Lejos de las pantallas: cómo los pasatiempos análogos se consolidan como aliados contra el estrés, según la ciencia

La tendencia a redescubrir actividades manuales transforma rutinas cotidianas y ofrece una vía efectiva para promover calma, mejorar el bienestar emocional y fortalecer la salud mental en contextos de sobrecarga digital, afirman nuevos datos internacionales

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La preferencia por pasatiempos análogos
La preferencia por pasatiempos análogos refleja una transformación cultural hacia el bienestar y el autocuidado personal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una tendencia silenciosa pero poderosa está ganando terreno: los pasatiempos análogos. Según datos recientes de la tienda de manualidades Michael’s, citados por CNN, las búsquedas relacionadas con estos pasatiempos han experimentado un crecimiento notable, lo que sugiere un cambio cultural profundo en la forma en que muchas personas buscan bienestar y autocuidado.

Auge reciente de los “pasatiempos análogos” y datos de crecimiento

El interés por los pasatiempos análogos ha crecido de manera significativa en los últimos meses. De acuerdo con un informe de CNN, citado por Psychology Today, las búsquedas de este tipo de actividades en el sitio web de Michael’s aumentaron un 136 % en el último semestre.

El fenómeno no se limita a este dato: los kits de lana, tradicionalmente asociados con generaciones mayores, experimentaron un alza impresionante del 1.200 % en 2025. El jefe de comercialización de Michael’s calificó esta ola de interés como “un cambio cultural realmente importante”.

Consultoras de mercado como Statista y Fortune Business Insights proyectan que el mercado global de juegos de mesa y actividades análogas continuará expandiéndose de forma sostenida hasta 2030, impulsado por consumidores que buscan experiencias tangibles, sociales y alejadas de la saturación digital.

El auge de los pasatiempos
El auge de los pasatiempos análogos comenzó a consolidarse tras la pandemia de COVID-19, según análisis de marketing (Imagen Ilustrativa Infobae)

Statista señala que el mercado estadounidense de juegos de mesa generará 2.870 millones de dólares en 2025, con un crecimiento anual promedio superior al 4 %, mientras que Fortune Business Insights estima que el mercado global superará los 23.000 millones de dólares en la próxima década.

En tanto, según Euromonitor International, dos tercios de los consumidores buscan simplificar su vida y reducir el estrés, consolidando la preferencia por actividades manuales y análogas como alternativa frente a la sobrecarga digital.

Origen y contexto de la tendencia: impacto de la pandemia de COVID-19

El auge de los pasatiempos análogos no surgió de la nada. Los análisis de marketing sugieren que la tendencia empezó a consolidarse tras la pandemia de COVID-19. Durante el confinamiento, muchas personas buscaron formas de sobrellevar el aislamiento, la cuarentena y la ansiedad generalizada. Esta búsqueda sentó las bases para el resurgimiento de actividades manuales y analógicas.

El informe “Tendencias Globales de Consumo 2026” de Euromonitor International confirma que dos tercios de los consumidores buscan formas de simplificar su vida y reducir el estrés, priorizando actividades que les permitan recuperar el equilibrio y construir resiliencia.

La demanda de productos y servicios que promuevan la relajación y el bienestar mental ha crecido de forma sostenida, consolidando la preferencia por actividades análogas y manuales como respuesta a una rutina digital sobrecargada.

La fatiga digital afecta cada
La fatiga digital afecta cada vez a más personas por la sobreexposición a noticias, notificaciones y redes sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Definición y filosofía de los “pasatiempos análogos”

En un mundo dominado por la inteligencia artificial y la automatización, los pasatiempos análogos representan una especie de rebelión silenciosa. Se definen como actividades que invitan a realizar tareas de manera lenta, tangible y consciente, en contraste con la rapidez y la inmediatez digital.

Algunas personas optan incluso por un estilo de vida análogo completo, integrando prácticas manuales y pausadas en su rutina diaria, más allá de las simples desintoxicaciones digitales. La premisa es simple: reducir el ritmo, hacer menos y vivir con mayor presencia.

Euromonitor destaca que el 58% de los consumidores prioriza experiencias adaptadas a sus gustos y que la mitad busca productos y servicios diseñados específicamente para ellos. Esta necesidad de autenticidad y personalización impulsa la adopción de hobbies análogos, que permiten a las personas reafirmar su identidad y construir rutinas más alineadas con sus valores personales.

Relación entre la fatiga digital, el “doomscrolling” y la salud mental

La fatiga digital se ha convertido en un fenómeno cotidiano. La sobreexposición constante a noticias, notificaciones y redes sociales genera agotamiento, ansiedad y frustración.

