El error que muchos cometen al cargar el celular: qué va primero, el enchufe o el teléfono

Conocer la secuencia adecuada al cargar el móvil puede reducir el riesgo de picos de tensión y daños en el puerto de carga

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Un celular negro se carga sobre una mesa de madera al lado de una ventana, con un cargador conectado a la pared, una taza y un libro. La pantalla muestra 85% de batería.
Conectar primero el cargador al enchufe y después el cable al celular ayuda a reducir el riesgo de picos de tensión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cargar el celular es una acción cotidiana que la mayoría de las personas realiza sin prestar demasiada atención. Sin embargo, el orden en que se conecta el cargador puede influir en la vida útil de la batería, el puerto de carga e incluso del propio adaptador.

Especialistas recomiendan una secuencia específica que ayuda a reducir el riesgo de pequeñas fluctuaciones eléctricas y prolongar el buen funcionamiento del dispositivo.La recomendación consiste en conectar primero el cargador a la toma de corriente y, solo después, enchufar el cable al teléfono.

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Al finalizar la carga, el procedimiento debe hacerse a la inversa: primero retirar el cable del celular y luego desenchufar el cargador de la corriente. Aunque pueda parecer un detalle menor, esta práctica puede contribuir a disminuir el desgaste de los componentes electrónicos con el paso del tiempo.

Primer plano de un celular conectado a su cargador, con la pantalla hacia abajo, sobre un escritorio de madera, junto a un teclado, ratón y libreta.
El orden correcto al cargar un teléfono puede contribuir a prolongar la vida útil de la batería y del puerto de carga. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué el orden de conexión marca la diferencia

El principal motivo tiene que ver con la estabilidad del suministro eléctrico. Cuando el cargador ya está conectado a la corriente, sus circuitos internos regulan el voltaje antes de enviarlo al celular. De esta forma, la energía llega al dispositivo de manera más estable y con menos posibilidades de presentar pequeños picos de tensión.

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Si ocurre lo contrario —es decir, si primero se conecta el cable al teléfono y luego se enchufa el cargador al tomacorriente— el dispositivo puede recibir el impulso inicial que se produce al establecer la conexión eléctrica.

Los teléfonos modernos cuentan con sistemas de protección frente a estas variaciones, por lo que el riesgo de un daño inmediato es muy bajo. Sin embargo, repetir este procedimiento durante años podría contribuir al desgaste gradual de algunos componentes relacionados con la carga.

Revisa la entrada de carga del dispositivo.
Utilizar cargadores originales o certificados es una de las principales recomendaciones para proteger el celular. (Unsplash)

Las pequeñas chispas también aceleran el desgaste

Otro aspecto que los especialistas consideran importante es la aparición de diminutos arcos eléctricos en los conectores.

Cuando un cargador ya energizado entra en contacto con el puerto del teléfono, pueden producirse pequeñas chispas prácticamente invisibles para el usuario. Aunque normalmente no representan un peligro, sí pueden favorecer la oxidación y el deterioro progresivo de los contactos metálicos.

En los antiguos cables Lightning, utilizados durante años por Apple, este fenómeno podía provocar que los conectores adquirieran un tono oscuro y que fuera necesario mover el cable para conseguir una carga estable.

En los actuales conectores USB-C, presentes tanto en la mayoría de teléfonos Android como en los iPhone más recientes, el desgaste suele agravarse cuando también existe acumulación de polvo o suciedad en el puerto.

Celular con batería baja cargando sobre una mesa de noche y un hombre confundido al fondo en un dormitorio ordenado.
Los especialistas aconsejan desconectar primero el cable del teléfono y luego retirar el cargador de la toma de corriente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La calidad del cargador también es fundamental

El orden de conexión no es el único factor que influye en la seguridad de la carga. Utilizar un cargador original o certificado sigue siendo una de las recomendaciones más importantes.

Los adaptadores fabricados bajo estándares de calidad incorporan sistemas capaces de proteger el dispositivo frente a sobrecargas, cortocircuitos y variaciones del voltaje. En cambio, algunos cargadores genéricos o de baja calidad pueden ofrecer una regulación menos eficiente de la energía, aumentando el riesgo de fallos.

Asimismo, los especialistas aconsejan evitar mantener un cargador deteriorado conectado permanentemente al enchufe, ya que el paso del tiempo puede favorecer el sobrecalentamiento y reducir su nivel de seguridad.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Pequeños hábitos al momento de cargar el celular pueden marcar la diferencia en el rendimiento y la durabilidad del dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Paso a paso para cargar correctamente el celular

Seguir una rutina adecuada resulta sencillo y puede ayudar a preservar el buen estado del teléfono durante más tiempo.

Para iniciar la carga:

  1. Conectar primero el cargador al enchufe o toma de corriente.
  2. Esperar unos segundos para que el adaptador estabilice el suministro eléctrico.
  3. Conectar el cable al celular.

Cuando termine la carga:

  1. Desconectar primero el cable del teléfono.
  2. Retirar después el cargador del enchufe.

Esta secuencia reduce las posibilidades de generar pequeñas chispas, ayuda a proteger el puerto de carga y favorece una alimentación eléctrica más estable hacia el dispositivo.

La carga rápida en los celulares es una opción que ha crecido en los últimos años, pero se deben tener cuidados para no afectar los dispositivos. (Copilot)
Una conexión adecuada no solo protege la batería, sino que también ayuda a prevenir el desgaste de los cables y conectores con el uso diario. (Copilot)

Otros hábitos que ayudan a cuidar la batería

Además del orden de conexión, existen otras prácticas que pueden contribuir a prolongar la vida útil de las baterías de ion-litio.

Una de las más recomendadas consiste en evitar que el nivel de carga baje constantemente al 0 % o permanezca durante largos periodos en el 100 %. Muchos fabricantes sugieren mantener la batería entre el 20 % y el 80 %, ya que esto reduce el desgaste químico natural de sus celdas.

También conviene evitar dejar el teléfono conectado durante muchas horas una vez completada la carga, especialmente si el dispositivo no incorpora funciones avanzadas de gestión energética.

La batería de la mayoría de celulares está diseñada para durar entre 4 y 5 años. (Freepik)
Seguir el orden recomendado al enchufar y desconectar el celular puede reducir las chispas eléctricas y mejorar la durabilidad de los accesorios. (Freepik)

Actualmente, numerosos smartphones incluyen sistemas de carga inteligente que aprenden los hábitos del usuario y ralentizan automáticamente el proceso durante la noche para completar el 100 % poco antes de que el teléfono vuelva a utilizarse.

Aunque los dispositivos modernos están preparados para soportar un uso intensivo, combinar estas funciones con un procedimiento correcto al conectar el cargador puede ayudar a conservar el rendimiento de la batería, reducir el desgaste de los accesorios y mantener el celular en mejores condiciones durante más años.

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