Sin camisa ni corbata. Sin los debates políticos. Sin las fervientes discusiones con los invitados al piso de Intratables. Es un Diego Brancatelli distinto: con remera, shorts, comiendo facturas en Atalaya, caminando por la playa, probando tragos de autor y atravesando un río en barco. El periodista muestra una faceta desconocida con su nuevo programa de turismo, Branca de viaje, que se estrena hoy y se podrá ver a través de su cuenta en Youtube.

Producido y conducido por él, recorrerá el país difundiendo actividades, excursiones, paisajes y recomendando opciones gastronómicas y de hotelería. Una suerte de guía turística que ya estuvo en Rosario, Potrero de los Funes, Villa Mercedes y Gualeguaychú.

"Es un reality de turismo en el que quiero que el espectador viva la experiencia en primera persona y sepa qué cosas no se puede perder de los diferentes lugares. También es interesante para laburar en conjunto, más allá de las diferencias políticas, con ministros, intendentes y secretarios a través de este programa. Y a mí me sirve porque hago un programa distinto y busco mostrar otro perfil mío, que existe", cuenta Brancatelli a Teleshow.

"Con el correr de los programas te das cuenta de cosas que no pensabas o te encontrás con personajes muy lindos de la ciudad. Hablé con mucha gente y ya conocí lugares del país a los que no había ido. Me sorprendió particularmente San Luis. ¡No sabía que tenía semejante estadio (en referencia a la moderna cancha de fútbol La Pedrera)!", dice el panelista de Intratables.

El turismo es su otra gran pasión -además del periodismo, claro- y era una gran "cuenta pendiente" darle vida a un proyecto de estas características. "Amo viajar. Cuando terminé el colegio no sabía si estudiar periodismo o para ser agente de viajes, pero me daba miedo no tener salida laboral", confiesa. Incluso, conoció a su mujer, Cecilia Insinga -movilera en TN-, en medio de una charla sobre viajes durante un cumpleaños de Hernán Lirio.

Ella fue la gran propulsora de este nuevo proyecto: "Fui perdiendo laburo y, a pesar de que estoy muy bien en América, sentía que tenía que hacer algo más y mi mujer me dio la idea. 'A vos que tanto te gusta, ¿por qué no lo hacés? Cuando pueda yo me sumo', me dijo. Y me animé. No es un momento fácil para vender un programa pero no hay muchos programas de turismo nacional tampoco".

Diego Brancatelli
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