(Facebook Martín Juez Corte)
(Facebook Martín Juez Corte)

La foto es todavía más elocuente que las 491 palabras de la carta (y podrían haber sido mil). Allí, en esa instantánea tomada en una playa, Luis Juez, su esposa, María Victoria Corte, y sus dos hijos mayores, Martín y Agustina, sostienen a Milagros. Todos sonríen, están felices. Son una familia. Y Mily –como la llaman quienes la aman– parece no pesar: aquí no hay carga alguna.

Porque esa foto fue la que Martín eligió para subir a su cuenta de Facebook junto a las casi 500 palabras de un escrito para manifestarse en contra de Catherine Fulop. En el programa Debo decir, la actriz había contando que cuando tenía 40 años pensó en buscar a su tercer hijo, pero desistió cuando el médico le dijo que "a esa edad es probable que venga con alguna enfermedad". En el caso de haber quedado embarazada, hubiera abortado: "Porque, ¿a quién le cargo ese problema?", razonó.

Lo dijo frente a un Luis Juez conmovido, también invitado al ciclo de Luis Novaresio, quien entonces habló de Mily, que tiene hipoxia cerebral. "Nosotros creíamos que teníamos un problema… y tenemos un ángel", le respondió el político cordobés. Un día después, Fulop terminó pidiendo disculpas.

Y llegó entonces la foto y la carta compartida en las redes por su hijo mayor, quien le habló a la actriz como si en verdad lo estuviera haciendo Milagros. "Estimada Señora Fulop, seguramente en persona esto no podría decírtelo porque mis capacidades no me lo permiten, pero mi hermano me ayuda a trasmitir mis emociones y sensaciones con respecto a lo que usted dijo", arranca diciendo Martín. O Milagros: "Y me quedé pensando… ¿Realmente soy un problema para mi familia? Los miles y miles de niños que nacemos con algún tipo de discapacidad, ¿somos un problema?".

"Yo no lo veo así y mi familia no me lo hace sentir –continúa–. Siempre que llegan a casa me miran con una sonrisa, me dan un beso, me abrazan y hasta las veces que tienen los minutos contados se toman el tiempo para ponerse a jugar conmigo. Es más, siempre que ellos tienen un problema me llaman, me abrazan y me buscan a mí".

Para los Juez, Fulop cometió "el terrible error del fanatismo" que "no le deja ver más allá de lo que uno piensa". Y advierten, además, que en la idea que plantea, lo que está en "discusión no es la interrupción voluntaria del embarazo". Dice Milagros, en las palabras de Martín: "La cuestión problemática es lo que usted dijo de los niños con capacidades diferentes, que por ser 'un problema' es motivo suficiente para abortarnos o dejarnos de lado".

El joven sí le reconoce a Catherine que el Estado "no le brinda (a una familia) los recursos necesarios para tener un hijo con discapacidad", como medicaciones, tratamientos y fisioterapia que "demandan un alto valor" económico. Pero hay algo que va por un carril distinto al del dinero. "El amor de una familia, que viene cargado de solidaridad, respeto, cuidados, desinterés, fraternidad y todo lo que ello implica. O si no piense cómo viven aquellas familias humildes con niños discapacitados: ¿usted piensa que para esos padres son un problema? No, señora, usted se equivocó".

Catherine Fulop (Instragram)
Catherine Fulop (Instragram)

A partir de ahí el hijo de Luis Juez le habla a Fulop –con "una mezcla de indignación e impotencia"– sobre "lo que es vivir con una hermana con discapacidad", desde su propia perspectiva. Y dice: "Es todo tan lindo. Es saber que siempre va haber alguien más importante que uno, es saber que esa persona lucha todos los días con algo que no eligió pero le tocó y aun así tiene una sonrisa en la cara. Es saber valorar las cosas importantes que realmente tiene la vida. Es saber darse cuenta de que la vida nos premió con un ángel, que nos enseña todos los días algo nuevo".

Y concluye: "Mi hermanita no es un problema, el problema es cómo piensa usted, señora".

Aquí, el posteo completo de Luis Juez:

SEGUÍ LEYENDO