Qué significa no recordar lo que soñamos, según la psicología

Múltiples factores, desde la actividad inconsciente hasta el estado emocional, influyen en la capacidad de evocar. El análisis de expertos a Infobae

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El cerebro procesa recuerdos y
El cerebro procesa recuerdos y emociones durante el sueño, aunque no siempre se logran recordar los sueños al despertar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la madrugada, cuando el silencio recorre las habitaciones y la ciudad baja el ritmo, hay quienes despiertan con el corazón agitado por un sueño vívido, mientras otros abren los ojos y sienten un vacío en la memoria.

La pregunta surge en esas mañanas: ¿por qué a veces no recordamos lo que soñamos? ¿Y qué revela ese olvido sobre nuestro mundo interno?

Según expertos consultados por Infobae, la respuesta a este enigma nocturno involucra tanto la actividad del inconsciente como la delicada relación entre el cuerpo y la mente.

El soñar forma parte de la vida psíquica, y los sueños, aun cuando no llegan a la conciencia, siempre están presentes.

La represión psíquica impide en
La represión psíquica impide en ocasiones el acceso consciente a los contenidos de los sueños (Imagen Ilustrativa Infobae)

El lenguaje oculto del inconsciente

El doctor Juan Eduardo Tesone, miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y profesor emérito de la Universidad del Salvador (USAL), explicó a Infobae que el inconsciente se manifiesta a través de los sueños, los lapsus y los chistes. Sigmund Freud consideró que el camino hacia el inconsciente se abre principalmente gracias a los sueños: “El estudio de los sueños es la vía regia para intentar conocer el inconsciente”.

En la vida consciente existe una censura que impide expresar deseos o pensamientos por pudor, temor o delicadeza. Durante el sueño, esa represión disminuye pero no desaparece. Por eso, los sueños suelen ser la expresión de deseos reprimidos y aparecen fragmentados o disfrazados. Para Tesone: “Si se le pide al soñante que asocie libremente con cada fragmento del sueño, puede descubrirse una lógica detrás de lo que parece absurdo”.

Cuando los sueños se desvanecen: el papel de la represión

No recordar los sueños no significa que no se haya soñado. Tesone sostiene que “todas las personas sueñan”, y que esto puede comprobarse científicamente: si se despierta a una persona durante la fase REM, en la que los ojos se mueven rápidamente y el cerebro está activo, “dirá que estaba soñando”. El olvido de los sueños al despertar se debe a una represión más intensa, una barrera que impide el paso de los contenidos inconscientes a la conciencia.

La fase REM del sueño
La fase REM del sueño es el momento en que los sueños se presentan con mayor intensidad y vividez (Imagen Ilustrativa Infobae)

La licenciada Liliana Solari, psicoanalista de APA y especialista en pareja y familia, subrayó que “siempre se sueña, aunque a veces no se recuerdan los sueños por cierto grado de represión”. Para ella, quienes recuerdan más sueños tienen una mayor porosidad en los mecanismos represivos, lo que implica una conexión más directa con el mundo interno.

“La persona que tiene más capacidad de soñar está más conectada con su mundo interno, y esto le da más posibilidades de resolver sus dilemas y responder adecuadamente a sus deseos”, remarcó Solari.

El cuerpo y la mente: cuando el olvido de los sueños señala un síntoma

El doctor Francisco Alberto Guerrini, médico psiquiatra y psicoanalista de APA, indicó a Infobae que la falta total de sueños o el no recordarlos nunca puede ser un signo de una problemática médica subyacente.

El estrés y el consumo
El estrés y el consumo de sustancias pueden dificultar la capacidad de recordar los sueños (Imagen Ilustrativa Infobae)

Relató el caso de una niña que no soñaba y fue diagnosticada con obstrucción de las vías respiratorias altas. Tras una intervención médica, la niña comenzó a soñar y recuperó su bienestar físico. Guerrini remarcó que “el no soñar nunca es un indicador de alguna problemática médica”, y que primero se debe averiguar si la persona realmente no sueña o simplemente no recuerda lo soñado.

Factores como el estrés, el consumo de alcohol o psicofármacos, y el dormir pocas horas, influyen en la posibilidad de recordar sueños.

“El examen universitario, al ser tan estresante, produce en algunas ocasiones sueños angustiosos, pero también el repaso de la materia soñada muestra que el psiquismo no descansa”, señaló Guerrini. La función del sueño va más allá del simple descanso: el cerebro procesa y metaboliza experiencias, y los sueños reflejan ese trabajo nocturno.

Todos los seres humanos sueñan
Todos los seres humanos sueñan cada noche, aunque no todos recuerdan sus sueños al despertar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los sueños como brújula emocional

Solari también destacó que hay distintos tipos de sueños, como los de cumplimiento de deseos y los sueños de angustia. En el proceso psicoanalítico, la aparición de sueños recordados es un indicador de que el inconsciente se está expresando y la persona avanza en la exploración de su mundo interno. “Cuando uno no recuerda los sueños tiene menos insight con el mundo inconsciente”, afirmó.

Tesone coincide en que soñar facilita el acceso a los deseos reprimidos y muestra que el psiquismo está en movimiento. En personas con enfermedades psicosomáticas, el retorno de los sueños durante una psicoterapia es una señal alentadora de que los conflictos empiezan a resolverse en el plano psíquico, protegiendo así al cuerpo de enfermar.

Los sueños reflejan deseos y
Los sueños reflejan deseos y conflictos internos, según la perspectiva psicoanalítica (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fase REM es el territorio donde los sueños se despliegan con mayor intensidad. “En la fase REM es cuando la persona está soñando; en la fase no REM el sujeto no refiere sueño alguno”, explicó Solari. La ciencia y el psicoanálisis coinciden: soñar es un proceso universal, aunque su recuerdo sea fugaz.

Los sueños, con su lógica propia y su lenguaje enigmático, acompañan a todas las personas, aunque a veces se disuelvan al amanecer. Lejos de ser un simple entretenimiento nocturno, constituyen una herramienta para comprender deseos, resolver conflictos y mantener el equilibrio entre el cuerpo y la mente. La ausencia de sueños recordados puede ser solo un signo de una represión más activa, o en casos raros, una señal de alerta para la salud física. En la experiencia de soñar, cada individuo se encuentra con fragmentos de sí mismo, aun cuando el recuerdo se escape entre los dedos al despertar.