Muchos padres no registran a sus bebés recién nacidos por reproducción asistida (iStock)
Muchos padres no registran a sus bebés recién nacidos por reproducción asistida (iStock)

Mariana vive en la provincia de Santa Fe. Durante 10 años intentó con su marido quedar embarazada. Años de búsqueda sin descansos pero llena de desilusiones y angustias. Y, cuando la edad biológica y el agotamiento físico y mental parecía decirles que era el final, un tratamiento de alta complejidad funcionó y en enero de este año, nació su beba.

Pero cuando la felicidad era completa, al intentar anotarla en el Registro Civil se enteró que, como su obstetra había indicado en el certificado de nacimiento que la beba había sido concebida con un técnica de reproducción humana asistida (TRHA, por sus siglas en inglés), su trámite no podía ser realizado de forma habitual y empezó la pesadilla.

Desde agosto del 2015, está en vigencia nuevas normas incluidas en la reforma del Código Civil y Comercial sobre la inscripción de los nacimientos. Hay tres tipos de inscripción: si el bebé nació de forma natural, si es una adopción o si nació producto de una técnica de reproducción (con o sin donantes).

La ciencia puede liberar a las mujeres de la presión del reloj biológico (IStock)
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A Mariana le dijeron que su caso era uno de los primeros declarados en su provincia. Durante 40 días (en pleno puerperio) tuvo que dedicarse a lograr la partida de nacimiento de su hija, con la complicación que el tratamiento se lo había hecho en una clínica de Buenos Aires. Los requerimientos no estuvieron claros desde un comienzo y eso complicó juntar toda la documentación. Finalmente, le exigieron: consentimiento informado protocolizado y documentación de la clínica y del médico. Todos originales certificados por escribano. En el centro médico donde se había realizado el tratamiento no le habían advertido que al momento de anotar al bebé iban a tener que hacer una presentación especial. Durante 40 días su bebé no tuvo partida de nacimiento, en consecuencia tampoco tuvo DNI y la Obra social se negó a anotarla.

El dato que se oculta

Mariano Cordeiro, director del Registro Civil del Ministerio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, le explicó a Infobae: "Durante 2016, sólo 161 bebés fueron declarados como nacidos producto de una técnica de fertilización. Por eso, para evitar que la gente oculte declarar este dato, agilizar la inscripción y evitar que los bebés les falte su documentación, los únicos requerimientos que actualmente solicita el Registro son: el consentimiento realizado por los padres previo al tratamiento, el del representante legal de la clínica y del médico interviniente. Así se evitan los trámites ante escribano público que además tienen un costo para la pareja. Una vez presentado la documentación, se obtiene la partida de nacimiento en el momento o, a más tardar, en 48 horas. Luego se puede hacer el DNI de forma habitual".

¿Pero si en la Ciudad de Buenos Aires sólo se anotaron el año pasado 161 bebés, qué relación hay con los niños que en realidad nacieron producto de tratamientos? El médico especialista en reproducción Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires ejemplificó con los datos de su clínica: "Sólo en el 2016 hicimos 1100 tratamientos de alta complejidad con muy buena tasa de gestación, por lo que nacieron 400 bebés".

A muchos padres les resulta abusivo tener que registrar de qué forma concibieron a su bebé
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Por su parte, el doctor Gustavo Martinez, ex director de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER) informó que en el 2016 nacieron 4200 bebés en todo el país que fueron concebidos con técnicas de reproducción. De ese total, 1970 tratamientos exitosos se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires. Aunque hay que tener cuenta que luego muchas mujeres luego se van a parir a otras provincias, definitivamente nacieron muchísimos bebés más que los 161 declarados. En el caso de Santa Fé, aunque a Mariana le dijeron que era uno de los primeros casos que se inscribía en el Registro Civil, en el 2016 hubieron 470 nacimientos productos de técnicas de reproducción que, evidentemente, la mayoría no fueron declarados.

La abogada Mariana Rodríguez Iturburu, especialista en familia y reproducción asistida explica: "La mayoría de los registros civil del país no estaban preparados ni habían adecuado sus normas para este tipo nuevo de inscripciones. Por eso hubo y sigue habiendo muchos inconvenientes y errores en muchas provincias.".

¿Se viola el derecho a la intimidad de las personas?

Mariana se sintió invadida en su intimidad. Tener que registrar de qué forma concibió a su bebé, le pareció abusivo."Sinceramente nunca imaginamos que a la sociedad y al Estado en general le importaría la forma de gestación de nuestro bebé".

Muchos pueden entender esta norma cuando hay un tercer donante que aporta su material genético. En ese caso se puede plantear el derecho a la identidad. ¿Pero por qué declararlo cuando no hay una tercera persona como donante?

"No me parece importante para inscribir una persona en el Registro Civil si nació naturalmente, por fertilización in vitro. Es inoportuno" explica el doctor Neuspiller.

Los bebés británicos son los que más lloran en el mundo (iStock)
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"Los médicos respetamos la confidencialidad de los datos y de los tratamientos de los pacientes. Protegiendo y respetando su autonomía. Y el centro médico está obligado a entregar a los pacientes una copia del consentimiento informado que ellos han firmado previo al tratamiento", dice la doctora Stella Lancuba Directora médica de CIMER.

La abogada Rodríguez Iturburu explica que: "No hay violación al derecho a la intimidad. En las partidas de nacimiento y en los documentos no figura nada sobre sobre cómo fueron concebidos. Todo dato es confidencial y reservado y sólo queda registrado en un legajo base".

Y asegura que: "En la actualidad, la filiación derivada por técnicas de reproducción humana asistida, más allá si para realizar estos tratamientos se usó material genético propio o de un tercero (sea óvulos, esperma o ambos donados) se deriva de la voluntad de ser padres que se debe exteriorizar en un consentimiento informado, tal como lo dice nuestro Código Civil y Comercial". Y agrega:"La inscripción del nacimiento en todos los casos, es una sola e idéntica para todos los niños nacidos de técnicas de reproducción humana asistida, no importa quien haya aportado el material genético y se fundamenta en el principio constitucional de igualdad de la fuente filial".

Además, Rodriguez Iturburu no comprende a quienes ocultan este dato en el Registro Civil: "Después de todo el proceso que vivieron estos padres para llegar hasta tener a su bebé, años de sacrificio, de estudios, de desilusiones, no entiendo cómo pueden no dar el último paso que indica la ley: la inscripción en el Registro Civil con el consentimiento informado debidamente protocolizado o certificado por autoridad sanitaria competente".

Por último, destaca la importancia de que los médicos y los centros de fertilidad informen a los pacientes de la importancia del consentimiento y de la inscripción legal de los niños. "Es importante construir con la verdad la identidad de las personas desde el comienzo de la vida. Es tu obligación como padre cumplir con lo que manda la ley".

Mariana, que tuvo a su beba 40 días sin documentación afirma que: " No desconocemos las normas jurídicas que nos rigen, independientemente de no estar de acuerdo con ella, pero de ninguna manera el cumplimiento de exigencias formales puede negar el derecho a la identidad a un recién nacido".

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