Agregar Infobae enGoogle

PS6 y Xbox Helix costarían 1.000 dólares y analistas proponen tres soluciones para evitar el sobrecosto

El aumento del precio de fabricación ha complicado el lanzamiento de la próxima generación de consolas

PlayStation 6 y la nueva Xbox tardarían en salir al mercado por el precio de las RAM.
Un informe de Ampere Analysis advirtió que la PlayStation 6 y la Xbox Helix a 1.000 dólares podrían afectar la adopción de la próxima generación de consolas. (Foto: Sony y Microsoft)
Guardar

El futuro de las consolas de videojuegos podría verse marcado por un salto considerable en sus precios si los fabricantes no encuentran soluciones pronto. Un nuevo informe de Ampere Analysis advierte que el lanzamiento de PlayStation 6 y Xbox Helix a un precio de $1.000 podría afectar gravemente la adopción de estas plataformas.

Esta situación plantea desafíos inéditos para la industria y obliga a Sony y Microsoft a reconsiderar sus estrategias de cara a la próxima generación.

Las previsiones del análisis indican que si las consolas de próxima generación debutan a ese precio, el mercado podría experimentar una caída de hasta 38% en las ventas conjuntas durante los primeros cinco años, en comparación con las cifras logradas por PlayStation 5 y Xbox Series X|S en el mismo periodo.

PUBLICIDAD

Además, el gasto de los consumidores en juegos y servicios relacionados también se vería afectado, con una reducción estimada de $3.400 millones (12%) en 2031 respecto a un escenario donde el precio de lanzamiento fuera de $700.

Ampere Analysis estimó que las ventas de PlayStation 6 y Xbox Helix podrían caer hasta 38% en los primeros cinco años frente a PlayStation 5 y Xbox Series X|S. (REUTERS/Lucy Nicholson/File Photo)
Ampere Analysis estimó que las ventas de PlayStation 6 y Xbox Helix podrían caer hasta 38% en los primeros cinco años frente a PlayStation 5 y Xbox Series X|S. (REUTERS/Lucy Nicholson/File Photo)

Por qué la próxima generación de consolas podría costar 1.000 dólares

En los últimos años, los precios del hardware de PlayStation, Xbox y Nintendo han ido en aumento, impulsados por dos factores principales: la persistente escasez global de componentes y las tensiones comerciales internacionales. Esta combinación ha elevado los costos de producción y ha obligado a los fabricantes a trasladar parte de ese incremento a los consumidores.

PUBLICIDAD

Un ejemplo reciente es la PlayStation 5 Pro, que pasó de un precio de lanzamiento de $700 a $900 dólares en poco tiempo. Algunos analistas consideran que este precedente podría hacer que los $1.000 se conviertan en el nuevo estándar de partida para la próxima generación, especialmente si no se logran resolver los problemas estructurales de la cadena de suministro.

El riesgo de un precio tan elevado no solo reside en la barrera económica para los jugadores, sino también en el efecto dominó sobre toda la industria. Un menor parque de consolas activas implicaría menos ventas de juegos y servicios, debilitando el ecosistema de ambas marcas.

El gasto en juegos y servicios vinculados a PlayStation 6 y Xbox Helix podría reducirse en 3.400 millones de dólares en 2031 si el lanzamiento llega a 1.000 dólares.
El gasto en juegos y servicios vinculados a PlayStation 6 y Xbox Helix podría reducirse en 3.400 millones de dólares en 2031 si el lanzamiento llega a 1.000 dólares.

Cuáles son las tres soluciones para evitar los 1.000 dólares en la PS6 y la Xbox Helix

Ampere Analysis ha identificado tres estrategias clave que Sony y Microsoft pueden considerar para evitar que la próxima generación de consolas alcance ese umbral de precio:

  • Retrasar el lanzamiento y extender el ciclo actual

La primera opción consiste en posponer la llegada de PlayStation 6 y Xbox Helix más allá de 2028, prolongando la vida útil de PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Este enfoque permitiría aguardar una posible reducción en los costos de los componentes, lo que podría traducirse en precios de lanzamiento más accesibles en el futuro. La estrategia implica sacrificar el ritmo habitual de renovación tecnológica a cambio de una mayor viabilidad comercial a largo plazo.

Este camino ya ha sido explorado en el pasado por la industria, aunque supone el riesgo de que el mercado pierda dinamismo y que los jugadores perciban una falta de innovación durante el período de espera.

  • Mantener la fecha pero buscar subsidios y nuevos modelos de negocio

La segunda alternativa es lanzar las consolas en la ventana de 2028, como inicialmente previsto, pero compensar los altos costos de producción recurriendo a subsidios más agresivos para el hardware. A esto se suman nuevos modelos de monetización, una estrategia digital más activa y la optimización de los canales de venta.

En este escenario, los fabricantes asumirían parte del costo inicial para mantener atractivos los precios de venta, recuperando la inversión a través de servicios, suscripciones y ventas de contenido digital. Este modelo ya ha sido explorado parcialmente en la industria, pero requeriría un compromiso financiero significativo y una redefinición de las prioridades comerciales.

Ampere Analysis propuso retrasar la PlayStation 6 y la Xbox Helix más allá de 2028 para extender el ciclo de PS5 y Xbox Series X|S y esperar una baja de costos. (REUTERS/Issei Kato/File Photo)
Ampere Analysis propuso retrasar la PlayStation 6 y la Xbox Helix más allá de 2028 para extender el ciclo de PS5 y Xbox Series X|S y esperar una baja de costos. (REUTERS/Issei Kato/File Photo)
  • Innovar en el diseño y el uso, en vez de potenciar solo lo gráfico

La tercera vía propuesta supone un cambio radical en el enfoque tradicional: abandonar la obsesión por la mejora incremental de las capacidades gráficas y apostar por una innovación sustancial en el diseño de hardware y los casos de uso. De este modo, se podría ofrecer una experiencia de nueva generación claramente distinta a la actual, pero sin depender de componentes costosos.

Este modelo encuentra su referente en la estrategia de Nintendo con la Wii, que priorizó la originalidad de la experiencia de usuario por encima de la potencia bruta, permitiendo mantener precios bajos y captar nuevos públicos.

En el caso de Xbox Helix, ya hay señales de que Microsoft podría estar explorando este camino, con indicios de que la nueva consola podría ser un híbrido entre PC y consola y adoptar esquemas de pago alternativos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD