Cómo recuperar el deseo sexual: hábitos diarios que aumentan la libido y fortalecen la pareja

Pequeños cambios en la rutina y en la relación ayudan a reavivar la intimidad, mejorar el bienestar emocional y potenciar el deseo sexual, según expertos

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Un hombre de mediana edad besa la frente de una mujer, ambos acostados en la cama y cubiertos con sábanas blancas, mostrando un gesto de cariño.
La ciencia destaca que la pérdida de deseo sexual puede tener causas físicas y emocionales, como el estrés, enfermedades metabólicas o problemas de pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sentir que el deseo sexual disminuye es una experiencia frecuente que puede tener múltiples causas, según especialistas de la Clínica Mayo, la Universidad de Harvard y el medio GQ. Aunque suele generar inquietud, existen hábitos respaldados por la ciencia que ayudan a restaurar la libido y aportan beneficios generales para la salud.

Diversos estudios indican que la libido baja puede estar relacionada tanto con factores físicos —como el aumento de peso, enfermedades metabólicas o el consumo de ciertos medicamentos— como con aspectos emocionales, incluidos el estrés, la fatiga o dificultades en la relación de pareja.

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De acuerdo con la Clínica Mayo, identificar el origen específico del problema permite adoptar estrategias efectivas para recuperar el deseo sexual. El abordaje personalizado, guiado por profesionales de la salud, incrementa las probabilidades de éxito y previene intervenciones innecesarias.

Causas y soluciones respaldadas por la ciencia

Para abordar la reducción del deseo sexual, los expertos recomiendan mantener el afecto físico con la pareja, comunicarse abiertamente sobre preferencias, incorporar técnicas de relajación, realizar ejercicio regular y evitar prácticas poco saludables como fumar o abusar del alcohol. Estas acciones contribuyen tanto al bienestar emocional como a una mejor vida sexual, y son respaldadas por la Clínica Mayo y la Universidad de Harvard.

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Las causas de la libido baja incluyen factores físicos y emocionales. Según la Clínica Mayo, en los hombres influyen el aumento de peso, la diabetes, la hipertensión, el consumo excesivo de pornografía, el distanciamiento de la pareja y algunos medicamentos utilizados para tratar la ansiedad o la depresión.

En las mujeres, el estrés, la fatiga, los cambios hormonales, problemas en la relación, el aumento de peso, ciertos tratamientos y el consumo de alcohol o drogas son causas habituales.

Mujer sentada con la mano en la frente y los ojos cerrados, expresando incomodidad.
Para las mujeres, el estrés, los cambios hormonales y los problemas en la relación suelen ser factores claves que reducen el deseo sexual (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bienestar emocional y la calidad de la relación de pareja también son determinantes para ambos sexos. “El deseo sexual se basa en una compleja interacción de muchos factores que influyen en la intimidad, como el bienestar físico y emocional, las experiencias, las creencias, el estilo de vida y el estado civil”, destaca la Clínica Mayo, citada por GQ.

Los expertos subrayan que la libido fluctúa a lo largo de la vida y aconsejan hablar del tema de forma abierta para buscar soluciones.

Hábitos clave para recuperar el deseo sexual

La manifestación de afecto físico es una recomendación central. Demostrar cariño contribuye a un vínculo emocional sólido, esencial para una vida sexual satisfactoria, según la Clínica Mayo.

La comunicación es otra herramienta fundamental. Especialistas de la Universidad de Harvard sugieren pedir explícitamente a la pareja cómo desea ser tocada: “Pedirle a tu pareja que te toque de la manera en que te gustaría ser tocado... le dará una mejor idea de cuánta presión, desde suave hasta firme, deben usar”.

Vista aérea de una pareja madura acostada en la cama, mirándose con cariño. Él está sin camisa y ella con una blusa de tirantes, ambos cubiertos por sábanas blancas.
Una pareja heterosexual de 50 años comparte un momento de profunda intimidad y conexión en la cama, reflejando los fuertes vínculos afectivos y el amor esencial en su relación.Mantener una relación de pareja basada en la confianza y la comunicación abierta ayuda a prevenir y resolver la disminución del interés sexual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las técnicas de relajación, como la meditación o la respiración profunda, permiten controlar el estrés, uno de los principales factores que afectan el deseo sexual. La actividad física regular mejora la imagen corporal, aumenta la resistencia y favorece la liberación de endorfinas, elementos que elevan el estado de ánimo y la libido, expone la Clínica Mayo.

Eliminar hábitos dañinos es fundamental. Fumar, el consumo excesivo de alcohol, una alimentación poco equilibrada y la falta de sueño pueden perjudicar el deseo sexual si no se corrigen, de acuerdo con la Clínica Mayo.

Importancia del bienestar emocional y la relación de pareja

El bienestar emocional y una relación de pareja positiva son fundamentales para mantener una vida sexual saludable. La Clínica Mayo resalta la influencia de las experiencias vitales y las creencias individuales en la intimidad.

La confianza y una comunicación transparente son claves para abordar los problemas de deseo sexual. Los expertos advierten que el distanciamiento afectivo o los conflictos sin resolver pueden disminuir el interés sexual. Es imprescindible atender las causas y resolver los desacuerdos para recuperar la satisfacción íntima.

Dos personas sentadas conversan en un banco de parque bajo árboles frondosos en un día soleado
Compartir tiempo de calidad juntos fomenta la intimidad y el bienestar emocional en las relaciones amorosas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hablar sobre las necesidades no satisfechas y reforzar la conexión emocional ayuda a consolidar la pareja. Actividades como compartir tiempo juntos o demostrarse afecto fuera del entorno sexual construyen un espacio más favorable para la intimidad.

Aunque la ciencia y la medicina proponen diversas recomendaciones útiles, los especialistas de la Clínica Mayo recuerdan que no existen soluciones inmediatas ni universales. Cada persona debe buscar hábitos saludables y apoyo especializado según su situación.

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