El llamado “doomscrolling”, esa tendencia a perderse en un flujo interminable de contenidos digitales, alimenta la circulación de cortisol en el organismo, la hormona natural del estrés. Los niveles elevados de cortisol pueden derivar en malestares físicos y episodios de ansiedad o pánico.

El atractivo de los pasatiempos
El atractivo de los pasatiempos reside en su capacidad para ofrecer más que solo entretenimiento, aportando beneficios al estado mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según datos de Euromonitor, casi el 60% de los consumidores experimenta niveles de estrés de moderado a extremo a diario, y dos de cada cinco siente una presión constante por cumplir con sus tareas. Este entorno ha favorecido la búsqueda de actividades que ofrezcan confort, equilibrio y desconexión, características que definen al auge de los pasatiempos análogos.

Como respuesta, prácticas de atención plena como la meditación, el yoga o la respiración consciente se han popularizado. Los pasatiempos análogos surgen en este contexto como una alternativa para combatir la sobrecarga sensorial y restablecer el equilibrio emocional.

Instituciones como Mayo Clinic destacan que las actividades manuales y hobbies creativos, como tejer, pintar o practicar jardinería, contribuyen a reducir el estrés y la ansiedad al inducir un estado de concentración relajada similar al de la meditación. Estos pasatiempos permiten que el cerebro se desconecte de preocupaciones cotidianas y mejoran el estado de ánimo, actuando como herramientas sencillas y accesibles para el autocuidado emocional.

Beneficios psicológicos y fisiológicos; la “regresión adaptativa”

El atractivo de estos pasatiempos va más allá del simple entretenimiento. Al involucrar la concentración y la destreza manual, actividades como tejer exigen atención plena y reducen la posibilidad de distracción.

 Incluir prácticas como tejer
Incluir prácticas como tejer o pintar en la rutina diaria ayuda a gestionar el estrés y fomenta una relación más saludable con la tecnología y las redes sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Harvard Health Publishing sostiene que la práctica regular de hobbies manuales o creativos contribuye a aumentar la satisfacción vital y a reducir los síntomas de estrés y ansiedad. Sus investigaciones demuestran que dedicar tiempo a estas actividades genera un efecto positivo en el estado de ánimo, disminuye la rumiación y favorece la desconexión de preocupaciones cotidianas, lo que impacta directamente en el bienestar emocional.

Desde la perspectiva de la psicología, este fenómeno se relaciona con la teoría de Ernst Kris sobre la “regresión adaptativa al servicio del ego”, que defendía que, en ciertos contextos, regresar a formas de actividad lúdica o creativa puede servir como un mecanismo positivo de afrontamiento.

La American Psychological Association sostiene que la participación en hobbies y actividades manuales se asocia a niveles más bajos de depresión y ansiedad. Estudios longitudinales publicados en sus revistas muestran que la regularidad en la práctica de estos pasatiempos protege la salud mental, facilita la gestión de emociones negativas y ayuda a construir resiliencia frente a situaciones de estrés.

En el caso de los adultos, los pasatiempos análogos permiten reconectar con la simplicidad y el juego, sin abandonar la responsabilidad cotidiana. Así, se configura un punto medio saludable entre la evasión total y la sobrecarga del mundo adulto.

El resurgimiento de actividades manuales
El resurgimiento de actividades manuales constituye una alternativa efectiva para enfrentar la sobrecarga digital y fortalecer la salud emocional en la vida cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

UCLA Health subraya que participar en hobbies, especialmente aquellos que requieren habilidades manuales o creatividad, estimula la función cerebral, fortalece la memoria y ayuda a prevenir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. Además, los estudios muestran que quienes mantienen pasatiempos a lo largo de la vida presentan una menor incidencia de depresión y un mejor desempeño en actividades de la vida diaria.

Ejemplos prácticos y percepciones personales

La experiencia directa con estos pasatiempos revela su potencial terapéutico. La autora de CNN relata su participación en un grupo de tejido, donde otra participante resumió el beneficio principal: “Tejer te da algo que hacer con tus manos para que no estés en tu teléfono”. Esta afirmación ilustra el valor de las actividades manuales para disminuir la dependencia digital.

Según Utah State University, la práctica regular de pasatiempos se asocia a una reducción significativa de los síntomas depresivos y ansiosos, incluso en personas sin experiencia previa. La investigación académica de esta universidad señala que el involucramiento en actividades manuales o creativas fomenta la autoestima, el sentido de logro y la resiliencia emocional, funcionando como un mecanismo efectivo de afrontamiento frente al estrés.

Harvard Health Publishing resalta que la práctica de pasatiempos manuales y creativos estimula la función cognitiva, fortalece la memoria y puede retrasar el deterioro asociado a la edad. La investigación muestra que adultos mayores que mantienen una vida activa con juegos de mesa, tejido o pintura presentan menor riesgo de desarrollar demencia y otras enfermedades neurodegenerativas.