes de sitios emblemáticos en imágenes sombrías de diversas estéticas: “casa embrujada”, “ciudad tóxica”, “pueblo fantasma”, “noche de miedo”, “invasión alienígena”, “infierno” y “monstruo tentáculo”. Imagen: MIT
La casa Mila (Barcelona( estilo “matadero”. El sistema convierte imágenes de sitios emblemáticos en imágenes sombrías de diversas estéticas: “casa embrujada”, “ciudad tóxica”, “pueblo fantasma”, “noche de miedo”, “invasión alienígena”, “infierno” y “monstruo tentáculo”. Imagen: MIT

Es curioso que la película indaga justamente esto: ¿Qué ocurrirá cuando las máquinas superen a los humanos, gracias a la inteligencia artificial? ¿Qué será de nosotros cuando no podamos distinguir los pensamientos y los sentimientos de la inteligencia artificial, de la de los humanos?.

SEGUI LEYENDO:

Por su parte, los científicos de Google realizaron (anteriormente) un experimento similar al de la Máquina de Pesadilla. Se llama Deep Dream, y es un software que utiliza un algoritmo de procesamiento de imágenes que está formado por una red neuronal artificial entrenada con millones de imágenes. El programa permite obtener la identificación de las imágenes, clasificarlas de la manera adecuada y transformarlas en oníricas y psicodélicas. Tras publicar la investigación, Google abrió su código para permitir que las imágenes de la red neuronal estén disponibles para cualquiera.

“Shelley” es la nueva máquina de terror del grupo del MIT. Lleva su nombre en honor a Mary Shelley, la creadora de “Frankenstein” y es capaz de escribir historias de terror.
“Shelley” es la nueva máquina de terror del grupo del MIT. Lleva su nombre en honor a Mary Shelley, la creadora de “Frankenstein” y es capaz de escribir historias de terror.

Hoy, el equipo de la Máquina de Pesadillas trabaja también en otro nuevo proyecto: "Shelley"; otra vez inteligencia artificial que aprende a asustar. En este caso, no utiliza imágenes sino textos que se van alimentando del aporte del usuario y que se generan mediante un algoritmo. "Un proyecto de colaboración Hombre-Inteligencia Artificial para crear historias de terror", como describen ellos. El nombre, en este caso, fue elegido en honor a Mary Shelley, la autora de Frankenstein.

Inteligencia artificial en emociones: un campo nuevo y prometedor

Por ahora, el proceso de la Máquina de Pesadillas no resultó ser perfecto, ya que – como puede apreciarse en las fotografías – no todas las imágenes son aterradoras. "Los recuentos iniciales revelan que los humanos convergen rápidamente en encontrar a algunos de ellos muy aterradores, y otros no tanto", explica  Manuel Cebrian, el miembro español del equipo. Para la computadora, todas las caras son "igualmente espeluznantes. Y eso revela que hay información adicional sobre cómo los seres humanos perciben el horror".

El Puente de la Torre (Londres), estilo infierno. El algoritmo extrae elementos, como una paleta negra magullada o plantillas aterradoras y las implanta en los puntos de referencia. Imagen: MIT
El Puente de la Torre (Londres), estilo infierno. El algoritmo extrae elementos, como una paleta negra magullada o plantillas aterradoras y las implanta en los puntos de referencia. Imagen: MIT

Pero lo interesante es que esta experiencia indaga sobre la posibilidad de generar información sobre qué nos asusta para explotarla e incluso personalizarla en función de qué da miedo a cada uno.

De hecho, algunos videojuegos usan tecnología que incluye información del jugador para adaptar el proceso y personalizarlo. Uno de ellos es Nevermind, de Intel. Este juego es capaz de modificar los entornos de acuerdo con los niveles de estrés de cada uno, gracias a que usa información biográfica del usuario.

También Hello Neighbor es otro video juego que incorpora inteligencia artificial avanzada para aprender a adaptarse de acuerdo con las fortalezas y debilidades de los jugadores.

¿Puede la inteligencia artificial provocar reacciones viscerales más poderosas, más parecidas a lo que vemos en una película de terror y romper los límites entre máquinas y personas? Imagen: MIT
¿Puede la inteligencia artificial provocar reacciones viscerales más poderosas, más parecidas a lo que vemos en una película de terror y romper los límites entre máquinas y personas? Imagen: MIT

Tal como ocurre en la Máquina de Pesadillas, más allá del entretenimiento y la interacción con sistemas, comprender los miedos de los usuarios implica que existe el potencial de avanzar en terapias de salud mental.

Para Gabi Zijderveld, de la empresa de inteligencia artificial emocional Affectiva. "jugar este tipo de juegos puede ayudar a que la gente aprenda sobre sus miedos y, potencialmente, a lidiar con ellos". El uso más práctico de esta tecnología puede ser el de comprender el miedo para ayudar a disminuir los temores en la vida real.

El algoritmo de la máquina de pesadillas transforma imágenes con lo que aprendió que nos atemoriza, como la muerte. Imagen: MIT
El algoritmo de la máquina de pesadillas transforma imágenes con lo que aprendió que nos atemoriza, como la muerte. Imagen: MIT

Por ejemplo, la empresa de Zijderveld, está asociada con fabricantes de automóviles que integran inteligencia artificial emocional en sus vehículos autónomos. Así, si un automóvil autónomo detecta señales de miedo en los pasajeros, su sistema debe ser capaz de comprender cómo reaccionar. Por ejemplo, si el pasajero tiene miedo de que lo siga un vehículo extraño, la inteligencia artificial del vehículo tiene que saber acelerar. Pero, si le teme al tránsito intenso, debe desacelerar.

La ironía es que en tiempos en que se extienden ciertos temores sobre la inteligencia artificial en sí misma, esta tecnología ya está estudiando y aprendiendo una de nuestras emociones más primarias. ¿Va a utilizarse esta herramienta para ayudarnos a liberarnos de miedos irracionales que nos limitan y angustian; o se la usará para manipularnos? Eso dependerá exclusivamente de nosotros: los humanos.

SEGUÍ LEYENDO: