Cómo limpiar el colchón para eliminar ácaros, moho y evitar alergias, según expertos

La acumulación de sudor, piel muerta y moho puede afectar la salud. Cuáles son los productos recomendados en la rutina de higiene regular para eliminar riesgos y asegurar un descanso seguro

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Una mano está ajustando un edredón blanco sobre una cama con sábanas y almohadas blancas en un dormitorio, con un rayo de sol diagonal en la pared.
La acumulación de ácaros y polvo en el colchón puede afectar la calidad del sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Millones de personas desconocen que su colchón oculta sudor, piel muerta y residuos de ácaros del polvo, elementos invisibles que pueden provocar alergias, asma y malos olores, si no se eliminan con regularidad.

Expertos citados por The Guardian recomiendan limpiar a fondo el colchón cada seis meses para reducir la acumulación de suciedad, preservar la salud respiratoria y prolongar la vida útil del colchón.

La forma más eficaz de limpiar un colchón y prevenir molestias consiste en lavar sábanas, fundas y protectores a temperatura alta. Mientras tanto, airear el colchón desnudo, aspirar la superficie y tratar manchas u olores con bicarbonato de sodio o productos suaves, además de mantener el protector limpio y ventilar el cuarto. Así se disminuyen los riesgos de alergias y se asegura un descanso saludable.

Limpiar el colchón regularmente es fundamental para evitar no solo la suciedad visible, sino también riesgos ocultos para la salud.

Mujer de cabello oscuro en camisa blanca y jeans extiende sábanas blancas sobre una cama. Un gran ventanal muestra edificios; se ven plantas y una cómoda.
Mantener el colchón limpio ayuda a prevenir alergias y problemas respiratorios . (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con el Dr. José Costa, consultor senior en alergias citado por el medio citado, “los ácaros del polvo doméstico son una de las principales causas de asma alérgica”. Estos organismos prosperan en la humedad y el calor presentes en los colchones, y sus desechos están vinculados con síntomas nasales y enfermedades crónicas.

La humedad acumulada en el colchón facilita el desarrollo de moho, lo que supone un riesgo doméstico serio, comparable al asbesto, según algunos especialistas. La exposición continua al moho o a los residuos de ácaros incrementa las probabilidades de problemas respiratorios, especialmente en personas con alergias, asma o sistemas inmunitarios debilitados.

Cómo limpiar un colchón paso a paso

Expertos citados por el medio aconsejan empezar retirando toda la ropa de cama y lavarla a 40 ℃ (104 ℉), o a 60 ℃ (140 ℉) si las etiquetas lo permiten. Abby Woodvine, especialista en interiores, recomienda un “reinicio de colchón al desnudo”, es decir, lavar todo al mismo tiempo para renovar el entorno de descanso.

Un hombre y una mujer sonrientes, de pie a cada lado de una cama blanca, extienden un edredón estampado con motivos verdes, dorados y blancos.
Lavar sábanas y fundas a altas temperaturas refuerza la higiene del dormitorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Después de retirar la ropa de cama, es esencial ventilar bien el colchón. Una breve exposición al aire ayuda a eliminar la humedad y mantener la frescura. Woodvine señala que, si es posible, conviene abrir las ventanas o dejar el colchón expuesto mientras la ropa de cama se lava.

El paso siguiente es aspirar toda la superficie del colchón, poniendo atención especial en costuras y bordes, donde suele acumularse más suciedad. Para los colchones con rellenos de lana o fibras naturales, directivos de Woolroom advierten que la aspiración puede dañarlos. En estos casos se recomienda limitarse a airear el colchón, usar un cepillo suave y evitar la limpieza mecánica intensa.

Técnicas y productos recomendados para eliminar manchas y olores

El bicarbonato de sodio destaca entre los productos más eficaces para combatir la humedad y los olores del colchón, según varios especialistas consultados por The Guardian. Catherine Green, experta en limpieza sostenible, resalta que basta con espolvorear una capa sobre el colchón limpio, dejar actuar unas horas y luego retirarla con aspiradora o cepillo.

Una persona con camisa de pana beige rocía un spray blanco sobre una cama con sábanas y almohadas blancas en un dormitorio, con cabecero verde.
El uso de bicarbonato de sodio contribuye a eliminar olores y humedad en el colchón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si persisten los olores, puede emplearse vinagre blanco diluido en rocíos suaves, seguido de otra capa de bicarbonato de sodio. En casos complejos, los sprays enzimáticos ayudan a degradar las proteínas responsables de los malos olores.

Para tratar manchas, hay que tener precaución, sobre todo en colchones de espuma viscoelástica. Los expertos señalan que no debe usarse vapor ni empapar el material. Ante manchas recientes, Heather Nixon sugiere aplicar una mezcla suave de detergente y agua tibia con un paño, enjuagar con otro paño limpio y siempre evitar la humedad excesiva.

En colchones de espuma viscoelástica, la espuma de afeitar es una opción eficaz para eliminar pequeñas manchas sin comprometer el material. Se recomienda dejar actuar de 10 a 15 minutos y retirar con un paño ligeramente húmedo.

En situaciones graves de moho, es posible usar productos específicos para textiles, tras realizar una prueba en una zona poco visible para evitar daños. Si el moho persiste o se extiende, lo indicado es reemplazar el colchón.

Una mano frota un paño blanco sobre un colchón de color claro en una habitación iluminada por la luz del sol que entra por una ventana. Artículos de limpieza en segundo plano.
La limpieza regular del colchón es clave para un entorno de descanso saludable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El secado final debe ser completo: el colchón debe airearse hasta quedar totalmente seco al tacto. El uso de ventilador o la exposición a la luz solar directa —siempre que se evite el polen— acelera el proceso y potencia el efecto desinfectante de los rayos UV, que eliminan ácaros y esporas de moho.

Prevención: uso del protector de colchón y hábitos de higiene

Mantener la higiene en el dormitorio requiere medidas preventivas. El uso constante de un protector de colchón constituye una barrera física contra ácaros y polvo, lo que reduce el riesgo de alergias, señaló el Dr. José Costa a The Guardian. Además, lavar la ropa de cama con frecuencia y a altas temperaturas refuerza esa protección.

La recomendación general para una limpieza a fondo es hacerlo al menos cada seis meses. Sin embargo, en hogares con mascotas, fumadores o personas con alergias, asma o sudoración intensa, conviene limpiar el colchón cada uno o dos meses. También se sugiere revisar el colchón al cambiar las sábanas, para identificar manchas o zonas húmedas y actuar de inmediato.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un colchón seco y libre de residuos promueve noches de descanso más saludables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Optar por prendas y ropa de cama de fibras naturales, como algodón, lana o bambú, contribuye a regular la temperatura corporal y controla la sudoración nocturna. Esto reduce la cantidad de residuos orgánicos que pueden favorecer la proliferación de ácaros y moho en el colchón.

Al terminar la limpieza, se aconseja dejar el colchón descubierto el mayor tiempo posible hasta que esté completamente seco, y alternar juegos de sábanas para asegurar siempre un entorno limpio y seco.

El secreto para noches saludables es cuidar tanto el colchón como cada elemento que lo toca, garantizando que sábanas, fundas y protectores estén en óptimas condiciones antes de cada uso, recomienda The Guardian.