Gustavo Lutteral (captura de televisión)
Gustavo Lutteral (captura de televisión)

El conductor radial Gustavo Lutteral fue condenado a dos años y dos meses de prisión en suspenso por los delitos de amenaza y desobediencia. La causa había sido iniciada en el 2016 por María Florencia Di Yorio, con quien Lutteral había mantenido una relación esporádica.

"El Tribunal resuelve condenar a Gustavo Carlos Lutteral García de las condiciones personales obrantes en autos, por ser el autor penalmente responsable del delito de amenaza coactiva en concurso legal con desobediencia a funcionario público a la pena de dos años y dos meses de prisión en suspenso  y costas", reza el fallo con fecha de 5 de agosto sobre el periodista que en 1990 dijo "no" cuando le propusieron conducir VideoMatch, siendo reemplazado entonces por Marcelo Tinelli.

"La denuncia fue por cinco hechos de amenazas y por el delito de desobediencia", le explicó Teleshow Gustavo D'Elía, abogado de Di Yorio. Sobre ese punto, Marcelo Biondi, defensor de Lutteral, resaltó que fue condenado solo por dos de los seis delitos de los cuales se lo acusaba.

D'Elía explicó la relación que unía esta licenciada en psicología con el conductor: "En 2016 él estaba casado con la mamá de los hijos, en estado de separación, y empieza a salir con Florencia. Desde 2012 tenían relación de amantes, durante algunos lapsos".

Según el abogado, Lutteral "empieza a tener actitudes raras". "Es bastante posesivo con las mujeres. Florencia ve estos temas y le dice que quiere romper la relación, entonces él se pone mal.  Le dice cosas como: 'Si no seguís, conmigo voy a hacer conocer nuestras fotos de la intimidad'".

El fallo del TOC número 10
El fallo del TOC número 10

"Eso es coaccionar: si se iba, él ventilaba cosas que tenían", explicó D'Elía, asegurando que la relación entre ambos empeoró hasta que el 21 de febrero de 2016  Lutteral la habría llamado por teléfono 118 veces, entre las 2 de la mañana y las 6 de la tarde: "Hablaron ocho veces; 110 llamó y cortó. Esto está constatado por las pericias telefónicas".

A partir de las reiteradas llamadas, Di Yorio recurrió a la Oficina de Violencia Doméstica y solicitó una medida perimetral con una prohibición de contacto que, según el abogado, le fue otorgada al día siguiente por la jueza civil.

Al ser consultado sobre si su clienta tenía miedo de que esta circunstancia pudiera llegar a mayores, fue contundente: "Claro, a cualquier mujer le pasaría. Es difícil". A pesar de la medida, según el relato, "Lutteral no paró". "Siguió llamando en reiteradas oportunidades, volvía con el tema de los videos y las fotos. Entonces hace la denuncia nuevamente, por el delito de desobediencia".

El juicio se desarrolló entre junio y julio en el Tribunal Oral en lo Criminal número 10: "El 5 de agosto la jueza Mora, luego de un juicio escabroso, arribó a que fuera absuelto de cuatro hechos y que fuera condenado por el delito de desobediencia a dos años y 2 meses de prisión en suspenso".

Di Yorio está conforme con el fallo: "Ella vivió un calvario porque este hombre estaba muy obsesivo, vivió unos meses de persecución y no lo soportó", cerró su abogado.

Sin embargo, la defensa encabezada por Marcelo Biondi, resaltó en diálogo con Teleshow que de los seis hechos que se le imputaron Lutteral fue absuelto de cuatro: "Entre ellos el número uno es el que se le atribuían 112 llamadas". Además, dijo que la querella presentó recién "seis meses después un testigo trucho" por los delitos que fue condenado su cliente.

"La semana próxima estarán los fundamentos. Yo creo que el fallo, con cuatro absoluciones, será revocado por casación", dijo y fue contundente al agregar que el periodista está "condenado arbitrariamente".  "Las denuncias eran falsas, por resentimiento de ella y su nueva pareja. No se probó que la intimidara con mostrar videos si no retomaba la relación como venía", dijo y aseguró que "hay escuchas telefónicas donde ella refiere que no le importa la causa, que solo quiere exponer a Lutteral", material que según Biondi, la jueza no tuvo en cuenta.

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