Por qué Estados Unidos destina USD 2.000 millones al año para mantener el GPS gratuito en todo el mundo

La inversión garantiza el funcionamiento de una red de 24 satélites que no solo guía a miles de equipos, sino que también sincroniza la telefonía móvil, los mercados financieros y las redes eléctricas

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Satélite con paneles solares y antena parabólica orbita la Tierra. Se ven continentes, luces de ciudades y líneas luminosas interconectando áreas.
Estados Unidos destina unos USD 2.000 millones al año para mantener el GPS gratuito que usan millones de personas en todo el mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Millones de personas utilizan el GPS todos los días para llegar a un destino, solicitar un vehículo, compartir su ubicación o seguir una rutina de entrenamiento.

La tecnología forma parte de la vida cotidiana hasta el punto de pasar inadvertida, aunque detrás de ese servicio existe una compleja infraestructura espacial financiada íntegramente por el gobierno de Estados Unidos.

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Según un informe de la revista Science Focus, el mantenimiento del sistema demanda alrededor de USD 2.000 millones anuales, una inversión que no solo garantiza el funcionamiento de aplicaciones de navegación para usuarios civiles, sino que también sostiene capacidades militares, de seguridad nacional, de aviación y de sincronización de infraestructuras críticas.

Cómo funciona el sistema que utilizan miles de millones de dispositivos

El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) está integrado por una constelación de al menos 24 satélites operados por la Fuerza Espacial de Estados Unidos, ubicados a unos 20.000 kilómetros de altura sobre la Tierra.

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El Sistema de Posicionamiento Global opera con al menos 24 satélites de la Fuerza Espacial de Estados Unidos ubicados a unos 20.000 kilómetros de altura (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada satélite transmite de manera permanente dos datos esenciales: su posición exacta y el instante preciso en el que envía la señal. Los teléfonos celulares, relojes inteligentes, navegadores y otros receptores captan simultáneamente varias de esas señales y, mediante un procedimiento denominado trilateración, calculan la ubicación del dispositivo sobre la superficie terrestre.

De acuerdo con los datos citados por Science Focus, actualmente existen más de 6.000 millones de dispositivos compatibles con GPS en funcionamiento en todo el mundo.

Las proyecciones indicaron que esa cifra podría alcanzar los 10.000 millones durante los primeros años de la próxima década. Solo en Estados Unidos operan diariamente más de 900 millones de receptores.

El origen militar del GPS y su apertura al uso civil

El GPS fue desarrollado por Estados Unidos durante la Guerra Fría como una herramienta estratégica para sus fuerzas armadas, con el objetivo de proporcionar información de posicionamiento precisa a tropas, aeronaves, embarcaciones y submarinos, además de mejorar la exactitud en el lanzamiento de misiles.

Primer plano de una mano sosteniendo un smartphone negro que muestra un mapa con una ruta azul y un marcador de ubicación; líneas y brújulas rodean la pantalla.
Más de 6.000 millones de dispositivos compatibles con GPS calculan su ubicación mediante trilateración a partir de señales emitidas por los satélites (Imagen Ilustrativa Infobae)

En sus primeros años coexistieron dos señales: una encriptada, destinada al uso militar y de aliados, y otra para el público con una precisión reducida mediante la denominada “disponibilidad selectiva”.

Ese esquema cambió en mayo del año 2000, cuando el presidente Bill Clinton eliminó esa limitación, lo que multiplicó por diez la precisión disponible para los usuarios civiles y convirtió esa mejora en una característica permanente del sistema.

La continuidad del financiamiento también responde a razones prácticas. Patricia Crouse, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de New Haven, explicó a Science Focus que esta política “proviene de un punto de vista práctico”.

Crouse sostuvo que el financiamiento del GPS proviene indirectamente de los impuestos de los estadounidenses y afirmó que reducir esos recursos generaría un escenario caótico.

Mucho más que navegación: el valor de la sincronización

Aunque suele asociarse únicamente con los mapas digitales, una de las funciones más importantes del GPS consiste en proporcionar una referencia temporal extremadamente precisa.

Vista aérea de la Tierra de noche, rodeada por múltiples satélites y líneas de conexión luminosas azules, verdes y amarillas, contra un fondo estelar
El GPS también aporta sincronización precisa para redes de telefonía móvil, mercados financieros y redes eléctricas mediante relojes atómicos a bordo de los satélites (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada satélite incorpora relojes atómicos, cuya señal sincroniza numerosos servicios esenciales. Entre ellos se encuentran las redes de telefonía móvil, las operaciones de los mercados financieros y el funcionamiento de las redes eléctricas, que dependen de una coordinación temporal prácticamente perfecta.

Science Focus señaló que distintos estudios estiman que el GPS aportó más de USD 1,4 billones al crecimiento económico estadounidense desde 1983, distribuidos entre sectores como la agricultura, la minería, el transporte marítimo y numerosos servicios digitales.

Cerca del 90% de ese impacto económico corresponde al período posterior a 2010, impulsado por la expansión de los teléfonos inteligentes y de las aplicaciones basadas en la ubicación.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Science Focus señaló que el GPS aportó más de 1,4 billones de dólares a la economía de Estados Unidos desde 1983 y que una interrupción costaría USD 1.000 millones por día (Imagen Ilustrativa Infobae)

La importancia económica también quedó reflejada en un estudio del RTI International que calculó que una interrupción del GPS podría costarle a Estados Unidos alrededor de USD 1.000 millones por día. Si un corte de 30 días coincidiera con la temporada de siembra, las pérdidas agrícolas podrían alcanzar USD 15.000 millones.

La competencia internacional y las alternativas al GPS

Estados Unidos no es el único país que cuenta con un sistema de navegación satelital. Europa, por ejemplo, opera la red Galileo, una de las principales alternativas al GPS.

Según Science Focus, cada vez más fabricantes desarrollan dispositivos compatibles con múltiples redes satelitales para garantizar el servicio ante posibles interferencias.

En ese sentido, Andy Proctor, vicepresidente del Royal Institute of Navigation e investigador del Imperial College London, explicó: “Los productos se están actualizando para poder utilizar tanto el sistema europeo como el ruso, en caso de que se produzcan interferencias. De esta forma, los dispositivos podrán captar señales de dondequiera que estén disponibles”.

Las próximas mejoras y la búsqueda de nuevas tecnologías

La infraestructura también atraviesa un proceso de modernización. Science Focus indicó que el gobierno estadounidense destinó más de USD 8.000 millones para renovar distintos componentes del sistema, especialmente los equipos terrestres encargados de controlar la constelación de satélites.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Estados Unidos invierte más de USD 8.000 millones en modernizar el GPS mientras avanza la investigación en navegación cuántica para operar sin señales satelitales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre ese desafío, Proctor afirmó que “los satélites son prácticamente la parte fácil. Lo difícil está en tierra y en la gestión de las naves espaciales”. En paralelo, distintos grupos de investigación trabajan en sistemas de navegación cuántica, una tecnología que permitiría calcular la posición sin depender de señales satelitales.

Este método emplea sensores capaces de medir continuamente aceleraciones, giros y desplazamientos para determinar la ubicación de un vehículo o dispositivo incluso en entornos donde el GPS no puede operar, como bajo el agua o en zonas con interferencias electrónicas.

De acuerdo con Science Focus, el ejército estadounidense ya realiza pruebas clasificadas relacionadas con esta tecnología, mientras continúan las tareas de actualización de la red GPS que hoy utilizan miles de millones de personas en todo el planeta.

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