La IA no afecta por igual a todos los trabajos: un estudio en EE. UU. revela cuáles están más expuestos

Los trabajos que requieren desplazamiento físico o habilidades manuales presentan, en general, una menor exposición a las capacidades actuales de la IA

Hombre sentado frente a una computadora portátil en un escritorio con lámpara, vaso con agua y un reloj de pared al fondo.
Algunos empleos se verán más afectados por el avance de la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La inteligencia artificial no tiene el mismo nivel de impacto potencial en todas las profesiones. Un nuevo análisis de la Oficina de Estadística Laboral de Estados Unidos (BLS) clasifica 831 trabajos según su exposición relativa a esta tecnología y muestra una diferencia marcada entre los trabajos cuyas tareas pueden realizarse o asistirse mediante IA y aquellos que requieren una mayor presencia física o interacción directa con otras personas.

La clasificación divide las ocupaciones en cuatro categorías: exposición baja, moderada, alta y muy alta. De las 831 analizadas, 213 quedaron en el nivel bajo, mientras que 206 fueron clasificadas en cada uno de los otros tres niveles.

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Entre las profesiones con exposición muy alta aparecen abogados, ingenieros, arquitectos, periodistas, traductores, economistas, historiadores, urbanistas y directores de marketing, entre otras.

Una mujer apoyada en su mano observa la pantalla de una computadora junto a una taza de café y papeles arrugados.
Varias tareas de diferentes profesiones serán reemplazadas por agentes de IA automatizados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La categoría no significa que estos trabajadores vayan a ser sustituidos por sistemas de inteligencia artificial, sino que una proporción relativamente grande de sus tareas puede ser realizada o asistida por estas herramientas.

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Los trabajos manuales tienen menor exposición

En el extremo contrario aparecen ocupaciones cuyas actividades no encajan tan fácilmente con las capacidades actuales de los modelos de IA. La BLS menciona entre las profesiones de baja exposición a trabajadores de limpieza y mantenimiento, bomberos y técnicos de higiene dental. También figuran numerosos oficios que requieren trabajo manual, desplazamiento físico o contacto directo con otras personas.

La diferencia se explica por las características de las tareas. Un modelo de IA puede generar texto, analizar información o ayudar con determinadas actividades administrativas, pero tiene mayores dificultades para realizar trabajos que dependen de manipular objetos, desplazarse por diferentes entornos o atender físicamente a una persona.

Una mujer con casco, chaleco amarillo y cinturón de herramientas mide una pared azul con una cinta métrica en un baño.
Empleos que con actividades físicas serán los menos afectados por la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esto no significa que las profesiones de baja exposición estén completamente protegidas frente a los cambios tecnológicos. La propia BLS advierte que su clasificación es relativa y refleja las capacidades actuales de la IA y el uso observado de estas herramientas, no una predicción sobre el futuro de cada ocupación.

Una exposición alta no significa perder el empleo

Uno de los principales puntos del estudio es que exposición a la IA y desaparición de puestos de trabajo son conceptos diferentes.

La BLS señala expresamente que sus categorías no constituyen una previsión de pérdida de empleo, automatización, productividad o evolución salarial. Una profesión puede estar muy expuesta porque la IA puede encargarse de algunas de sus tareas y, al mismo tiempo, mantener o incluso aumentar su número de trabajadores.

Los datos de empleo para 2025-2035 muestran precisamente esa diferencia. La BLS proyecta que el empleo de los abogados crecerá alrededor de 5 % durante ese periodo, pese a que su ocupación figura entre las de exposición muy alta.

Manos sobre un teclado ergonómico en un escritorio con un cuaderno de diagramas, una taza y pantallas que muestran gráficos.
Que algunos empleos estén más expuestos a la IA no significa que vayan a desaparecer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El organismo también prevé un crecimiento general del empleo en Estados Unidos: de 170,3 millones de puestos en 2025 a 176,2 millones en 2035, lo que supone unos 5,9 millones de empleos adicionales.

La IA puede transformar las tareas, no necesariamente eliminar profesiones

El análisis de la BLS apunta, por tanto, a un escenario en el que la inteligencia artificial puede modificar la manera en que se realizan determinados trabajos. Las profesiones con mayor exposición son aquellas en las que una parte importante de las actividades puede ser asistida por modelos de IA, mientras que los oficios físicos y las ocupaciones centradas en la atención personal presentan una menor exposición relativa.

Persona de perfil sentada a un escritorio con una computadora portátil frente a una pared de concreto donde se proyecta su sombra.
La IA se integrará cada vez más a algunos empleos, generando nuevas tareas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La propia BLS incorpora estas mediciones como información adicional para analizar el mercado laboral y la planificación profesional, pero reconoce que los efectos futuros de la IA siguen siendo inciertos. La tecnología puede aumentar la productividad en algunas ocupaciones y reducir la demanda de determinadas tareas en otras, mientras crea nuevas necesidades laborales.

En ese sentido, la clasificación no establece qué profesiones desaparecerán, sino qué ocupaciones tienen actualmente una mayor proporción de tareas susceptibles de ser realizadas o asistidas por inteligencia artificial. El efecto final dependerá también de cómo evolucionen los modelos, cómo los adopten las empresas y cómo cambien las propias tareas de cada profesión.

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