Cuáles son los hábitos simples que pueden aumentar la productividad, según un neurocientífico

Un informe de Science Focus, basado en el análisis del especialista Dean Burnett, advirtió sobre la falta de evidencia detrás de muchas tendencias virales y destacó prácticas cotidianas, vinculadas al descanso y la gestión de la atención, que inciden en el rendimiento laboral

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Influencia negativa del multitasking en la eficiencia laboral y bienestar personal - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Numerosos consejos de productividad en redes sociales carecen de respaldo científico y pueden resultar ineficaces o perjudiciales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dormir poco, escuchar música inapropiada o llenar el escritorio de productos de moda no garantizan un mejor rendimiento laboral. Según el neurocientífico Dean Burnett, existen hábitos respaldados por la investigación científica que inciden directamente en la capacidad de concentración y eficiencia, lejos de los mitos frecuentes en redes sociales.

Desde rutinas extremas hasta dietas extravagantes, abundan los consejos sobre cómo alcanzar el máximo desempeño. Sin embargo, el neurocientífico sostiene que no existen fórmulas universales para la productividad.

De acuerdo con el análisis publicado en Science Focus, muchas de las recomendaciones que circulan en internet carecen de base científica y pueden resultar ineficaces o incluso perjudiciales.

Mesa de trabajo con siete personas de diversas edades interactuando; hay laptops abiertas, documentos con gráficos, tazas de café y personas escribiendo notas.
El estado de flujo, máxima concentración laboral, depende de variables individuales y la personalización de hábitos productivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Burnett sostiene que, si bien no hay atajos milagrosos para convertirse en una persona especialmente productiva, ciertos ajustes cotidianos generan un impacto positivo en el rendimiento: “Puede que no existan trucos milagrosos que te conviertan en el próximo Bill Gates, pero hay pequeños cambios que puedes hacer que te ayudarán a trabajar de forma más productiva”.

Música y concentración

El silencio total no siempre resulta beneficioso para quienes buscan concentración sostenida. Según el análisis de Burnett, el cerebro humano opera con dos sistemas de atención: uno consciente, dirigido y controlado, y uno inconsciente, que reacciona a estímulos inesperados.

En entornos muy silenciosos, cualquier ruido repentino puede captar la atención involuntaria y dispersar el foco de la tarea principal. La solución propuesta por el experto es incorporar música de fondo sin letra para ocupar el canal de atención inconsciente y bloquear pequeñas distracciones.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Escuchar música de fondo instrumental sin letra ayuda a bloquear distracciones y potenciar la concentración en el trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las bandas sonoras de videojuegos, diseñadas para estimular sin interferir con procesos cognitivos complejos, resultan especialmente útiles para estas tareas.

Distintas investigaciones citadas por Science Focus coincidieron en que la selección musical correctamente adaptada puede favorecer el rendimiento intelectual en situaciones de demanda alta.

Importancia del sueño

Levantarse antes del amanecer no asegura un mejor desempeño si no se ha descansado lo suficiente. Las investigaciones mencionadas por el neurocientífico revelan que la clave radica en la cantidad y calidad del sueño, no en la hora de despertarse: “Cualquier hora para despertarse puede ser productiva, siempre y cuando hayas dormido lo suficiente”.

El sueño también tiene efectos directos en la memoria, la concentración, el estado de ánimo y la salud en general. El cerebro utiliza ese momento para procesar información y consolidar recuerdos, facilitando la resolución de problemas complejos durante el día.

Un hombre joven duerme profundamente boca arriba en una cama con sábanas a rayas, su boca está ligeramente abierta. Se ve parte de una colcha de retazos.
La calidad y cantidad del sueño influyen directamente en la memoria, la concentración y el rendimiento laboral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los estudios indicaron que la privación de sueño debilita la capacidad de atención y reduce la motivación, lo que repercute negativamente en la productividad de cualquier jornada.

Naturaleza y entorno laboral

El diseño del espacio de trabajo influye en la eficiencia diaria. Incorporar plantas o vistas naturales al escritorio no responde solo a motivos estéticos. Diversos estudios detectaron aumentos en la productividad cuando se introduce vegetación en oficinas.

Observar plantas o paisajes verdes aporta un estímulo reparador al cerebro, que no requiere el esfuerzo cognitivo demandado por pantallas o elementos artificiales.

Una mujer con traje de negocios teclea en una laptop sentada en un escritorio de madera en una oficina luminosa con grandes ventanas y tres plantas verdes en macetas.
La presencia de plantas y vistas naturales en el espacio laboral estimula el cerebro y contribuye a la productividad sostenida (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El cerebro parece mantenerse activo sin sobrecargarse cuando observa la vegetación natural”, señaló el experto a Science Focus. Caminar al aire libre también contribuye a restaurar la atención y a reponer los recursos mentales necesarios para enfrentar tareas complejas.

Estas modificaciones en el ambiente de trabajo generan beneficios comprobados en el rendimiento, especialmente en contextos de alta exigencia.

Dieta, ejercicio y hábitos personalizados

Las rutinas de alimentación y actividad física asociadas a personas exitosas suelen ser poco realistas para la mayoría. Sin embargo, la evidencia científica respalda que una dieta equilibrada y el ejercicio regular favorecen el funcionamiento del cerebro y mejoran la motivación y concentración, facilitando un desempeño superior en el trabajo.

Vista cenital de un bowl blanco lleno de ensalada fresca con pollo grillado, tomates cherry, hojas verdes, palta, garbanzos, semillas de girasol y pan integral.
La dieta equilibrada y el ejercicio regular son claves para mejorar las funciones cognitivas y la motivación profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)

El experto consignó que, al mejorar la condición general del cuerpo, el cerebro recibe más recursos para operar con eficiencia. “Este tipo de alimentos pueden tener efectos negativos rápidos en el funcionamiento del cerebro”, precisó en referencia a la comida ultraprocesada.

El llamado “estado de flujo” describe la máxima concentración alcanzable durante una actividad, cuando las capacidades se alinean para lograr el mejor desempeño. Según Burnett, este nivel depende de variables individuales, ya que cada persona responde a diferentes estímulos y rutinas.

También destacó que adaptar las estrategias de productividad a las necesidades y características de cada individuo es fundamental. Identificar las condiciones óptimas para ingresar en la llamada “zona” constituye el primer paso para mejorar los resultados.