Los humanos tenemos una preferencia natural a lo dulce, que la ciencia explica como una forma de supervivencia básica relacionada a la necesidad de los recién nacidos de aceptar la leche materna.
Ante esta situación, aparecen los edulcorantes, que nos brindan la ventaja de otorgarle sabor a las preparaciones sin sumar calorías.
Cada argentino consume en promedio cuatro veces más de azúcar de la recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en alimentos como gaseosas, golosinas e infusiones. Se consumen 114 gramos de azúcar diarios por habitante, cuatro veces la cantidad recomendada.

¿Cuál es la diferencia entre el azúcar y el edulcorante?
En cuanto al azúcar, ya sea azúcar blanca, mascabo o integral, todas aportan 4 calorías por gramo. La diferencia entre ellas es el grado de refinamiento. El mascabo es más natural. Pero todas aportan hidratos de carbono, o sea, el mismo valor calórico. Esto tiene que quedar bien claro, sobre todo para las personas con diabetes o aquellas que están en plan de descenso de peso.
En cambio, los edulcorantes son aditivos alimentarios que pueden agregarse a los alimentos y bebidas, en reemplazo del azúcar, para disminuir el contenido energético y el consumo de azúcares libres.
La pregunta es: ¿son seguros los edulcorantes? Sí, siempre y cuando respetemos su Ingesta Diaria Admitida (IDA), que nos informa hasta que cantidad por día por kilo de peso una persona puede consumirlos.

Para tu tranquilidad, es bastante difícil superar el IDA. Ahora bien. ¿Con qué nombre podemos encontrar a los edulcorantes? Dentro de los de origen artificial podemos mencionar al aspartamo, ciclamato, sacarina y el acesulfamo de potasio. Y los de origen natural son la sucralosa y la stevia.
Siempre los más convenientes son los naturales. Otra de las preguntas frecuentes que aparecen es: si los chicos pueden consumir edulcorantes. Y la respuesta es que no, nunca antes de los 3 años. En el caso de sobrepeso u obesidad se recomienda consumo moderado de azúcar.
Receta de flan sin azúcar

Ingredientes
-500ml de leche desnatada
-3 huevos
-1 cucharada de stevia
-1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico (opcional - paso 3)
-Una cucharadita de esencia de vainilla
Procedimiento
Calentar la leche en un vaso, sin que llegue a hervir. Luego, en un bol, agregar los huevos junto con la stevia y la esencia de vainilla y batir poco a poco. El siguiente paso es agregar la leche al recipiente de los huevos, stevia y vainilla, batiendo para evitar que los huevos se cuajen. Una vez que está todo bien batido, quitamos la espuma, en el caso de que nos haya salido. Luego, echar una fina capa de caramelo sin azúcar sobre el fondo de los moldes, y vertemos encima el líquido que hemos preparado.
Precalentar el horno y poner los moldes con el flan sin azúcar dentro. El tiempo de cocción será de unos 20-40 minutos a 170º, dependiendo del tamaño y profundidad del molde. Antes de sacar el flan del horno, lo pinchar con un palillo y si sale completamente limpio quiere decir que el flan ya está listo. Colocar los moldes en la heladera y dejar que se enfríen durante 2 horas.
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